EDITORIAL – ZARABANDA DICIEMBRE

Este mes de diciembre volveremos a reunirnos en familia, bajo las luces navideñas. ¿Todas las familias? No, como nos recuerda la Plataforma Luz para la Cañada, allí no habrá luces y tendrán poco que celebrar las 4.000 personas (de ellas, 1.800 niños y niñas) que allí viven. Naturgy no se ablanda ni en estas fechas.

A las avaras multinacionales no les visita ningún fantasma de las Navidades futuras, como en el cuento de Navidad de Charles Dickens. Ojalá les visite Hacienda, tras una buena dosis de impuestos a sus beneficios extraordinarios, cosechados sobre nuestras facturas de la luz y el gas en esta crisis de Ucrania.

Quién no tiene ningún parecido con el avaro protagonista de esos cuentos es nuestro concejal de Hacienda, José Manuel Castro. Allí dónde la Comunidad de Madrid no se prodiga en inversiones que necesitamos, el Ayuntamiento crea la partida presupuestaria, para afrontar esa inversión, si se diera el caso. El baile de fechas para la construcción del centro de salud también parece un “cuento”, aunque no solo se repite en Navidad.

Menos cuentos y más luces (sostenibles). Eso pedimos a las Administraciones. Al Ayuntamiento de Rivas, le pedimos que cuando tenga propuestas de presupuestos, las publique (como sí hace la Comunidad de Madrid) en un formato que nos permita a la ciudadanía y a los medios de comunicación estudiarlos, debatirlos y auditarlos.

Estamos seguros de que si aplicamos luz a los presupuestos, encontraremos “regalos” como los 700.000 euros de reducción de la deuda municipal. Y es que estas Navidades, al concejal Castro se le está poniendo cara de Enrico Berlinguer (ex dirigente comunista italiano), quién dijo sobre la austeridad:

“La austeridad no es hoy un mero instrumento de política económica (…) Para nosotros, por el contrario, la austeridad es el medio de impugnar (…) un sistema (…) cuyas características distintivas son el derroche y el desaprovechamiento, la exaltación de los particularismos y de los individualismos más exacerbados, del consumismo más desenfrenado. Austeridad significa rigor, eficiencia, seriedad y también justicia, es decir, lo contrario de lo que hemos conocido y sufrido hasta ahora”.

Celebramos estas fechas navideñas con concordia y, por eso, de los carriles bici…hablaremos ya en enero.

Sed austeros pero, no os olvidéis: apoyad al comercio local. Felices fiestas, queridos lectores (y lectoras).