Cuando lanzamos el proceso “Rivas, Párate a Pensar”, apoyado por la mayoría de ripenses, lo hicimos tras advertir la necesidad de echar el freno al crecimiento desmedido para repensar qué ciudad queríamos para las próximas décadas, conscientes de que los municipios, tal y como fueron concebidos, ya no satisfacen las exigencias de los nuevos tiempos.

Uno de los pilares de este proceso fue la movilidad sostenible. Comenzamos en septiembre de 2021 siendo pioneras en la implantación de Zonas de Bajas Emisiones en los entornos escolares. Estas zonas, en las que recientemente hemos instalado semáforos para controlar los accesos, no solo tienen como objetivo la reducción de los gases contaminantes a los que se expone nuestra infancia, sino que también garantiza el riesgo cero de accidentes o atropellos.

Actualmente, seguimos siendo la única ciudad de España que cuenta con estos espacios.

En Rivas no somos de escapar a los desafíos, y uno de los retos a los que cada vez más ciudades deben hacer frente es el de garantizar la convivencia en la calzada entre los vehículos a motor y otros medios de transporte más sostenibles como la bicicleta o el patinete. Es por ello que estamos terminando de construir los nuevos carriles bici, un objetivo que defiende tanto Naciones Unidas como el Gobierno de España a través de su Estrategia Estatal por la Bicicleta.

Estos carriles bici garantizan justamente esa habitabilidad entre todos los medios de transporte existentes, generando la máxima seguridad para todos ellos. A pesar de que este tipo de cambios siempre generan ciertas resistencias, debemos, también desde los Gobiernos locales, tratar de entender que no estamos eliminando carriles sino segregándolos para que los transportes sostenibles tengan cabida.

Según el último Barómetro de la Bicicleta, el número de personas que escoge la bici como transporte habitual ha crecido más de un 75% desde 2019. Dicha encuesta recoge además la principal dificultad a la que se enfrentan las personas que desean recurrir a la bicicleta, y es la falta de infraestructuras seguras para circular. Como Administración pública, tenemos el deber de garantizarlas.

Por último, a comienzos de este 2023 hemos seguido las recomendaciones tanto de la DGT como de la ONU. De este modo, la velocidad máxima a la que se podrá circular será de 30, una medida que incrementará la seguridad sin perjudicar de manera significativa los tiempos de desplazamiento.

Aída Castillejo

Alcaldesa de Rivas Vaciamadrid