Pedro del Cura, alcalde de Rivas Vaciamadrid

La emergencia climática es una cuestión que nos interpela a todas y todos. Desde hace tiempo, la comunidad científica viene avisando que un sistema de consumo infinito en un planeta finito puede llegar a un punto crítico de no retorno. De hecho, la propia Organización Mundial de la Salud augura que en las próximas décadas podrían morir cerca de 250.000 personas, si no hacemos nada por luchar contra el cambio climático.

Es un asunto trascendental al que debemos de poner freno, pero sobre todo un tema al que las diferentes administraciones tenemos que prestar especial atención. Porque al igual que sucede con este virus que todos conocemos ya, el cambio climático no entiende de clases sociales, nos afecta a todas y todos.

Se ha demostrado que el actual sistema económico basado en el comprar, usar y tirar, no sirve. Ahora toca cambiar ese sistema y avanzar hacia un modelo que alargue la vida útil de las cosas que utilizamos. Estaríamos cambiando el comprar, usar y tirar por el compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar, reciclar.

Desde el Ayuntamiento de Rivas hemos puesto en marcha un Plan de Economía Circular, a través de la concejalía de Transición Ecológica y junto a la empresa pública de servicios Rivamadrid, trabajado también de manera transversal con todas las áreas municipales y con la ciudadanía. Porque entendemos que ninguna estrategia de implicación de cambio en el entorno, tanto productivo como social, se puede hacer, si no es entre todos y todas.

Dentro de esta estrategia, hemos dado un paso más. Este mes ha comenzado el proyecto piloto para implantar el quinto contenedor en nuestra ciudad para la separación y recogida selectiva de la materia orgánica, que supone alrededor del 40% de los residuos producidos en el país. En la actualidad, uno de los mayores desafíos al que nos enfrentamos precisamente es la enorme cantidad de residuos que producimos, un problema que no ha parado de crecer de manera exponencial en los últimos años. Y este proyecto de recogida separada es la mejor fórmula para afrontar esta problemática.

Ya en 2015 desde Rivas acudimos al llamamiento que realizó París a las ciudades europeas a favor de una Economía Circular junto a Ámsterdam, Bruselas, Copenhague, Londres, Milán, Lisboa o Roma. Todas materializamos nuestro compromiso por este modelo en la Declaración de Sevilla en 2017, donde nos obligamos a promover un modelo de desarrollo sostenible, inclusivo y resiliente.

Si desde lo individual y lo local hacemos pequeñas acciones, no solo estaremos cuidando nuestra ciudad, también estaremos cuidando el planeta. Alargando la vida útil de los productos estaremos alargando, en definitiva, nuestra propia vida.

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