La directora de este centro ha sido la única en enviar a su comunidad educativa un escrito que refleja la intención de Ayuso de vetar la condena a Israel.
La directora del CEIPSO La Luna en Rivas, Sara Carriedo, ha remitido el pasado miércoles una circular en la que se pretende prohibir “las reivindicaciones políticas de ningún tipo”. Esta prohibición alcanzaría prácticamente a la totalidad del centro dado que esta prohibición se extiende a “clases, pasillos, muros, espacios comunes”. Además, Carriedo también prohíbe “llevar, exponer o distribuir simbología que abogue por causas políticas”. Aunque el escrito dirigido a la comunidad educativa no hace mención al genocidio que Israel está llevando a cabo contra el pueblo palestino, se enmarca en la censura de Ayuso a las actividades en contra del genocidio en los centros educativos.
El escrito solicita al profesorado, personal no docente y AMPA que “se abstengan de promover, exhibir o participar en manifestaciones políticas visibles dentro del centro que no formen parte del currículo legalmente establecido ni de las actividades aprobadas formalmente”.
En la comunidad educativa ha causado sorpresa y malestar esta decisión, que -según las fuentes consultadas- ni siquiera se habría producido tras un requerimiento de la Inspección Educativa, «llamada de atención» que sí habrían recibido otros centros que se han mantenido firmes en defensa de la libertad de expresión y en solidaridad con Palestina. Todos los centros educativos, incluido el CEIPSO La Luna, habían amanecido llenos de banderas palestinas
“Promover y demostrar”
Esta prohibición podría encontrarse en contradicción con el propio plan de convivencia del CEIPSO La Luna. El plan de convivencia busca contribuir en “posibilitar que, mediante la acción educativa, nuestros alumnos se formen en las reglas fundamentales de la convivencia democrática, donde es primordial el conocimiento de sus derechos y deberes y el ejercicio de la tolerancia”. También se busca “Potenciar la educación en valores para la paz y la educación cívica y moral en todas las actividades”.
Más allá de la norma interna del centro, la legislación regula que la asignatura de Educación en valores cívicos y éticos ha de buscar un “compromiso activo y crítico con valores relativos a la solidaridad” cuando se imparte en 5º de Primaria:
Reflexionar y asumir un compromiso activo y crítico con valores relativos a la solidaridad y el respeto a los demás, analizando cuestiones relacionadas con la desigualdad y la pobreza, el hecho multicultural, la diversidad humana y los fenómenos migratorios.
(Criterios de Evaluación en el ejemplo de unidad de programación didáctica de la Comunidad de Madrid en 5º de Primaria).
También en la Educación Secundaria Obligatoria se establece el objetivo de “promover y demostrar” valores democráticos.
Promover y demostrar una convivencia pacífica, respetuosa, democrática y comprometida con el bien común, a partir de la investigación sobre la naturaleza social y política del ser humano y el uso y comprensión crítica de los conceptos de ley, poder, soberanía, justicia, Estado, democracia, memoria democrática, dignidad y derechos humanos.
(Decreto que regula las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria)
Desde este medio nos hemos puesto en contacto con el centro educativo para recabar la versión de la directora sobre la emisión de la circular. En el momento de la publicación de este texto, no hemos recibido respuesta.
La ciudadanía ripense, contra el genocidio
La Plataforma Emergencia Educativa de Rivas realizó este domingo un llamamiento a la ciudadanía a recoger material en solidaridad con Palestina, para que lucieran ayer lunes en los centros escolares de la ciudad.
“No ha quedado un centro educativo de Rivas donde no se haya sentido que estamos en contra del Genocidio”, han declarado. “Si la Presidenta Ayuso está a favor de los asesinos”, denuncia la Plataforma, “nosotros estamos con el pueblo palestino, a favor de la paz y de los derechos humanos”.

En la misma línea se han posicionado fuentes del gobierno local, calificando la circular de «barbaridad». Un representante del Ayuntamiento se preguntaba si la directora del CEIPSO La Luna va a prohibir también las camisetas por la educación pública…o si va a ir revisando personalmente las pegatinas de las carpetas de los chavales, para decidir ella qué es o no es política, en un centro en el que no les consta ningún conflicto político previo.
“No va a imponer el silencio y la represión en un centro educativo público, porque es propiedad de las familias, alumnado y Ayuntamiento”, concluye un representante del ayuntamiento ripense.
El gobierno local, que siempre ha mostrado su firme defensa de los derechos humanos y la condena a la violencia que Israel lleva a cabo desde hace décadas contra Palestina, incluye en el Programa de Apoyo Municipal a Centros Educativos (PAMCE) el taller Educación por Palestina, dirigido a alumnado de 4º de ESO y Bachillerato, y que cuenta con la oposición de un Partido Popular firmemente alineado con el sionismo a nivel local.
Guía de enseñanza por Palestina
Para facilitar la enseñanza en derechos humanos “ante el amedrentamiento por actividades relacionadas con Palestina”, la Marea Palestina – la educación contra el genocidio- ha editado la siguiente guía. El texto recuerda que el artículo 27 de la Constitución establece que la educación debe basarse en los principios democráticos y en el respeto a los derechos fundamentales. “Tratar Palestina desde la óptica de los derechos humanos no es adoctrinamiento, sino cumplimiento de un mandato legal y curricular”, señalan.
Esta no será la primera vez que se prohíban camisetas en los centros educativos. La más reciente, en relación con la función de muchos colegios como centros electorales, la encontramos en 2011, cuando la Junta Electoral Provincial de Madrid prohibió a apoderados e interventores el uso de camisetas verdes en defensa de la “Escuela Pública de tod@s para tod@s”. También en 2004 se quiso impedir el voto a las personas que portaban camisetas con el mensaje “No a la guerra”.









