El Gobierno municipal ha arrancado el 2023 con los deberes hechos. El presupuesto municipal ha sido aprobado en tiempo y forma, 130,8 millones de euros destinados a seguir manteniendo el buen nivel de los servicios públicos que se prestan desde el Ayuntamiento de Rivas, con políticas que siguen apostando por la innovación y por situar a nuestra ciudad a la vanguardia de los municipios españoles. 

A ello ha contribuido, sin ningún lugar a dudas, el trabajo y el compromiso con Rivas del PSOE, un partido con vocación de transformación y que ha sido clave a la hora de aportar estabilidad y cohesión al gobierno municipal de la ciudad. Ésa es hoy la realidad de Rivas a comienzos de este 2023, la de una ciudad con un rumbo claro, con un proyecto político estable y con un gobierno, conformado por todas las fuerzas de izquierda del municipio, que pone a las personas en el centro de sus políticas.

Frente a esta realidad palpable, nos topamos en la Comunidad de Madrid con un gobierno sumido en el caos, que hace aguas desde el principio y que está liderado por una presidenta más experta en dar titulares que en gestionar, que no duda en envenenar la convivencia o señalar en otra dirección si ello sirve para desviar la atención de su mala gestión. Esta forma de proceder, alejada de la lealtad y del respeto institucional, es ya seña de identidad de Isabel Diaz Ayuso. Y detrás de ella, todas aquellas personas que tratan de emularla pensando que así conseguirán más votos el próximo 28 de mayo. Bien cerquita lo tenemos en Rivas, donde el PP se ha convertido en un partido radical, encallado en el “cuanto peor, mejor” que tanto daño hace a la política bien entendida. 

El peor trumpismo se ha instalado en el Gobierno de la Comunidad de Madrid y con él se intenta ocultar la mala gestión de lo público en la región. La Comunidad de Madrid arranca 2023 con los presupuestos prorrogados, porque Isabel Díaz Ayuso ya no se entiende ni con la ultraderecha de Vox. En una legislatura marcada por una pandemia y por una crisis energética derivada de la guerra de Ucrania, que ha vivido unas elecciones de por medio donde Ayuso cambio a Ciudadanos por la derecha más extrema, el Gobierno del PP en la región solo ha sido capaz de aprobar un solo presupuesto. Sí, ha sido incapaz de aprobar unos presupuestos que den respuesta a la realidad que viven hoy día los madrileños y madrileñas.

La sanidad atravesando su propia emergencia con unas urgencias extrahospitalarias que han reabierto sin médicos, con los hospitales colapsados y la atención primaria inmersa en una huelga de facultativos que ha dejado al descubierto las verdaderas intenciones de la derecha madrileña: desmantelar el sistema público de salud. Pasa lo mismo en la educación, donde faltan plazas escolares, existen aulas masificadas, centros educativos inacabados y alumnado en barracones por la mala gestión y planificación del gobierno regional, que además, mientras lanzan mensajes incendiarios contra el presidente del Gobierno y deslegitiman las instituciones, se regala suelo a la enseñanza privada y concertada por la puerta de atrás. 

Este caos en los servicios públicos tiene un problema añadido y es que no se puede corregir ni enderezar sin un proyecto de presupuesto, en el que podamos atisbar cuál es el proyecto político del PP y de Isabel Díaz Ayuso para el conjunto de la ciudadanía madrileña. Frente a eso, los municipios, que seguimos haciendo nuestro trabajo y lo seguimos haciendo bien, nos damos con la Puerta del Sol en las narices, porque la seguimos teniendo cerrada. 

Mónica Carazo

Portavoz PSOE Rivas