El plan valorará la prohibición de circulación de algunos tipos de vehículo en algunas vías.
El Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid ha puesto en marcha la elaboración de un plan de acción contra el ruido. Lo hace después de haber superado oficialmente la barrera de los 100.000 habitantes en 2023. El crecimiento demográfico del municipio obliga ahora al gobierno local a cumplir con nuevas exigencias legales europeas y estatales en materia de ruido ambiental. La Ley 37/2003 de ruido recoge la elaboración de mapas de ruido, además de su consecuente plan de acción contra el mismo.
La normativa considera “aglomeraciones urbanas” a las ciudades que superan ese umbral de población. La aplicación de esta norma, proveniente de una directiva europea, sea realizado en distintas fases. La quinta fase, a la que se incorpora Rivas tras superar el umbral poblacional, establece que se haya elaborado un Mapa Estratégico de Ruido (MER) antes de junio de 2027 y un Plan de Acción contra el Ruido antes de junio de 2029. En fases previas, Metro Madrid elaboró su plan de ruido, que incluye la parte de la ciudad que limita con la línea 9B. En su plan de acción, la Comunidad de Madrid no proponía ninguna medida para el tramo ripense de esta línea.
El futuro plan municipal no se limitará a un diagnóstico técnico. El objetivo será definir medidas concretas para reducir el impacto acústico en la salud y la calidad de vida de los vecinos. Los trabajos se llevaran a cabo durante 2026 y 2027 y tendrán una duración de 10 meses. Este plazo incluye un mes mínimo de audiencia pública para la aprobación del mapa de ruido.
Diagnóstico del tráfico y la hostelería
El Mapa que se elabore deberá incluir las zonas de servidumbre acústica, que son las áreas destinadas a conseguir la compatibilidad del funcionamiento o desarrollo de las infraestructuras de transporte viario, ferroviario.
Las principales zonas de ruido a analizar serán:
- Tráfico rodado: Vías de la zona urbana incluida en la aglomeración, A-, R-3, M-50 M-203, M-206, M-208, M-300, M-45 y M-832, cada una con su propio MER.
- Tráfico ferroviario: Tramo no soterrado de la línea 9 de Metro.
- Focos industriales
- Tráfico aeronáutico procedente del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas con su propio MER
- Zonas de ocio de elevada densidad de actividades de hostelería: Zona Aurelio Álvarez; Zona Pablo Iglesias y Zona Avenida Levante.
- Eventos de especial proyección oficial: Grandes eventos musicales en Auditorio y recinto ferial para los que se tramita la autorización de superación de niveles sonoros en medio ambiente exterior.
A su vez, también tiene que incorporar las reservas de sonido de origen natural, como podrían ser las zonas del barrio Oeste intervenidas por el proyecto Renatura Rivas.
Menos ruido y más control del tráfico
Tras la realización del mapa, corresponderá elaborar el Plan de Acción. Dicho plan tendrá que considerar la prohibición de circulación de algunos tipos de vehículo en algunas vías.
Los contenidos mínimos que tiene que contener son:
- Zonas de Bajas Emisiones (ZBE): Se evaluará el impacto acústico de la restricción de los vehículos más contaminantes y ruidosos.
- Pavimentos Fonoabsorbentes: Se identificará en qué calles sustituir el asfalto por un asfacto reductor de ruido.
- Zonas de Especial Protección Acústica (ZEPA): Se propondrá en qué zonas on alta densidad de centros docentes o sanitarios delimitar el nivel de ruido.
- Gestión de zonas de ocio y gestión de eventos: El plan incluirá medidas de control específicas para zonas de alta densidad de actividades de hostelería y en el entorno del Auditorio Miguel Ríos y Recinto Ferial.
En el caso de Rivas como Destino Turístico Inteligente (DTI), así como otros municipios que también trabajan en red, la solución digital que se está llevando a cabo incluye la monitorización de la calidad del aire y ruido de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE).
La actual ordenanza municipal de Rivas, aprobada tras las ordenanzas europeas para la reducción de la contaminación acústica, ya recoge que algunas actividades «pueden llegar a generar niveles de contaminación
acústica poco recomendables desde el punto de vista sanitario, del bienestar o de la productividad, y consecuentemente se deben controlar».




