Desde principios de junio, columnas desde el Norte, el Sur y el Este están caminando hacia Madrid, van pasando por los pueblos y ciudades recibiendo solidaridad y apoyos, además de incorporando a otros marchantes. La marcha no va de paso, suma acciones descentralizadas que paralelamente van llevándose a cabo en distintos lugares.

La marcha se gestó a finales del año pasado, después de la violación del ‘alto el fuego’ por parte de Marruecos en la zona de El Guerguerat.

En Rivas, la columna Este, fueron recibidos por autoridades municipales, representantes de los partidos de izquierdas (IU, Podemos y PSOE) y numerosos vecinos y vecinas. Rivas es una ciudad hermanada con ese pueblo del desierto y acogedora desde hace treinta años de los niños que vienen cada verano con sus familias ripenses, en el marco del programa ‘vacaciones en paz’.

Durante el acto de bienvenida, niños y grandes pudieron disfrutar de algunas actividades organizadas por el grupo ‘Rivas Circo’ y ‘Pallasos sin fronteras’, además de actuaciones de mimo y otras musicales a cargo de ‘La Otra’.

El alcalde de Rivas, Pedro del Cura tomó la palabra para dar la bienvenida a los componentes de la ‘marcha’, ofrecerles nuestra ciudad como su casa y garantizar que Rivas seguirá apoyándoles. Del cura denunció la ocupación Marroquí del territorio de los saharauis y recurrió a unas palabras del delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi “si Marruecos ha cometido la atrocidad de Ceuta, nos podemos imaginar lo que está haciendo con el pueblo saharaui”.

Los componentes de la marcha comieron en Rivas y el Ayuntamiento les proporcionó un lugar para pasar la noche. Su objetivo es llegar a la capital, unirse a las otras dos columnas y plantear sus reivindicaciones en el Ministerio de Asuntos Exteriores, las mismas que llevan exigiendo desde el mismo momento del abandono de los territorios por parte de España y la ocupación de los mismo por Marruecos.

El Sahara Occidental, es una antigua provincia española, lleva más de 45 años entre el exilio, la represión y ocupación, sin que se le haya dado una solución al conflicto de conformidad con el Derecho Internacional. España, como potencia administradora, tiene la obligación, no solo de proteger a sus ciudadanos, sino de facilitar el desarrollo de un referéndum de autodeterminación para que el territorio deje de ser la última Colonia de África

.

También te puede interesar