La conexión de Rivas con la M-50 va cogiendo cuerpo y, poco a poco, se va convirtiendo en una realidad. El pasado 8 de mayo quedó abierto al tráfico el primer ramal de este enlace, permitiendo a nuestros vecinos y vecinas el acceso a la ciudad por la propia autovía de circunvalación desde Madrid a través de la R-3 y desde la M-203, desde otros municipios como San Fernando, Mejorada del Campo y Velilla de San Antonio.
Para llegar hasta aquí, han tenido que pasar muchas cosas. La principal: una ciudadanía valiente que ha estado peleando por que se hiciera esta obra durante estos treinta años de aislamiento al que nos han sometido los gobiernos del PP. De forma paralela, y acompañando a los vecinos y vecinas, los distintos gobiernos municipales han estado trabajando en dar forma al proyecto y en recabar la ayuda necesaria de otras administraciones, en este caso la del Gobierno de España, a través del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Y es que, lejos de colaborar y de ayudar a superar el agravio comparativo generado con Rivas, la única ciudad que se quedó fuera del eje de la M-50 cuando se construyó, la Comunidad de Madrid ha preferido ponerse de perfil y, ya de paso, imponer al Ayuntamiento de Rivas la titularidad de la M-823 si quería conectarse a la autovía de circunvalación.
La decisión del Gobierno municipal de asumir la gestión de la obra fue valiente y es prácticamente inédita en el ámbito de la política municipal. A lo largo de estos años (la primera piedra la pusimos en 2022), han surgido problemas, muchos de los cuales eran ajenos al Ayuntamiento de Rivas. Sin embargo, el equipo de gobierno ha sabido sacar adelante un proyecto que es vital para la movilidad tanto dentro como fuera de Rivas.
El hito histórico vivido el pasado 8 de mayo no nos impide saber que aún queda mucho trabajo por delante y que para ello contamos con el compromiso del Gobierno de España, presidido por Pedro Sánchez. Hace unos días aprobamos ya las actuaciones que garantizan el correcto acabado del primer ramal: señalización, balizamientos y extensión de la capa de rodadura, con la vista puesta en el segundo ramal, que permitirá la salida hacia el norte.









