En el debate sobre el voto femenino en la Segunda República Española, un eminente médico y diputado “radical”, Roberto Novoa, se expresaba así, sin pudor,  en el parlamento español: ¿Por qué hemos de conceder a la mujer los mismos títulos y los mismos derechos políticos que al hombre? ¿Son acaso organismos iguales? ¿Son organismos igualmente capacitados? La mujer es toda pasión, todo figura de emoción, es todo sensibilidad; no es, en cambio, reflexión, no es espíritu crítico, no es ponderación. Por mi parte, creo que podría concederse en el régimen electoral que la mujer fuese siempre elegible por los hombres; pero, en cambio, que la mujer no fuese electora”

El empeño en mantener a las mujeres como ciudadanas de segunda, viene de muy lejos. Siglos y siglos de patriarcado y machismo.

Parecería que esto, en pleno siglo XXI ya pudiera estar superado, que la igualdad entre personas de diferentes sexos estuviera garantizada, al menos en la sociedad española, pero no es así. La derecha, en un afán por  retroceder en la civilización, manipula la palabra “libertad” para acabar con ella, y retuerce la palabra “igualdad” para combatirla. Veamos:

Cada vez que hay un asesinato de una mujer o un menor en manos de un machista, la mayoría de la sociedad se vuelca en condenarlos, excepto la derecha, que rápidamente contrapone las muertes de menores u hombres a manos de sus parejas femeninas. La derecha pretende reconocer así, la igualdad de la víctimas, sean éstas hombres o mujeres, que es tanto como negar la profunda desigualdad entre hombres y mujeres, no sólo en el terreno de la violencia sino en todos los estratos de la sociedad. Vayamos a los datos recogidos por el INE y Ministerio de Justicia:

En el 2019, 56 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas. En el mismo año y por los mismos motivos fueron asesinados 9 hombres.

En los años 2019 y 2020 se cometieron 82.461 delitos en el entorno familiar. Estos delitos fueron cometidos por 18.054 mujeres y por 64.407 hombres.

La Organización Mundial de la Salud asegura que una de cada tres mujeres sufre violencia física o sexual en el mundo.

Si hablamos de violencia machista también hay que reflejar los datos de la prostitución en España:

La prostitución, es decir, la nueva y consentida esclavitud,  representa un 0,35% del PIB, es decir 3.700 millones de euros (10 millones de euros diarios).

El número de mujeres en situación de prostitución en España es de aproximadamente 45.000.

La demanda mayoritaria de  los compradores de prostitución son varones, el 99,7% y la oferta es de mujeres extranjeras, el 95% de ellas en situación de inmigración ilegal con graves problemas económicos.

Es decir, si condenable es cualquier violencia, lo que es evidente es que la violencia hacia las mujeres es generalizada y estructural, y de aquí que el Ministerio de Igualdad luche por acabar con  la violencia machista, dando seguridad y cobertura económica a las víctimas.

La derecha es especialmente dura con las manifestaciones del 8 de Marzo, con el feminismo y con el Ministerio de Igualdad, criticando los fondos utilizados para combatir la violencia machista. La derecha sigue inventándose un presunto odio del feminismo hacia todos los hombres, y no es verdad, el odio de los hombres y mujeres que defendemos el feminismo es a las actuaciones machistas y patriarcales. La derecha sigue sin darse cuenta que seguimos viviendo en una sociedad que margina y explota a la mitad de la población, y sigue viviendo en la edad media. Veamos algunos datos:

La brecha salarial sigue existiendo según los inspectores de Hacienda: las mujeres cobran el 28,6% menos que los hombres.

Si bien el 28% de las mujeres tiene una carrera universitaria, frente al 20% de los hombres, los puestos de trabajo relacionados con el servicio o con menos responsabilidad de mando suelen estar ocupados por mujeres, mientras que en los mandos intermedios y ejecutivos, hay una mayor representación del colectivo masculino.

En España solo tres de cada diez negocios están dirigidos por mujeres.

Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE, la tasa de temporalidad de las mujeres es del 24%, mientras que la de los hombres es del 20%. Además, si se observan los datos de ocupados que tienen un contrato de jornada parcial, las mujeres tienen este tipo de jornada en el 21,8% de los casos, mientras que en el caso de los hombres supone un 6,3%. En este caso, aunque un hombre y una mujer recibieran la misma remuneración, al realizar ella menos horas, también percibiría menor salario y ésta es una situación más habitual entre las mujeres, ya que en mayor proporción tienen jornadas parciales.

Según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el 87,94% de las excedencias concedidas durante el primer semestre del año para cuidados de hijos u otros familiares fueron para mujeres.

Según los últimos datos publicados por Seguridad Social, la pensión media de jubilación de los hombres ascendió a los 1.344 euros, mientras que la media de las mujeres fue de 889 euros.

Hay mucho que cambiar. Necesitamos más feminismo y más luchas por los derechos de las mujeres. El 15M solía decir “la Revolución será feminista, o no será”, y llevaban toda la razón, no habrá justicia social hasta que el machismo y el patriarcado desaparezcan de nuestra sociedad. Haría bien la derecha en subirse a este carro y dejar de reivindicar la vuelta al paleolítico.

Les dejo con unas palabras de la Vicepresidenta del Gobierno y Ministra de Trabajo Yolanda Díaz:

“Sin la mitad de la población no hay cambio posible. Las mujeres contamos. Aquí seremos radicales en un derecho fundamental. Las mujeres de este país tienen una aliada en esta Vicepresidencia y el Ministerio de Trabajo y Economía Social, no solo las mujeres asalariadas, sino también las autónomas y las jóvenes que no pueden desarrollar un proyecto. No hay recuperación en España si no lo hacemos con las mujeres dentro”

José Manuel Pachón López