El pueblo de Afganistán ha pasado por mucho más de lo que la mayoría de nosotros podríamos imaginarnos. Generaciones enteras han quedado atrapadas en guerras absurdas e invasiones extranjeras, niños y niñas han nacido en mitad del conflicto, en campos de refugiados o bajo gobiernos brutalmente represivos.

Pero muchos han luchado por sus derechos más básicos — el derecho a que las niñas vayan a la escuela, a que las mujeres puedan trabajar y a que todos puedan vivir sin malos tratos. Y ahora están aterrorizados porque se sienten abandonados y temen que un gobierno talibán les haga perder todo lo que construyeron con sangre, sudor y lágrimas.

No solo son las tropas extranjeras las que se retiran. Los grandes donantes también han congelado fondos. Pero la ayuda humanitaria, que ya se necesitaba desesperadamente antes de la insurgencia, es ahora absolutamente fundamental para apoyar a los más vulnerables del país, proporcionándoles refugio urgente de los talibanes y poniendo a personas afganas a salvo.

Ahí es donde entramos nosotros. Si somos suficientes los que contribuyamos hoy, podríamos:

  • financiar a grupos que están ofreciendo alimentos, agua, refugio y suministros médicos a comunidades vulnerables y personas desplazadas;
  • apoyar la respuesta local de los países vecinos y de todos aquellos que están acogiendo a miles de refugiados;
  • mantener abiertos los hospitales y las salas de parto que proporcionan asistencia médica en lugares de difícil acceso;
  • apoyar a organizaciones que ofrecen asistencia legal con solicitudes de asilo y otros recursos de protección;
  • ayudar a grupos locales de mujeres a organizar una ruta de escape y a preparar casas de acogida para mujeres y niñas en peligro.

Apoyemos a todos estos afganos y afganas que temen por su vida. Necesitan urgentemente la solidaridad de gente de todo el mundo.

Esta comunidad se ha unido en muchos momentos de crisis y ha apoyado a personas que están en primera línea incluso a riesgo de perder su vida. Ya sea llevando alimentos y suministros médicos urgentes a las comunidades más vulnerables y olvidadas durante la Covid-19, brindando apoyo vital a aquellos que están atrapados en el conflicto de Yemen o ayudando a las comunidades masái que se enfrentan al hambre, siempre nos hemos negado a mirar hacia otro lado. Apoyemos hoy a Afganistán.

Con esperanza y gratitud,

Sarah, Marigona, John, Mouhamad, Adela, Aloys, Will, Bert y todo el equipo de Avaaz

Nota: La situación en Afganistán es altamente inestable, lo que requiere que los grupos de apoyo reevalúen constantemente sus operaciones y calendarios. Si por esta razón no podemos utilizar el dinero que recaudemos para ayudar al pueblo afgano, nos pondremos en contacto contigo para plantearte otras opciones y darle un nuevo uso a esos fondos u ofrecerte un reembolso.

Para ponerte en contacto con Avaaz, no respondas a este correo. Mejor escríbenos a: www.avaaz.org/es/contact

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