Se ha hecho de noche otra vez. Unas cuántas polillas revolotean en torno a la farola. Las observo ensimismado. Intento deducir algo pero no llego a ninguna conclusión; siempre estoy dudando. Perdonadme pero tengo que decirlo: todo lo que me contáis no hace sino aumentar mis dudas; no confío en ninguno de vosotros, todo me parece mentira y engaño. Dejo de mirar hacia la luz. Mi pensamiento, cada vez más confundido, se introduce en las tinieblas…

Como no soy una persona equilibrada, os echo la culpa. No tengo asidero donde agarrar. Trazo una parábola. Nada. La ruda siria, talismán ineficaz, no resuelve el problema. Más allá de lo posible está lo que busco. Nunca lo hallaré. Una premisa que se puede obviar indefinidamente, a la que se puede renunciar, pero que conduce a una contradicción inevitable (Desdoblamiento.)

Las polillas mueren bajo la lámpara a la luz de la Luna, una tras otra. Vaya tragedia…

La oscuridad no miente.

Hades Gaudó

Nota a pie de página:  Como quiera que este espacio es reducido, tengo que restringir los ruegos habituales para que desde Europa se tomen medidas efectivas para ayudar a los refugiados. Ya sean afganos, sirios o africanos, sean subsaharianos o magrebíes, a todos lo que sufren. A pesar de los graves problemas que ahora tenemos “en casa” por causa del Covid-19, el “coronavirus” dichoso, en Europa y en España no cejamos en el empeño: seguimos cerrando fronteras; continuamos levantando barreras, unas de espino y otras de papel, algunas —mucho peor— de acero invisible, barricadas custodiadas por cíclopes y dragones (malditas leyes e ideologías). Cientos, miles de muros y vallas siguen elevándose hacia los cielos en todo el mundo…. Cientos de miles, millones de personas, continúan sin poder ejercer uno de los derechos elementales del ser humano. Lejos de resolverse, la situación se agrava cada día más ¿Quién ha dicho que tenemos derecho a levantar vallas y a cerrar fronteras? ¿a quienes queremos engañar?

Y no queremos terminar sin volver a recordar un asunto puntual importantísimo para ayudar en España como es el de solucionar de una vez por todas la insoportable la situación española en el asunto de los  desahucios: cientos, miles de familias quedan en la calle porque la legislación española no soluciona la gran estafa que la Banca ha propiciado en las últimas décadas; auténtico pillaje que está dinamitando la cohesión social. A pesar de la grave situación actual, tampoco eso cambia y sigue su curso exactamente igual que hace unos meses. La Banca es implacable…

Y todo eso hay que hacerlo dejando aparte cualquier tipo de consideración ética y/o moral dejando de lado las ideologías, las creencias religiosas y las consideraciones económicas…, eso hay que hacerlo  simplemente PORQUE ES LO CORRECTO.