Estos días se han publicado unos audios que demuestran algo que desde Podemos llevamos mucho tiempo denunciando: que ha habido una guerra sucia orquestada desde las cloacas del Estado para dañarnos electoralmente y que es algo muy grave para nuestra democracia.

Se trata de unos audios en los que el excomisario Villarejo le explica a la entonces ministra de Defensa y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que mandos policiales están realizando unas supuestas pesquisas al margen de todo control judicial. El objetivo era fabricar informes y pruebas falsas con las que «buscar la ruina» a nuestro partido y a varios de sus dirigentes.

Por otro lado, han aparecido audios en los que Antonio García Ferreras, director de La Sexta, reconocía al excomisario Villarejo que se había hecho eco de una información contra Pablo Iglesias a sabiendas de que era falsa. En concreto, la de que el entonces líder de nuestra formación tenía una cuenta en un paraíso fiscal donde recibía dinero de Venezuela. Así lo demuestra cuando asegura que le dijo a Eduardo Inda, director del tabloide de fake news que lo había publicado por primera vez, «yo voy con ello, pero es demasiado burdo». Entrevistó a Inda en su programa y dedicó un espacio televisivo en directo delante de millones de personas a esa información falsa. Todo ello a solo un mes de que se celebrasen las elecciones generales de 2016 en las que, según todas las encuestas, Unidas Podemos podía ser la primera fuerza del espacio progresista.

Difundir informaciones falsas a sabiendas de que lo son no es hacer periodismo, es intoxicar. También es conculcar a los españoles y españolas su derecho constitucional a recibir una información veraz. En definitiva, es dañar gravemente la democracia. Porque la ciudadanía se forma su propia opinión y decide su voto en función de toda la información que recibe, principalmente a través de los medios de comunicación.

El daño que ocasionó en su momento, y que pudo evitar que Unidas Podemos se convirtiera en la primera fuerza progresista en 2016, es ya irremediable; pero sí debemos exigir que se depuren responsabilidades y que se adopten medidas que garanticen que un atraco a la democracia como este no vuelve a suceder. Hoy por hoy, nada garantiza que hechos tan sucios no se estén llevando a cabo en este momento o que puedan volver a orquestarse en el futuro contra nuestra formación política o contra cualquier otra que quiera cambiar las cosas. Se ha demostrado que las cloacas son una red que une a políticos, funcionarios públicos, empresarios y supuestos periodistas para condicionar la opinión pública de manera ilegítima. A todos los niveles deben depurarse responsabilidades y establecerse reglas que garanticen la no repetición. Mientras no se haga, las garantías democráticas no serán plenas.

Precisamente para defender la calidad de nuestra democracia, desde Podemos hemos registrado un escrito en la Audiencia Nacional en el que solicitamos al juez instructor del caso Kitchen que se incorporen a la causa judicial, de manera inmediata, estos audios, tanto los de Cospedal y el excomisario Villarejo como los de Villarejo y Ferreras. Debe investigarse todo lo que contienen estos audios y debemos conocer por qué Cospedal fue desimputada de esta causa pese a todo lo que hemos podido escuchar en los audios.

No obstante, también necesitamos que, frente al apagón informativo existente en torno a estos audios, todas y todos trasladéis a vuestros conocidos y conocidas estos hechos tan graves a través de vuestros medios personales.

Intentar cambiar las cosas siempre implica enfrentarse a los poderosos. Por eso estas campañas que Podemos ha sufrido y sigue sufriendo son una muestra de que sí se puede. Se pueden cambiar las cosas y por eso nos atacan. Por ello, esto debe servirnos para reafirmar nuestro compromiso con este proyecto político y también con la necesidad de organizarnos para cambiar las cosas de verdad.

Desde Podemos os queremos trasladar nuestro agradecimiento por vuestro compromiso inquebrantable pese a todas las campañas de desgaste de las que hemos sido diana.

PODEMOS