La Comisión Europea decide ayudar al país marroquí con una retribución de 1.600 millones de euros, lo que pone de manifiesto la relevancia de Marruecos como socio estratégico para el continente europeo

Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, anunció en su viaje a Marruecos, la inversión de 1.600 millones de euros en subvenciones para el Gobierno marroquí entre los años 2021 y 2027. Este hecho busca reforzar la idea de que Marruecos es un socio clave para la Unión Europea en su relación con África.

La líder europea llegó el pasado martes por la tarde a Rabat. Nada más aterrizar en la capital marroquí tuvo su primera reunión oficial con Nasser Bourita, ministro de Asuntos Exteriores. También ha tenido un encuentro con Aziz Akhannouch, primer ministro, quien defiende que Marruecos va a trabajar duro para consolidar esta asociación estratégica.

La Unión Europea busca fortalecer el desarrollo y la salud, y conseguir una transición ecológica y digital en el país magrebí. Von der Leyen tiene todas sus esperanzas puestas en poder crear grandes proyectos conjuntos en

La Global Getway fue creada para “impulsar vínculos inteligentes, limpios y seguros en los sectores digital, energético y del transporte, así como para potenciar los sistemas de salud, educación e investigación en todo el mundo”. Además, tanto las instituciones de la UE como los Estados miembros de la organización van a movilizar 300.000 millones de euros para todos sus socios.

La política exterior europea con respecto África y el Mediterráneo lleva siendo objeto de duras críticas desde hace décadas. Es por esto por lo que la presidenta de la Comisión busca, además, mejorar la ruta Bruselas-Rabat-Dakar. La nueva estrategia europea debe basarse en la claridad y respeto a la soberanía territorial, económica y cultural de todos los países africanos.

Marruecos, a nivel europeo, no se siente valorado como socio estratégico en algunos asuntos a pesar de contar con el apoyo de numerosos países en la cuestión relativa al Sáhara Occidental. Nasser Bourita afirma que el país de hoy no es el mismo que el de hace unos años.

Algunas potencias internacionales como Estados Unidos, Alemania o Francia han reconocido la soberanía marroquí sobre el pueblo saharaui, en contraposición al deseo del Frente Polisario. Este movimiento de liberación nacional busca celebrar un referéndum que garantice la independencia y el derecho de autodeterminación del Sáhara.

La última vez que un presidente de la Comisión Europea viajó a Marruecos fue en 2013. Ahora, casi nueve años más tarde, lo hace Úrsula von der Leyen, coincidiendo con un momento crítico de las relaciones diplomáticas entre España y el país norafricano.

Rabat quiere que Madrid siga los pasos de sus Estados vecinos y reconozca abiertamente el dominio de Marruecos sobre el territorio saharaui bajo una fórmula de amplia autonomía. El Gobierno marroquí además mostró su malestar por la acogida en España del líder del Frente Polisario Brahim Ghali y se sucedieron episodios como la entrada de miles de inmigrantes ilegales en Ceuta.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha intentado mejorar la relación con Marruecos, pero parece que el país magrebí sigue reticente a alcanzar una reconciliación. (Esther Gómez – Atalayar)

Foto adjunta :Encuentro Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Aziz Akhannouch, primer ministro de Marruecos