Artículo de José Luis Alfaro, portavoz del grupo municipal IU-MM-VQ.
En Rivas, el número de personas con discapacidad ha aumentado significativamente desde la última década. Por este motivo, el pasado 27 de enero celebramos, junto a ASPADIR, la firma para la cesión de la parcela municipal donde se construirá el centro de rehabilitación y de día con 60 plazas para personas con discapacidad.
Este hito para Rivas reafirma nuestra forma de entender la política, con participación ciudadana, escucha activa y poniendo las necesidades ciudadanas en el centro. Órganos como el Observatorio de la Discapacidad de Rivas, en funcionamiento desde 2009, nos permite mantener un diálogo constante con las entidades y familias que son quienes conocen las necesidades reales de las personas con discapacidad.
Por nuestra parte, damos los pasos para reforzar los recursos sociales que ofrecen atención especializada. Pero, al mismo tiempo, exigimos a otras administraciones asuman su responsabilidad y mejoren las políticas inclusivas en el ámbito de sus competencias.
Por esta razón, en el pleno del mes de enero presentamos una moción para exigir al gobierno regional el refuerzo de la atención temprana. Un servicio gestionado por la Comunidad de Madrid, dirigido a niños, niñas y menores de seis años con trastornos en su desarrollo o riesgo de padecerlos. Tras años de recortes y medidas desacertadas, este servicio presenta graves carencias, con listas de espera que superan el año para acceder a una plaza pública, en una atención que debería ser precoz por su propia naturaleza.
La atención temprana ofrece un conjunto de intervenciones terapéuticas integradas, como logopedia, fisioterapia o psicomotricidad, cuyo objetivo es aprovechar la plasticidad cerebral en el momento óptimo para maximizar las posibilidades de desarrollo y autonomía del menor. La demora en este tipo de atención supone pérdidas de oportunidades fundamentales para la adquisición de habilidades básicas.
Como señalamos con nuestra moción, un problema añadido para las familias es que deben pasar por un proceso de valoración, gestionado por el Centro Regional de Coordinación y Valoración Infantil, CRECOVI. La falta de recursos de este organismo genera aún más retrasos, pues sólo tras este dictamen, independientemente del diagnóstico médico, pueden acceder a la lista de espera para ocupar una plaza pública.
El actual sistema ofrece recursos insuficientes y burocracia excesiva perjudicando a las familias con menos capacidad económica, cuya calidad de vida depende de la obtención de una plaza pública a tiempo. Para garantizar la igualdad de oportunidades a las personas con discapacidad y sus familias, es imprescindible una atención temprana pública, de calidad y basada en criterios profesionales.
Cerramos 2025 con 1300 familias madrileñas en lista de espera. Por ello, instamos al gobierno de Ayuso a ampliar de manera urgente la capacidad de la red pública de atención temprana. Creando nuevos centros de valoración y orientación, y reforzando los centros base y el CRECOVI con incremento de plantillas y recursos.
Desde el gobierno de Rivas seguiremos avanzando en nuestro modelo de ciudad basado en la inclusión, la cohesión social y la igualdad de oportunidades para todas y todos.









