Queridos lectores de Zarabanda, en este mes nos vamos a ocupar de otro de los insectos que podemos ver por nuestros territorios, aunque no es muy abundante. Se trata de un dermáptero, lo que vulgarmente llamamos “tijeretas”, aunque éste es un poco especial, ya que es el más grande que podemos ver por aquí y bastante llamativo.

La llamada tijereta rayada, “Labidura riparia” para los científicos, vive preferentemente en las áreas costeras arenosas y en riberas de lagos y lagunas del interior (no obstante, puede encontrarse en bosques, campos y áreas con clara influencia antrópica, siempre que el suelo sea arenoso). Es un dermáptero que mide entre 16 y 30 milímetros de longitud y tiene un aspecto imponente cuando amenaza en posición defensiva —véase la foto—, aunque en realidad es “todo pose”, ya que es totalmente inofensivo.

Es una especie subcosmopolita que se distribuye por Europa, África, norte y sureste asiático y toda América. Tratamos con un insecto de hábitos solitarios que excava su guarida en la arena, cuya entrada oculta durante el día dejando asomar únicamente las antenas. Se alimenta de artrópodos pequeños y ocasionalmente de plantas. Emite mal olor para evitar a los depredadores.

Y como curiosidad, les contaremos que los machos de esta especie tienen dos penes que pueden usar indistintamente. No obstante, usan uno preferentemente. En efecto, el 90 % de los ejemplares usan el pene derecho. Parece ser que esto tienen que ver con la ubicación de la espermateca de las hembras.

José Ignacio López-Colón