Los cerca de 4.000 vecinos y vecinas de la Cañada Real Galiana que llevan casi dos años sin luz, 1.813 de ellos niños y niñas, han denunciado el olvido al que se sienten sometidos en verano, cuando tienen que vivir, en plena ola de calor, sin aire acondicionado, sin ventilador, sin nevera ni congelador.

«Vivimos sin poder encender un ventilador, sin aire acondicionado, y las personas que tenemos paneles solares podemos decir que tenemos un lujo porque, por lo menos, podemos encender la nevera», ha explicado la presidenta de la asociación cultural de mujeres Tabadol del sector VI de la Cañada Real, Houda Akrikez, en declaraciones a Europa Press.

Según señala, esta misma semana, encontraron a una señora mayor en la chabola donde vive, desmayada, deshidratada y con un golpe de calor, porque no tiene luz ni agua fría ni ventilador.

Además, Akrikez denuncia que desde hace algunas semanas, en una zona del sector VI de la Cañada Real, desde el puente hacia arriba, ni siquiera tienen agua. «Llevan semanas sin agua, se les ha cortado», ha asegurado, precisando que este corte afecta a unas 200 familias.

En medio de esta situación, la presidenta de la asociación cultural de mujeres Tabadol lamenta que nadie se acuerda de ellos en verano y se sienten «totalmente» olvidados.

«Parece que cuando llega el verano el problema se soluciona, nadie habla del tema, ya no existe el problema de la Cañada Real, y todo el mundo se calla hasta llegar el invierno; pero sufrimos igual en verano que en invierno, en los dos casos, nos estamos jugando nuestra salud y nuestra vida», ha manifestado Akrikez.

Además, ha explicado que en Cañada Real, «las temperaturas se multiplican» porque «no hay árboles ni edificios que hagan sombra». «La diferencia es brutal», asegura. En caso de no tener agua, aquellos que tienen que caminar hasta otras parcelas para pedirla a los vecinos, se exponen a sufrir golpes de calor porque deben caminar a pleno sol y con temperaturas de más de 40 grados.

Sobre todo, según precisa Akrikez, les preocupa la situación de las personas más vulnerables como niños y mayores, en especial, aquellos que viven en chabolas.

A esta situación de no poder encender un ventilador o mantener fría el agua porque la nevera no funciona sin electricidad, se suma la subida de los precios de los alimentos. No obstante, Akrikez puntualiza que aunque pudieran permitirse comprarlos, después tampoco pueden conservarlos refrigerados. Por ejemplo, recuerda que la población musulmana, en la fiesta del cordero, no pudo guardar la carne refrigerada.

Esto también puede suponer un problema de salud ya que la única solución es salir a comprar los alimentos diariamente para consumirlos en ese mismo día, y no todos pueden salir cada día, por lo que se exponen a consumir algún producto en malas condiciones, si no han podido conservarlo adecuadamente.

Preguntada por si se sienten más olvidados y abandonados en verano y en plena ola de calor, Akrikez dice que «totalmente», no solo porque desde la administración no perciben «ningún avance» sino también porque no notan el mismo respaldo que reciben en invierno cuando tienen «a toda la sociedad al lado».

«Llega el verano y parece que no pasa nada, están jugando con nuestras vidas, nos están dejando a nuestra suerte, como si nos tiraran en medio del Sáhara sin agua, a ver cómo te salvas», señala. Lo único que les auxilia, según añade, es el apoyo entre los vecinos pero se sienten ya «agotados» después de casi dos años viviendo en esta situación.

PIDEN LUZ Y CONTRATOS

Por ello, reivindican lo mismo que llevan pidiendo desde octubre de 2020, cuando les cortaron el suministro eléctrico: «Que vuelva la luz y tener contratos, para ser reconocidos como ciudadanos plenos de derecho».

En todos estos meses, los vecinos no han parado de denunciar su situación ante la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y de Rivas y ante el Gobierno de España, a través del Alto Comisionado contra la Pobreza Infantil; y se han manifestado al grito de ‘Luz para la Cañada’ ante las distintas administraciones y empresas implicadas como la Asamblea de Madrid o la sede de Naturgy, compañía que suministra el servicio en la zona.

En esta línea, constituyeron la Plataforma Cívica de Apoyo a la Luz en Cañada Real, integrada por más de 50 organizaciones de la sociedad civil junto con las asociaciones vecinales de Cañada Real, desde la que han exigido a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una solución «urgente».

En 2021, España recibió varias llamadas de atención por parte de la ONU por la situación en la Cañada Real Galiana. También el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha manifestado su preocupación y ha exigido respuestas.

Desde el Comité Ejecutivo del Pacto por la Cañada Real Galiana –órgano que conforman la Delegación del Gobierno, los tres ayuntamientos por los que discurre este camino donde se ubica el asentamiento (Madrid, Coslada y Rivas Vaciamadrid) y el Ejecutivo autonómico– se fijó a mediados de noviembre de 2021 una hoja de ruta con 21 actuaciones que incluye el realojo de 160 familias del Sector VI, una medida en la que se invertirán 34 millones de euros financiados al 50% por las dos administraciones.

Además, el Gobierno aprobó a finales de noviembre, a propuesta del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, un Real Decreto por el que se regula la concesión directa de subvenciones por valor de 5 millones de euros para los Ayuntamientos de Madrid y de Rivas Vaciamadrid, para destinar al plan de realojo de las familias en situación de vulnerabilidad extrema de la Cañada Real Galiana.

37 FAMILIAS EN PROCESO DE REALOJO

Precisamente, este viernes, el secretario de Estado para la Agenda 2030, Enrique Santiago, se desplazó a la Cañada Real Galiana para mantener un encuentro con las entidades sociales que trabajan en la zona y analizar conjuntamente el desarrollo de los planes del Gobierno de España para el realojo.

Según ha informado Santiago durante su visita, «37 familias están ya en proceso de realojo». Además, ha indicado que el Ayuntamiento de Madrid ha estimado que «17 familias serán realojadas, de las que 13 ya han sido confirmadas para realojarse en viviendas de los barrios de Villa de Vallecas, Villaverde, Usera y Carabanchel».

Por parte de Rivas Vaciamadrid, ha avanzado que son «un total de 20 familias las que cumplen los requisitos y ya se ha dispuesto el realojo de 12 de ellas en vivienda pública del ayuntamiento».

Además, Santiago ha anunciado que, dentro de los compromisos del Grupo de Trabajo Interministerial creado a iniciativa del Ministerio de Derechos Sociales, el Gobierno tiene prevista una inversión plurianual que acelere los realojos y garantizar con ello viviendas dignas a las población de la Cañada Real Galiana.

Si bien, los vecinos y vecinas de la Cañada Real insisten en que lo que les «urge» ahora es «el restablecimiento de la luz» por lo que piden que se les instale una nueva línea de luz, en lugar de destinar dinero a realojos, los cuales prevén que puedan prolongarse durante años. (EUROPA PRESS)