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OPINIÓN

¿Turismo en Rivas?

Hija de Rivas: la continuidad del cambio

Víctor Reloba López – Director de Zarabanda

La Asamblea abierta de Izquierda Unida de Rivas, con aproximadamente un centenar de militantes y simpatizantes, designa a su candidata a la Alcaldía.
19 de febrero de 2023 – Asamblea abierta de Izquierda Unida de Rivas.

Pedro del Cura asume el bastón de mando de la Alcaldía de Rivas, tras una Asamblea de Izquierda Unida de Rivas que fuerza la dimisión de Pepe Masa por actuar al margen de la organización. Es el año 2014 y es increíble lo que ha llovido desde entonces. También Aída Castillejo entró de alcaldesa en medio de una legislatura y con el apoyo de sus concejales y su Asamblea, pero el contexto y el momento político han cambiado radicalmente.

Y es que si Izquierda Unida ha llegado a los 30 años de Gobierno, no es por las peleas y los liderazgos, por importantes que estos sean en la vida interna de los partidos. Es porque es la organización que ha crecido en paralelo a la ciudad, con presencia en sus cooperativas (tan importantes), sus sindicatos (CGT en el caso de Pedro del Cura, CCOO en el caso de buena parte del PCE local), su empresa pública de Rivamadrid, sus asociaciones de vecinos y sus AMPAS (ahora AFAS), las asociaciones de familias de nuestros coles (y barracones anexos).

Si ayer Aída recordaba en su discurso a sus abuelos o agradecía el apoyo del PCE (más concretamente, el apoyo cariñoso de Yasmin Manji y José Manuel Castro, dos de sus referentes) es porque Aída es hija de esas trayectorias vitales y militantes, de un Mariano y una Maripaz, cuyos nombres ejemplares podrían ser tantos otros de la abnegada militancia de izquierdas de Rivas. Aída es hija de Rivas, de esa historia tan propia y tan nuestra como municipio.

La emoción que le embargaba en su discurso era, seguramente, paralela al vértigo que le entra a las mujeres que asumen responsabilidades de liderazgo (con la humildad que a los hombres suele faltarles). Y es que la mención a la “valentía” (o a la “mala leche”, dijo Pedro del Cura) no sobraba porque, como decíamos al principio…todo ha cambiado.

La mayoría absoluta de Pepe Masa de 13 concejales pertenece a unos tiempos anteriores a la centrifugadora de la izquierda que hoy divide el espacio a la izquierda del PSOE en -al menos- tres: Izquierda Unida Rivas, Más Madrid Rivas y Podemos Rivas. Mismos números, pero divididos: 7 para la IU de Pedro del Cura y 6 para Rivas Puede. Luego, en 2019, IU mantuvo los 7 (en coalición con Equo y Más Madrid), mientras Podemos se quedó en 2 y subió el PSOE.

Lo que parecían unas elecciones tranquilas para IU con el consolidado liderazgo y carisma de Pedro del Cura se convirtieron en una batalla campal tras la dimisión del ya ex alcalde (ocupado en conseguir a nivel estatal lo mismo que está a punto de conseguir a nivel local: que Sumar aglutine a las izquierdas y revierta la centrifugadora) y la polémica desatada en torno a la construcción del nuevo carril bici.

Aproximadamente, un centenar de personas asistentes mostraron un apoyo casi unánime, que no requirió conteo de votos, a la alcaldesa y ya oficialmente candidata por IU a revalidar el cargo, Aída Castillejo. Una asamblea mucho más pequeña que la que eligió a Pedro del Cura en ese lejano 2015 en el que fue candidato a la Alcaldía, pero mucho más cohesionada. Esos 13 concejales son hoy el objetivo a perseguir por una alianza post-centrifugadora que quiere sumar. Donde hay unidad, hay esperanza: la Asamblea mandató a Pedro y Aída ponerse a negociar inmediatamente con el resto de fuerzas.

Enfrente tienen a una de las mejores candidatas de la derecha de la historia reciente, Janette Novo; un Vox radicalizado, un Ciudadanos empequeñecido y una formación que aspira a complicar aún más la calculadora de concejales, Vecinos por Rivas. Si cooperan en vez de competir, como han hecho en el gobierno local, contarán también con un PSOE cohesionado en torno al reconocido liderazgo de Mónica Carazo. La candidata Aída Castillejo lo expresó del siguiente modo: “un modelo de ciudad amable y de protección de los servicios públicos para la gente u otro de ladrillo y privatización”.

Y es que la organización sabe que la hija de Rivas, Aída, se juega la Alcaldía. Han elegido el cambio de candidata para poder continuar. Y para ellos, repetido en varias intervenciones, no está en juego un cargo, sino que “Rivas siga siendo Rivas”.

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