El pasado mes de febrero acudimos al pleno con una propuesta que resumía nuestro objetivo en Rivas: Dejar un municipio mejor. No nos cansamos de luchar cada día por hacer una sociedad más justa, una sociedad donde nadie quede atrás y cada persona pueda encontrar su hueco.

Son las 7:46 de la mañana  y la jornada de Mercedes ya ha empezado. Vive a diario cuidando a la pequeña Marina y hoy aparece en la pantalla de Telemadrid para denunciar la situación de cientos de familias que necesitan la ayuda para encargarse del cuidado de los hijos que tienen enfermedades graves. “Sin esas ayudas las familias no pueden conciliar, ni cuidarles, están comprometiendo la supervivencia de sus hijos”, comenta la madre mientras el reportero añade: “Les están abocando a la pobreza más absoluta”.

De fondo se ve a su hija, una niña que jamás tendrá una vida normal. Marina depende de la decisión de una mutua para que sus padres puedan darle unos cuidados indispensables, los que merece.  Estas ayudas son gestionadas por las mutuas, por los que en ellas está depositado el futuro de Marina.

En Ciudadanos Rivas no reunimos con estas familias. La cita es vía zoom ya que ellos no pueden dejar a sus hijos solos por el especial cuidado que requieren los pequeños. Allí nos explican, con gran claridad, el problema al que se enfrentan ya que lo conocen bien, lo sufren. Estas ayudas son gestionadas por las mutuas, debido a la naturaleza del subsidio. Es decir, la última palabra es de unas entidades privadas que gestionan fondos de todos. El pasado año se aprobó que los padres de estos niños con enfermedades graves fueran ayudados una vez superada la barrera de los 18 años. Sin embargo, la ley no le ha parecido lo suficientemente clara a algunas de estas empresas y, concretamente, una de las mutuas ha hecho una interpretación torticera de la legislación, denegando un dinero indispensable para estas familias.

“Lo más curioso es que rechazar la ayuda solamente depende de la mutua, hay casos iguales que son aprobados o denegados aleatoriamente”, cuenta Mercedes a la televisión mirando al objetivo. Atiende al reportero porque, como nos cuenta posteriormente en la reunión, tiene un compromiso con su hija por y para siempre. “Si tu no puedes cuidar a tu hijo, él está abocado a empeorar,” explica a través de la pantalla del ordenador, ”lo único que podemos hacer es mejorar su vida” .

Hace meses vivieron con alegría este cambio legislativo que, en teoría, facilitaba sus vidas y solucionaba parte de sus problemas. Y decimos ‘ parte’ porque solo alargaba la ayuda hasta los 23 años, una edad en la que la pequeña Marina -la hija de Mercedes- no mejorará y seguirá necesitando a su madre,  las 24 horas del día, los 365 días de año.

Se trata, una vez más, de una solución a medias y que, además, no termina cumpliéndose en algunos de los casos. Una nueva ocasión para comprobar que, en muchas ocasiones, se busca el aplauso pero no la solución, se logra un reconocimiento pero no la ayuda. Se consigue por tanto un grito de victoria de aquellos ajenos al problema, pero no el silencio de las víctimas. Unas víctimas con un problema crónico y dramático que muchos no son capaces de ver si no les toca en primera persona.

Nosotros no somos así. Por eso, en Ciudadanos decidimos hacer algo desde nuestro municipio. Nos reunimos con los portavoces del resto de formaciones y logramos el consenso para que desde Rivas se inste a modificar los aspectos ambiguos de la norma para que no sean posibles soluciones interesadas.

Es obligación de todos los representantes públicos mejorar la vida de los ciudadanos, pero en estos casos esto se hace aún más exigible, debiendo aunar todos los esfuerzos posibles para facilitar y apoyar a todas las familias que soportan este trance.

Es nuestro deber cambiar esta situación de desprotección. Se hace perentorio prestar cualquier tipo de apoyo a todas estas familias -grandes y admirables familias luchadoras- y poder aliviar, en lo posible, la gran carga que soportan con todas las ayudas y acompañamientos posibles.

Jorge Badorrey Portavoz del GM de Ciudadanos de Rivas