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La deportividad sube en el marcador

La deportividad sube en el marcador

El juego limpio empezará a puntuar en el fútbol prebenjamín.

Una pequeña revolución llega a las porterías de Rivas. El fútbol infantil no federado de la localidad se va a convertir en un espacio pionero en España. Esta temporada, los resultados de cada partido en las modalidades de fútbol sala prebenjamín (nacimientos en 2017 y 2016) y fútbol 7 prebenjamín (2017) no se decidirán solo por los goles que se marquen. También se observarán otras tres variables que fomentan la deportividad y el juego limpio: el comportamiento del cuerpo técnico de cada equipo, el comportamiento de las jugadoras y jugadores y el comportamiento del público (cada afición).

Cada uno de estos aspectos contará de manera equitativa para el resultado final del encuentro. Ya no vale solo con hacer los mejores regates y meter más tantos. “La idea es que todos los agentes participantes [personas jugadoras, cuerpo técnico y quien anima desde la grada] formen parte activa en el programa. Con esta modificación estaremos convirtiendo el deporte profesional en deporte educativo”, explica la concejala de Deportes, Mónica Carazo. Se pretende transformar el deporte espectáculo en deporte educativo, favoreciendo que el contexto deportivo sea un ámbito de buena socialización.

Quien arbitra deberá valorar y puntuar dicho comportamiento según una escala del 1 al 5: 1 nunca / 2 casi nunca / 3 la mitad de las veces / 4 casi siempre / 5 siempre. “El objetivo de esta iniciativa es crear un ambiente de compañerismo, cooperación, ayuda, tolerancia y diversión, en el que la deportividad, el juego limpio, el respeto y el esfuerzo sean los pilares principales, favoreciendo así un desarrollo psicosocial óptimo de los deportistas desde su infancia”, explican desde la Concejalía de Deportes.

¿Qué se pide?

Al cuerpo técnico:

A sus deportistas. Animarles cuando fallan y cuando aciertan y hablarles educadamente. Preocuparse por quienes se lesionan.

A deportistas contrarios. Alabar el buen juego del equipo rival. Dirigirse educadamente al rival. Preocuparse por quienes se lesionan.

Al cuerpo técnico oponente. Saludarle al inicio y al final del encuentro. Respetarle y evitar las discusiones.

Al público. Saludar al público antes y después del encuentro. Aceptar las críticas del público y dedicarse a dirigir. Evitar alterar al público y pacificar cualquier conflicto que lo pueda alterar.

A quien arbitra. Aceptar sus decisiones y dirigirse cordialmente.

Deportividad. Felicitar al rival cuando gana o realiza alguna buena acción. Hacer que las personas integrantes del equipo participen todas por igual. Aceptar de forma deportiva la derrota y no menospreciar al rival en caso de victoria.

Juego limpio. Si el rival es muy inferior no realizar acciones que le ridiculicen y no excederse en las celebraciones.

Al público:

A quienes juegan. Animar a las personas deportistas cuando fallan y cuando aciertan. No dar instrucciones a quienes juegan.

A la afición contraria. No alterar a la afición oponente, pacificar cualquier conflicto que la pueda alterar y entablar conversación amigable con ella.

Al cuerpo técnico. Dirigirse educadamente al cuerpo técnico. Saludar y animar deportivamente al comienzo y final de un encuentro.

Arbitraje. Aceptar las decisiones del árbitro, facilitar su labor y no reclamarle sanciones.

Deportividad. Relativizar la importancia del resultado tanto si es positivo como negativo. Respetar las instalaciones y el material. Felicitar al equipo rival cuando gana o realiza alguna buena acción. Si el equipo rival es muy inferior no realiza acciones que le ridiculicen y no excederse en las celebraciones. Aceptar de forma deportiva la derrota y no menospreciar al equipo contrario en caso de victoria.

A deportistas:

Deportistas del propio equipo. Hacer participes a todas las personas del equipo. Evitar y/o mediar en las discusiones entre las personas del equipo. Saludar al deportista que le sustituye. Animar a quien falla. Preocuparse por quien se lesiona. Reconocer los éxitos de las personas del equipo.

Con el equipo oponente. Saludar deportivamente al comienzo y final del encuentro. Cuando se comete una falta, disculparse. Preocuparse por la persona del equipo contrario lesionada. Aceptar las disculpas del equipo contrario, evitar las discusiones y el choque si hay riesgo de lesión. Reconocer los éxitos de las personas adversarias. En caso de lesión u otras acciones peligrosas del juego no aprovecharse para lograr una ventaja.

Cuerpo técnico. Aceptar las decisiones del cuerpo técnico.

Ante el público. Saludarle antes y después del encuentro. Aceptar las críticas del público y dedicarse a jugar. Evitar alterar al público y pacificar cualquier conflicto que lo pueda alterar.

Ante el árbitro. Aceptar sus decisiones y no reclamarle.

Deportividad. Felicitar al rival cuando gana o realiza alguna buena acción. Si el rival es muy inferior, no realizar acciones que le ridiculicen y no excederse en las celebraciones. Aceptar de forma deportiva la derrota y no menospreciar a las personas oponentes en caso de victoria.

Juego limpio. Respetar las normas del juego. Ser honesto. Jugar siempre de forma activa evitando perder tiempo para no sacar ventaja en el marcador.

Esfuerzo. Esforzarse por dar lo mejor y luchar hasta el final independientemente del resultado.

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