Tras la jornada del 27 de septiembre 2021, de participación sobre la gestión de los residuos orgánicos, convocada por el Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, hemos adaptado la posición de Rivas Aire Limpio, sobre el tema, teniendo en cuenta algunas cuestiones que allí aparecieron.

Este escrito se divide en dos bloques: lo que debe hacerse con los residuos orgánicos municipales y lo que hay que evitar.

Lo que debe hacerse:

  • Evitar en todo lo posible el desperdicio alimentario, en especial: agrícolas, comercial, comedores colectivos y doméstico.

  • Evitar todos los desplazamientos innecesarios de los residuos orgánicos, favoreciendo. el compostaje doméstico y comunitario en todo el municipio -incluidos comedores colectivos y hostelería. Del mismo modo puede ser un factor a considerar, favorecer el agrocompostaje con desplazamientos de proximidad. Estas prácticas deben extenderse lo más posible, sobre una base voluntaria y de proximidad a las viviendas. Todas ellas tienen que contar para su creación, mantenimiento y supervisión de personal experto (que denominaremos maestras compostadoras) y el aporte de agua y material estructurante. Ver imagen de la isla de compostaje comunitario en la ciudad de Pontevedra, del Plan Revitaliza de la Diputación de Pontevedra.

  • Separación en origen adecuada y recogida adaptada a las distintas configuraciones urbanísticas. Para los residuos alimentarios que se produzcan y que no sean sometidos al autocompostaje indicado en el punto anterior.

Separación selectiva en origen adecuada

Evitar los impropios (plásticos, metales, papel impreso, etc.), pero también las fracciones vegetales (restos de poda), que hay que separar en la recogida de los residuos alimentarios. En una población con tantos jardines privados (unifamiliares y manzanas cerradas) como Rivas, el volumen de los restos de poda recogidos en el contenedor verde es muchísimo mas importante que en ciudades mas densas como Madrid ciudad. Y para que el compost tenga los nutrientes adecuados hay que controlar la proporción de los distintos restos orgánicos (alimentarios/poda).

Recogida adaptada a las distintas configuraciones urbanísticas.

Los sistemas más eficientes de recogida selectiva son en este orden: Puerta a Puerta y 5º contenedor cerrado. Ambos deben partir de una inversión importante en Comunicación y Educación Ambiental, lo que redundará en minimizar la proporción de impropios, mejorar la separación del resto de fracciones y minimizar el resto o rechazo.

Ambos son sistemas que conviven perfectamente con el compostaje descentralizado (doméstico, comunitario, agrocompostaje) y pequeñas plantas.

La recogida puerta a puerta ha demostrado una mayor calidad de la separación en origen de los residuos (incluidos los restos de poda), pero también permite el uso de vehículos de recogida mas pequeños. Esta forma de recogida parece la mas adaptada a las zonas de viviendas unifamiliares, pero se puede implantar igualmente en zonas con vivienda en altura, previo estudio adaptado a las características de cada territorio y población.

Contenedores en las zonas de viviendas en altura. Este sistema de recogida podría considerarse el mas adaptado para estas zonas, pero, para evitar que continúen las prácticas de mezcla de residuos en el contenedor de resto, hay que poder controlar el uso de estos contenedores (chip de control para la orgánica y resto) y aplicar sistemas de pago por generación.

  • Pequeñas plantas centralizadas de compostaje aerobio y agrocompostaje. Para tratar los residuos orgánicos recogidos separadamente, reducir los desplazamientos de los vehículos de recogida y evitar las macroplantas centralizadas en zonas alejadas de los puntos de producción de los residuos, proponemos la creación de tres plantas (de unas 3000 Tm/año) de compostaje aerobio. Una en cada uno de los barrios de Rivas-Vaciamadrid. Ver la figura representativa de la planta de compostaje de 5.500 Tm/año de Torrelles de Llobregat (Barcelona).

Además los residuos de los comedores colectivos (colegios, residencias, restaurantes,..) podrían ser aportados a fincas agrícolas de Rivas-Vaciamadrid, que deseen hacer agrocompostaje, con aporte de los residuos, material estructurante, asesoramiento, ayudas económicas por su trabajo y equipos de volteo.

  • Distribución del compost. El compost producido en el compostaje comunitario puede ser utilizado por los propios vecinos en sus jardines y los huertos urbanos. El compost de las plantas ofrecido a los huertos agroecológicos, viveros y fincas agrícolas de Rivas-Vaciamadrid. El compost sobrante puede ser utilizado para la jardinería pública de la ciudad y a proyectos de reforestación del Parque Regional del Sureste.

Lo que hay que evitar.

El principal riesgo es Econward (EW -antes Ecohispánica). Esta empresa ha estado vinculada por varios convenios sucesivos con la empresa municipal Rivamadrid, desde el año 2010. El pleno municipal ha establecido hasta las próximas elecciones municipales el plazo para decidir si se mantiene o rompe dicho vínculo. La tecnología de EW esteriliza los residuos recogidos mezclados en el contenedor verde y mediante un gran autoclave (vapor de agua hasta 140ºC, presión -3 bares- y movimiento), obtiene un biorresiduos similar a la picadura de tabaco, plásticos termofusibles unidos en forma de bolas, además del plástico PET y envases metálicos, limpios y fácilmente separables de forma automática.

Según nos informaron en la primera fase del actual proceso participativo y ahora, el 27 de septiembre, en repuesta a nuestras preguntas, EW afirma que podría procesar la materia orgánica recogida separadamente en Rivas y el bioresiduo resultante convertirlo en compost, acelerando el proceso mediante los microorganismos adecuados.

Creemos que el actual proceso participativo sería cuando menos incompleto si no se conoce el posible uso de dicha tecnología y al final, de forma sorpresiva, se nos presenta una solución milagrosa: esterilizar los residuos.

Entidades y personas que llevamos muchos años, siguiendo esa tecnología manifestamos firmemente nuestro rechazo a dicho uso.

Algunas de las razones:

  • Aun en el caso (que no creemos), de que el biorresiduos resultante fuera de igual calidad y falto de contaminantes que el compost aerobio que defendemos: ¿Qué justifica la esterilización de miles de toneladas de residuos alimentarios, con el consumo de agua y energía que esto supone, para acabar con los microorganismos que favorecen el compostaje, cuando todo esto se puede hacer de forma natural (como se expone en la primera parte de este documento), sin la necesidad de la máquina esterilizadora?. La única explicación está en el interés económico de la empresa que lo ofrece, que a cambio de dar una solución “rápida” a la gestión de los residuos, pretende asegurarse un ingreso muy importante, a cuenta de nuestros impuestos, durante muchos años.
  • No es un aspecto menor considerar: ¿por qué una empresa que comenzó vendiendo una tecnología, cuya principal cualidad era la de separar los residuos mezclados, ahora quiere tratar la materia orgánica, pacientemente separada por la ciudadanía?. Nosotras respondemos: porque ha obtenido un rotundo fracaso en su proyecto de vender la tecnología, el último en Chile para alimentar una incineradora, y sólo le queda intentar convencer al Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, que durante tantos años les ha apoyado, que tiene ahora un grave cuello de botella con los residuos y que no se ha decidido nunca a reconocer que ha sido un error ese apoyo.
  • Pero también hay que decir que el bioresiduo resultante de la esterilización no es todavía compost, pues debe pasar por un proceso de transformación que la esterilización ha parado provisionalmente, antes de ser enviado a los campos o jardines. O sea, se necesita una nueva planta de compostaje para esa transformación, no sabemos si aerobio o anaerobio (metanización). En definitiva nuevos costes.
  • No nos creemos que el compost que se produzca tras la esterilización sea de igual calidad que el del compostaje aerobio. Es casi imposible que la separación de la materia orgánica no tenga impropios, aunque sea una fracción muy pequeña. El proceso de esterilización, contamina, mas profundamente que sin él, el bioresiduo. Los metales pesados de las pinturas y del papel impreso pasan al bioresiduo, así como pequeños trozos de plásticos y metales que las cribas no pueden retener. Pero es que además, el hecho de pagar por el uso de la máquina esterilizadora, deseduca a la población en hacer una correcta separación de la materia orgánica: si ya pagamos por una maquina que separa los residuos ¿para qué lo vamos a hacer en casa?. Por último, el compostaje natural estabiliza e higieniza la materia orgánica de forma mucho mas eficiente que cualquier proceso industrial, y favorece la integración del carbono y otros nutrientes en los productos agrícolas, al usar ese compost.
  • Pero es que la tecnología (sólo de esterilización) es cara. Ya hace años se la intentaron vender a la Mancomunidad del Este y fue rechazada por su precio. Pero no es sólo que cueste mucho dinero esterilizar los residuos (que lo cuesta), sino que usa mucha agua y energía fósil (gas natural), que debemos reducir en la actual emergencia climática. Al tratarse de de un ingenio industrial crea mucho menos empleo que el compostaje que defendemos (sobre todo maestras compostadoras). Eso sí, dará buenos beneficios a una empresa, que no los merece y que lleva años intentando vender el ingenio para alimentar incineradoras en todo el mundo.
  • Además la capacidad de tratamiento de la planta existente en la sede de Rivamadrid de la calle Mariano Fortuny, de unas 30.000 Tm/año es muy superior a la generada por Rivas y por eso habría que comprometer a otros municipios. Meternos en éste camino nos hipoteca para: reducir los residuos, descentralizar los tratamientos, reducir los desplazamientos de los residuos y deseduca a la población en hacer una correcta separación de la materia orgánica.

    Acabemos de una vez con experiencias, análisis técnicos y pruebas piloto que ya se realizaron hace dos legislaturas, sin ninguna consecuencia de fondo. Cortemos definitivamente con quienes nos siguen queriendo vender el invento de la rueda. Hagamos lo que otros ayuntamientos llevan haciendo mucho tiempo, compostando de forma aerobia y natural sus residuos orgánicos y expulsemos la planta de Econward de Rivas-Vaciamadrid.

  • Rivas Aire Limpio

También te puede interesar