El Ayuntamiento de Chinchón y la Comunidad de Madrid continúan colaborando para evitar el efecto llamada de asentamientos en la Vega del Tajuña. Una labor conjunta que, este jueves, se ha reafirmado en una reunión con el director general de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Ángel Oteo.

“Un giro de 180 grados”. Con esta premisa Ayuntamiento y Comunidad de Madrid plantean reforzar su cerco a los asentamientos ilegales en la vega, recordando a los posibles compradores el uso exclusivo agrícola de las parcelas en las que está completamente prohibida cualquier construcción no relacionada con la actividad agraria. Una presión continúa para evitar la venta de terrenos para la construcción, respaldando a los agricultores y evitando el efecto llamada.

Ambas Administraciones han mostrado su “total colaboración” para atajar un problema que Oteo ha calificado de “gravísimo” y que no sólo supone la proliferación de viviendas, sino la ocupación de los linderos y vías pecuarias y la conflictividad en la zona.

Comunidad y Ayuntamiento recuerdan que toda la vega es suelo no urbanizable y completamente protegido y que ya se han iniciado más de 200 expedientes, siendo Chinchón el único municipio que ha conseguido el derribo de una vivienda ilegal.

Respaldo al campo

En la reunión se han tratado otros temas de interés para el municipio, como la proliferación de proyectos de plantas fotovoltaicas o la problemática que supone la recogida de animales abandonados. Asimismo, se ha hecho especial hincapié en las posibles ayudas para la reparación de caminos rurales o el mantenimiento de las bocas del sistema de regadío.

La promoción de las buenas prácticas entre los jóvenes ha sido otro de los aspectos que han se han tratado en la reunión, poniendo en valor el proyecto educativo en materia medioambiental que, desde el curso pasado, se lleva a cabo en el IES ‘Carpe Diem’. Un proyecto apoyado por el Consistorio y que ahora el Gobierno regional apoyará con la cesión de plantones para los alumnos.

Además, desde el Ayuntamiento se ha puesto en valor el trabajo que desde el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural se están realizando en el término municipal de Chinchón con dos proyectos pioneros para la recuperación del ajo fino y la plantación de lúpulo ecológico en el paraje de San Galindo, con el objetivo de suministrar este ingrediente a las cerveceras artesanas de la región.