Esta pequeña constelación, Monoceros, ha dado mucho de sí. Las maravillas del cielo se pueden encontrar en los rincones más insospechados. Por eso siempre he aconsejado a los lectores hacerse con un buen mapa del Cielo, estudiar lo que hay en cada constelación, usar unos buenos prismáticos nocturnos y luego, al final, comprar y dirigir un telescopio de “aficionado” a los lugares que ya se conocen. 

Foto 1: Mapa de situación

En la foto1 tenemos una visión general del Unicornio y es excelente para su localización; vemos la brillante Sirio (Can Mayor) al sur, la gigantesca Proción (Can Menor) al norte (izquierda), Rigel y toda la constelación (Orión) al este, con sus nubes moleculares y la nebulosa M42, encima de Orión la gigante roja Betelgeuse, et. etc. La fotografía está plagada de estrellas porque ya os dije que nos encontramos en la línea de observación de los bordes de nuestra Vía Láctea

¿Qué otros objetos tenemos en Monoceros? NGC 2261, la Nebulosa de Hubble (foto2), fotografiada por este astrónomo en el observatorio Palomar durante el estreno del telescopio Hale el 26 de enero de 1949. Esta nebulosa rodea a la joven estrella R mon y es variable porque a veces oculta a la estrella y a veces se aclara. Tiene forma de cometa y es muy observada por los aficionados por su variabilidad.

Foto 2: Nebulosa de Hubble

El Árbol de Navidad es un cúmulo abierto de estrellas y gas, catalogado como NGC 2264, descubierto por William Herschel en 1785. Se encuentra a 2700 años luz del  árbol de Navidad de vuestro salón (:-))(foto3).

Foto 3: El árbol de navidad

El cúmulo tiene una mg. visual de 4,5º por lo que puede verse a simple vista. Un pequeño telescopio lo transforma en espectacular. En la parte superior del “árbol” se encuentra otra conocida nebulosa llamada “Nebulosa del Cono”, una gigantesca nube oscura de hidrógeno y polvo que contrasta con la luz que desprende toda la región (foto4). En su interior está la estrella S Monocerotis, la estrella más brillante de NGC 2264.

Existen otros objetos interesantes en Monoceros, pero ya están fuera de la posibilidad de observarlos con telescopios de aficionado. Voy a mencionar algunos de ellos: La Nebulosa del Rectángulo Rojo se cree formada por una estrella binaria envejeciendo que proporciona su luz a la nebulosa. La forma rectangular probablemente se debe a que desde la tierra el “toroide” que expulsa la estrella se ve de canto y por tanto en forma de X (foto5).

Foto 4: Nebulosa del cono

La Nebulosa de la Mariposa es una colorida nebulosa planetaria que se asemeja a las alas de una mariposa. La Nebulosa de la Gaviota es una nebulosa de emisión que cubre un área grande en el cielo. Como he dicho, estos últimos objetos son para verlos con grandes telescopios, pero para eso está el Hubble (:-)). 

Como estoy escribiendo este artículo el día de “Nochebuena” os deseo lo mejor para el Año 2023 y os felicito la Navidad con este precioso “Árbol” aunque tenga el matemático y poco navideño nombre de NGC 2264. Como siempre, este invierno no os perdáis en Unicornio… ¡¡Mirando al Cielo!!

Foto 5: Nebulosa del rectángulo rojo

M. Manero