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OPINIÓN

Trump, élites y tecnológicas

La guerra de Oriente Medio la está perdiendo Trump

Artículo de análisis del periodista Abel de Lamo.

El pasado lunes, 30 de marzo, se cumplió un mes desde el inicio de la guerra que Trump/EEUU y Netanyahu/Israel iniciaron contra Irán y Líbano en Oriente Medio ilegalmente, sin considerar el Derecho Internacional, ni el control del Congreso norteamericano. Trump fue arrastrado por Netanyahu, que le venía pidiendo todos los meses, tomar Irán con su ayuda y de paso ponerle de sheriff de Oriente Medio.

El presidente español Pedro Sánchez, desde el primer momento con un “No a la guerra” rechazó la intervención ilegal de Trump y Netanyahu en Irán y Líbano. Por su parte Aznar, Feijoo (ahora con la boca pequeña ha dicho “No a la guerra”), Ayuso y Abascal están al lado de Trump y Netanyahu.

Las guerras las pagan los soldados y los ciudadanos y se forran, en este caso, las multinacionales, sobre todo norteamericanas, del petróleo, las armas, y la alimentación, entre otras, y los especuladores. En lo concreto Trump también se plantea la guerra como un negocio, que facilita beneficios a sus cercanos, que no pierden de vista a la Bolsa y otras oportunidades.

Se puede decir porque es cierto que el régimen actual de los ayatolás en Irán encarcela y tortura brutalmente a sus propios ciudadanos, en especial mujeres y disidentes, y que no merece respeto ni apoyo, pero la intervención militar de Trump y Netanyahu rompe todas las normas internacionales y atenta a la soberanía de Irán y el Líbano. Los ayatolás, teocracia totalitaria islámica de clérigos chiíes de alto rango, viene gobernando en Irán desde 1.979, cuando con la ayuda de EEUU derrocaron al Sha de Persia, el Irán actual.

Irán tiene la soberanía sobre el Estrecho de Ormuz, que cerró desde los inicios de la guerra. Como elemento disuasorio y por donde circula más del 20% del crudo mundial. Irán ha minado las costas del Estrecho y ha ido abriendo el paso puntualmente solo a los países amigos, incluida China. Los hutíes de Yemen entraron en la guerra días pasados apoyando a Irán. Controlan la ruta del Mar Rojo, con salida de petróleo y otros productos hacia Asia, lo que también preocupa a la Unión Europea (UE).

Irán supera los 90 millones de habitantes, tiene una extensión de tres veces España y un territorio montañoso y difícil para tomar militarmente por tierra. Cierto que es manifiesta su enorme inferioridad militar con EEUU, que con sus bombardeos va dejando un reguero de destrucción y muerte. Lo principal, Irán controla el territorio y las zonas más estratégicas (Ormuz, Mar Rojo…). Dicen los expertos que EEUU necesitaría más de 250.000 soldados bien pertrechados para combatir sobre el terreno iraní e intentar ganar la guerra.

Una potencia más pequeña acosada puede combatir contra un enemigo mucho mayor. A EEUU le puede pasar lo mismo que ya le paso en Vietnam, Irak o Afganistán. Con guerras interminables, excesivos muertos y destrucción, y donde EEUU tuvo que retirarse sin conseguir la victoria. Sería bueno aprender del pasado. A Trump sólo le queda escalar la guerra o retirarse declarando una victoria que no se creería nadie. Creo que elegirá lo segundo en los próximos días, después de descargar sobre Irán todo el arsenal que tiene desplegado en torno a Irán y Líbano, atacando paulatinamente zonas sensibles sin alcanzar la rendición de Irán. Seria tremendo que su orgullo le llevará a continuar y utilizar incluso “material nuclear”. Sobre los muertos en lo que va de conflicto no hay fuentes fiables, se señalan unos 3.000 libaneses con un millón de desplazados y 1.300 iranies con 400.000 desplazados. Los muertos de EEUU en combate son unos 15.

Los países europeos han ido tomando medidas de apoyo a los ciudadanos para contrarrestar los precios de la compra, especialmente energía y alimentación, que se han disparado con la guerra. El Gobierno español llevó al Congreso medidas directas e indirectas por un valor de unos 3.600 millones de euros para los próximos meses, aprobadas con la abstención del PP y el rechazo de VOX. Benefician a 20 millones de españoles y unas 3.000 empresas. También se aprobó una partida de 5.000 millones de euros para impulsar las energías renovables.

Trump/EEUU propuso hace unos días un Plan de Paz de 15 puntos, que Irán consideró muy extenso y que parecía un Plan de Rendición más que una base para negociar. Irán también ha planteado sus propias exigencias, igualmente inaceptables para EEUU, como el reconocimiento de su control soberano sobre el Estrecho de Ormuz, reparación de los daños de la guerra y la retirada de las bases norteamericanas de Oriente Medio. Ahora mismo el punto intermedio parece imposible. No hay avances.

Para Trump la ampliación y duración de la guerra ya es un problema. Trump dijo en su campaña electoral que no iba a ir a guerras lejanas, y no lo está cumpliendo y sus votantes se alejan. El pasado domingo se manifestaron contra la guerra en varias ciudades de EEUU más de 9 millones de norteamericanos. Y los sondeos señalan que más del 65% está en contra de la guerra y no votaría a Trump. En las elecciones de Medio Mandato de noviembre próximo podría perder la Presidencia. Nadie dude que Trump intentaría interferir en las elecciones si los resultados no le favorecen.

La etapa de dominación de EEUU y el petrodolar se desinfla mientras Trump se revuelve y se opone a ello con actitudes y guerras imposibles, junto a un equipo (J. Vance, M. Rubio…) que no ofrece ninguna garantía. Su Vicepresidente, J. Vance, señalaba hace unos días en un programa de TV que esta obsesionado con los ovnis y los extraterrestres, decía que son demonios y cuidado con el anticristo, avisaba. EEUU está en estas manos y no es una parodia. A su vez Netanyahu, que vive políticamente de la guerra (genocidio en Gaza y ocupación del sur del Líbano), tiene ansiedad por controlar y redibujar el mapa de Oriente Medio. Parece que esta vez tampoco va a ser.

China parece el gran problema de Trump. Las elites tecnológicas norteamericanas (Musk, Bezos, Zuckerberg, Altman…) cada día le piden más me tales y tierras raras, más seguridad legal por todo el mundo para actuar y desarrollar la Inteligencia Artificial (IA), etc. China domina los minerales y las materias primas estratégicas del nuevo mundo digital (más del 72% mundial), también destaca en coches eléctricos e híbridos, robots ( el 90% mundial), tecnologías aeroespaciales y desarrolla masivamente energías renovables, alternativa a su limitación de crudo, etc. China esta integrada en los BRICS, asociación económica de los países emergentes (el 51% de la población mundial). EEUU, primera potencia mundial, mantiene su enorme poderío militar y una alta acumulación de petróleo y gas, también destaca por sus corporaciones tecnológicas y desarrollo aeroespacial, mientras busca reducir su deuda pública y encontrar metales para las tecnológicas. EEUU tiene un gran rival en China, que lleva bastantes años sin participar en guerras y esta mas preparada y fuerte que la URSS en su día.

A estas alturas la UE debe respaldar con hechos una salida diplomática en la guerra de Irán, también en Ucrania y en Gaza. La UE debería estar dispuesta a no dar por muerto el Derecho Internacional, pero tiene que hacer algo. Algunos países quieren seguir y dar su apoyo a Trump y otros, la mayoría, buscan ya la paz y que el precio del petróleo no siga disparándose en sus países. Es una buena oportunidad para no ser súbdito de Trump (Von der Leyen, Rutte…). La UE de inmediato debería buscar un funcionamiento práctico, superando la obligatoriedad de los acuerdos por unanimidad, que bloquea siempre y es totalmente ineficaz, potenciar una seguridad propia y sectores esenciales como las energías renovables, las tecnológicas, medicina, farmacéutica, agroalimentación, industria, incluso poner en valor el euro, como posible divisa (50%) del comercio internacional. También en esta nueva coyuntura cabe preguntarse, ¿para qué necesita Europa a la OTAN si EEUU, su principal socio, actúa a su antojo e interés económico y militar, sin ninguna consideración con sus socios, ni con el Derecho Internacional y además debe comprarle el armamento?

En lo referente a la guerra no vale todo, aunque lo apoyen algunos partidos políticos, también en España. Existen precedentes esclarecedores. El más siniestro en Alemania cuando las elites políticas, económicas y militares ayudaron a Hitler a llegar al poder, pensando que podrían controlarlo. Fue un tremendo error. Todos conocemos el final de aquella historia que finalizó con 70 millones de muertos en la II Guerra Mundial. No esta demás recordarlo ante personajes como Trump y Netanyahu, responsables de esta guerra en Oriente Medio.

La IA cada día está influyendo más en las armas, los ejércitos y la planificación de la guerra (servicios de inteligencia, medición de los escenarios, redirección de drones y otro armamento…). Irán ha amenazado con bombardear las instalaciones de las tecnológicas norteamericanas en la zona (Apple, Tesla, Amazon, Microsoft…). ¿Para cuándo los estados, las grandes organizaciones, fuerzas políticas y sociales, sindicatos, etc desarrollarán normativas de funcionamiento y control sobre la IA, algoritmos, redes sociales, etc?

La economía, la política interior y la mala planificación militar de Trump en la guerra de Irán no solo le obliga a retirarse, además puede ser un punto de inflexión y el inicio de EEUU hacia su declive. En enero de 2026 la deuda pública de EEUU ascendía a 38,20 BILLONES de dólares más intereses, a lo que hay que añadir los gastos de la guerra de Venezuela de 2.900 millones de dólares y del conflicto de Oriente Medio, valorados ya en más de 38.000 millones, y esto lo está pagando la mayoría de norteamericanos con la escalada de precios y reducción de servicios sociales. El déficit de China (1.408 millones de habitantes) es de 18,31 BILLONES de dólares, de Francia 3,48 billones de euros y de España 1,69 billones de euros.

Trump, que está obligado a terminar la guerra, puede elegir la escalada del conflicto, seguramente atacando puntualmente objetivos esenciales o declarar su victoria, la de EEUU, inventándose que ya eliminaron a los lideres ayatolás y los arsenales del ejercito iraní fueron destruidos y que el Estrecho de Ormuz no es responsabilidad suya, lo que ya dijo ayer poniendo en manos de los socios europeos de la OTAN esa responsabilidad. Y hoy ha dicho lo contrario, que arrasará y llenará el cielo de Irán de fuego si no abren el Estrecho. Ayer varios países comunitarios pedían a Irán que facilitase el movimiento por el Estrecho de unos 2.000 barcos y 20.000 marineros retenidos.

Es cierto que aún, en este mundo global, gas y petróleo determinan casi todo: guerras, negocios, soberanías, estrategias, precios del consumo, etc. Pero también están llegando las nuevas tecnologías digitales, mucho más poderosas. En este nuevo marco de cambio global ya iniciado, China parece la alternativa de EEUU, debe entenderse también la guerra de Oriente Medio. Ahora, en el S. XXI lo digital (datos e IA) y los minerales, referencia en los inicios de este siglo, están tomando el relevo del petróleo y el acero. En este momento histórico el mundo sin reglas de Trump/EEUU es un peligro excesivo e innecesario. Ahora toca apostar por la PAZ, la diplomacia y las alianzas.

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