Garzón advierte de que la transición ecológica no puede esperar y de que la “abundancia de energía barata se ha acabado”

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, advirtió este miércoles de que la transición ecológica no puede esperar “un minuto más” y de que la “abundancia de energía barata se ha acabado”, por lo que reivindicó las políticas puestas en marcha por su departamento para acelerar dicha transición.

Así lo defendió durante su intervención en el debate del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2023 para desglosar las partidas correspondientes a su departamento y en la que el ministro desgranó los programas y políticas a los que destinará sus 63,69 millones de euros, un 11,38% más que en 2022.

En el transcurso de su exposición, el ministro también reivindicó a las personas consumidoras como “el centro de un modelo de producción y consumo transformador que no ignore los límites planetarios ni rompa los equilibrios ecosistémicos de la vida”, por lo que su departamento trabaja desde hace tres años por “situar a las personas consumidoras como protagonistas, y no como meras receptoras, en la transformación ecológica”.

Principalmente, añadió, porque las políticas relativas al consumo saludable, la seguridad alimentaria y el impacto ecológico están actualmente marcadas por “dos graves eventos históricos, como son la invasión de Rusia al territorio de Ucrania y la crisis climática”, ante las cuales, insistió, la transición ecológica “no puede esperar un segundo más”.

“El cambio climático es una amenaza clara para la biodiversidad y los sistemas alimentarios, pero también para el acceso a alimentos seguros y asequibles, para mantener el empleo, el futuro y la sostenibilidad del sector primario”, apostilló.

Esta es una de las razones por las que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), adscrita a su Ministerio, aumenta su presupuesto un 7,19% respecto a 2022, gracias al cual “intensificará” su labor inspectora, de vigilancia y de control en sus respectivos centros de investigación y fomentará el desarrollo de políticas vinculadas al concepto ‘One Health, una única salud’, según Garzón.

A este respecto, el titular de Consumo avanzó que su departamento continuará fomentando patrones “sostenibles” de alimentación y se intensificará el trabajo de los expertos de la agencia relativo a las recomendaciones para que los menús de los escolares y las residencias de mayores “sean de mayor calidad”.

Junto a ello, recordó que el próximo ejercicio se pondrá en marcha un nuevo estudio quinquenal Aladino (el último se realizó en 2019) con el objetivo de obtener los primeros datos científicos sobre “cómo ha afectado la pandemia de la covid-19 a la alimentación y salud de los menores”.

Por último, detalló los programas de fomento de las políticas de protección para las personas consumidoras y usuarias, a los que se destinarán más de 17 millones de euros (un 17,27 % más que en 2022).

Además de la creación de una nueva subdirección general de inspección y régimen sancionador dependiente de la Dirección General de Consumo, agregó que en 2023 se seguirá “impulsando” la modernización y digitalización de centros como el de Investigación y Control de la Calidad, el Observatorio del Consumo en Internet o el Centro Europeo del Consumidor. También se impulsará el Sistema Arbitral de Consumo con diferentes subvenciones para las Juntas Arbitrales de Consumo regionales y locales y se dará continuidad a los trabajos para el desarrollo normativo en materia de accesibilidad universal en el etiquetado.

 

DEBATE

En el transcurso del debate, la diputada ‘popular’ Carmen Riolobos afeó al ministro que “no se le ve ni serio ni preocupado” por la situación económica que atraviesa España y volvió a insistir en que el de Consumo es “un Ministerio inútil, que no responde a las necesidades que tienen los españoles”, a los que “les va a costar 200 millones”, lo que, según sus cálculos, equivale a la contratación de “2.500 médicos de Atención Primaria”.

Tras criticar que, durante este mandato, Garzón “se ha dedicado a poner en la picota a sectores estratégicos” mientras a los consumidores “ya no nos quedan agujeros para apretarnos el cinturón, porque lo estamos pasando cada día peor”, aseveró que estos son “unos presupuestos del presidente más tóxico de la democracia, que lo que ha hecho es cambiar votos por sedición y malversación”.

Por su parte, la socialista Marisol Sánchez le criticó que los ‘populares’ “mientan un día sí y otro también” sobre “estos presupuestos, estas leyes y este Gobierno”, mientras se muestran “cobardes con los poderosos”.

“Hablan ustedes aquí de sedición y lo hacen porque su único objetivo es tapar la verdadera traición a los españoles, que es votar en contra de unos presupuestos que ponen en marcha medidas para proteger a los ciudadanos de este país”, abundó, convencida de que se trata de unos presupuestos “buenos” que “demuestran con hechos y datos que les sobra corazón”, por lo que pidió a los españoles “que no olviden los presupuestos que hace el Partido Popular cuando gobierna”, porque, mientras el PSOE “gasta en las familias” el PP “gastaba en la banca”.

A su vez, el diputado de Unidas Podemos José Luis Bueno aseveró que se trata de unos “presupuestos expansivos” que, en materia de consumo, buscan “consolidar” los derechos de los consumidores, evitar los fraudes al consumo y “garantizar el alto nivel de protección alimentaria y de seguridad alimentaria que tenemos en nuestro país”.

Entre las normativas en las que trabaja Consumo de cara al próximo ejercicio resaltó la regulación de la publicidad de alimentos y bebidas que va dirigida al público infantil, así como la futura Ley de Servicios de Atención al Cliente.

Finalmente, el diputado de Vox Tomás Fernández urgió a Garzón a “disfrutar” del debate sobre los presupuestos, porque, dijo, “gracias a Dios seguro que este va a ser el último que va a vivir usted donde está”, como responsable de un “engendro” de Ministerio, que, según su punto de vista, Sánchez “le ha montado para tenerlo ahí aparcado”.

“También es de mala suerte que justo ahora vaya a ser el consumo uno de los motivos que van a acabar definitivamente con este Gobierno”, agregó, para lamentar que al ministro, “como buena élite comunista que es, los problemas de la clase media y trabajadora le afectan poco” así como la “película de terror que muchos consumidores de este país están viviendo”.