El programa municipal Deporte Joven atrae cada vez a más mujeres: skate, calistenia, parkour o escalada en rocódromo son algunas modalidades.

Paola Rubio (calistenia), Patricia Vega y Nerea Romero (skate), Luna Merino (parkour; saltando) y Raquel Pérez (escalada), una tarde en La Casa+Grande. MARIO FDEZ TREJO

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Calistenia, parkour, skate o escalada en rocódromo. Son algunos de los deportes urbanos, y a veces llamados alternativos, que gozan de una extraordinaria popularidad entre la juventud actual. Y Rivas no es ajena a estas tendencias que expanden su prestigio por el mundo.

La Concejalía de Juventud del Ayuntamiento organiza el programa Deporte Joven, una iniciativa que facilita el acceso a estas variantes urbanas o al aire libre cuyo epicentro son las instalaciones del centro de recursos juveniles La Casa+Grande y del Área Social del Parque de Asturias. Se trata de modalidades donde la mujer gana protagonismo. En este reportaje, hablamos con cinco de ellas. En una tarde repleta de ejercicios inverosímiles, relatan su experiencia.

En las escuelas locales hay inscritas 79 personas, de las cuales 29 son chicas. En calistenia son mayoría: siete de 12. En escalada, casi la mitad: 14 de 30. En parkour mengua la cifra: dos de 22. En skate, seis de las 15 inscripciones. Todas las actividades son gratuitas y se puede obtener plaza en la web inscripciones.rivasciudad.es.

A pesar de que la pandemia ha modificado algunas rutinas, las actividades siguen su curso con una juventud que hace deporte cumpliendo los protocolos sanitarios. El proyecto Deporte Joven se creó en 2005: comenzó con escalada y skate. Ha ido incorporando diferentes modalidades en función de las necesidades de la gente joven, que las trasmite al Ayuntamiento y este a su vez acompaña los procesos. Las instalaciones urbanas construidas se han materializado de forma participativa con los colectivos de chicos y chicas, que se han involucrado tanto en el diseño como en el seguimiento de las obras.

CALISTENIA: BARRAS Y SUELO
La calistenia o street workout es una modalidad de entrenamiento centrada en la biomecánica humana (en barras o suelo). Con el propio peso del cuerpo, se desarrollan movimientos que favorecen la fuerza. El entrenamiento está diseñado para que todo el mundo pueda realizarlo según su nivel y con seguridad. Los resultados en la ejecución son palpables con el paso del tiempo.

Paola Rubio, de 19 años, lleva practicándola desde los 14: “Es un deporte en el que trabajamos con nuestro cuerpo utilizando una barra estática en la que haces trucos, fuerza y demás ejercicios con el peso propio. También se puede practicar en el suelo”.
Como sucede en la mayoría de los deportes, la tenacidad es clave: “Lo más difícil es ser constantes, porque es un deporte que requiere muchísimo esfuerzo y empeño para ir mejorando en los trucos. Y al no practicarlo con asiduidad, se pierde el progreso”.

“Se puede empezar desde cero. No hace falta haber practicado antes otro deporte de fuerza para tener buena base”, comenta. Aunque observando la destreza corporal que requiere, una buena forma física ayuda en calistenia, bastante exigente físicamente. En su caso, se reconoce amante del deporte en general: también se ejercita en yudo y otras disciplinas como escalada y parkour. Una ventaja de la calistenia es su adaptabilidad espacial, que no requiere de material específico: “Lo puedes practicar donde sea, sobre todo si haces movimientos de suelo. Aunque si dispones de equipamiento, muchas veces se opta por ejercicios con barra estática”.

PARKOUR: VOLTERETAS Y MORTALES
El parkour es un tipo de entrenamiento que aprovecha las características del medio urbano o rural para desenvolverse y potenciar la fuerza superando los obstáculos que se encuentran en el camino. Rapidez y agilidad son dos elementos claves en un deporte de creatividad.

“Para mí, el parkour consiste en hacer mortales, laterales, volteretas en el aire y saltar vallas”, dice Luna Merino, de 15 años. “Creo que tiene su dificultad, pero es más sencillo de lo que parece. Si lo ves por internet, te parece complicado porque al principio no te ves capaz, aunque al final compruebas que sí que puedes”, afirma. Este deporte es nuevo para ella: apenas lleva unas semanas. La curiosidad le llevó a probar: “Me llamaba la atención desde hace tiempo porque veía los vídeos y me preguntaba cómo era posible hacer todo lo que hacían. Cuando vi que se podía practicar en La Casa+Grande, me apunté”.

“Se puede ejecutar en cualquier sitio. Con que tengas un muro o un escalón, te lanzas con una voltereta que, por otro lado, para mí es lo más difícil de esta modalidad”, se sincera. Explica además que la gimnasia deportiva tiene técnicas y ejercicios similares, y eso ayuda a quienes ya practican ese deporte.

¿Por qué este auge del parkour? “Porque mucha gente de Youtube lo practica y se apuntan muchos chicos. Chicas somos menos, pero esperemos que se vayan animando”.

ESCALADA: EL MÁS CONOCIDO
Es el deporte más conocido por el público general. En el programa Deporte Joven permite un acercamiento a esta modalidad, descubriendo las principales técnicas de subida y seguridad, además de ganar fondo físico para su práctica. Rivas cuenta con un rocódromo al aire libre en el parque Bellavista, uno cubierto en el polideportivo Cerro del Telégrafo y una pared con presas en el Área Social del Parque de Asturias. También se organizan salidas para trepar en roca.

Raquel Pérez tiene 23 años y escala desde hace tres. “Es un deporte para cualquier tipo de persona, tanto peques de tres años como gente de 80. Mujeres, hombres, gente muy delgada y gente muy fuerte, todo el mundo. En Rivas hay mucha afición”, comenta.
Antes de gatear se recomienda un calentamiento previo que active los músculos a emplear: “Solemos hacer un entrenamiento donde ejercitamos todo el cuerpo: abdominales, piernas, brazos y ejercicios más técnicos como dominadas para ir ganando habilidades más propias de la escalada”. Posteriormente escalan por la pared para ganar resistencia y hacen ejercicios más concretos de talones, puntas, pasos específicos o bloques.

La concentración es esencial: “No solo exige agilidad física, es un deporte que te demanda mucho en el plano mental. Es adrenalina pura, muchas veces solo tienes una oportunidad y tienes que intentarlo”.

Raquel recalca también la influencia de quienes te acompañan a la hora de practicar: “Cuando una persona escala, las demás siempre te dan ánimo para trasladarte fuerza mental. Eso motiva mucho”. “Cada vez lo practican más mujeres, pero es verdad que sigue predominando la figura del hombre”, dice. Se trata de un deporte que fomenta el compromiso, el compañerismo y la unión: “Aunque no haya tantas mujeres, es una modalidad abierta a todo el mundo. Cada vez somos más”.

SKATE: RODAR Y RODAR
Las clases de skate están pensadas para que la juventud pueda conocer técnicas de un deporte urbano con amplia implantación a nivel mundial desde hace muchos años. Las personas participantes colaboran en el mantenimiento del skatepark y toman parte en talleres de reparación de tablas o en visitas a instalaciones de otras localidades.

Nerea Romero de Torres y Patricia Vega son dos jóvenes skaters que ruedan en Rivas. “Hago skate seriamente desde hace un año, pero practicando de forma libre ya llevo tres o cuatro”, detalla Nerea, de 19 años. Se inició tras una visita a su instituto en el que les enseñaron distintas opciones de deportes alternativos que se practican en la localidad, como el slackline.

Patricia tiene 27 años y lleva casi la mitad de su vida, 14, con un monopatín. “Es un deporte con cierta dificultad, pero también es muy divertido. El problema es que cuando caes, lo haces en asfalto”, advierte. Con el paso de los años, Patricia ha visto cómo crecía el número de chicas y mujeres practicando skate: “Muchas se han ido animando a participar, algo inusual hasta hace poco. Hace un par de años, en una actividad de skate de Deporte Morado [iniciativa para mujeres jóvenes] participamos 30 chicas”.

Ese auge lo corrobora Nerea: “Este año hay bastantes chicas. Cuando yo empecé era de las únicas”. Las piernas son el principal motor de este deporte, por eso se recomiendan algunos ejercicios complementarios que fortalezcan esos músculos.

Nerea practicaba anteriormente slackline y yudo, mientras que Patricia también escala: “En la escalada siempre hay cierto riesgo y hay que estar muy en forma. Patinando también debemos andar con cuidado porque te puedes caer. Cada deporte tiene lo suyo”.

“El skatepark suele estar siempre lleno, quizás no sería mala idea construir otro”, propone Nerea. En otros deportes extremos o urbanos también se observa mayor demanda, como apunta Patricia: “Muchos de ellos, como el skate, el parkour, el surf o la escalada van a ser olímpicos, y también gracias a eso el interés es mayor”.

“LA OFERTA DEPORTIVA DE RIVAS ES MUY VARIADA”

“La oferta de ocio en Rivas es fantástica. Yo también hago escalada y existe muy buen rollo y compañerismo, lo recomiendo. Siempre se pueden apuntar para probar. Y si no les gusta, pues hacen otros deportes”, opina Luna. “Me gustan las distintas opciones deportivas que se ofrecen. Además, en los aledaños de La Casa+Grande han construido muchas instalaciones que facilitan el entrenamiento”, coincide Paola (calistenia).

Raquel (escalada) también valora la variedad de posibilidades: “Hay muchísimos deportes poco habituales, que no suelen tener mucha visibilidad, y que se dan a conocer entre la juventud de Rivas para que cada persona practique el que quiera. Es algo muy bueno porque se fomenta el deporte de forma sana e inclusiva”.

En la misma línea se muestra Nerea (skate). “Rivas dispone de bastantes sitios en los que hacer muchísimos deportes, tanto alternativos como más tradicionales”.

Patricia (skate) se muestra satisfecha, aunque aboga por seguir mejorando: “Se intentan tocar todos los palos de lo que la gente demanda y está bien. Cada vez hay más modalidades y se cuidan, aunque siempre se puede pedir un poco más”.