Rivas es una comunidad que siempre se ha movilizado reclamando a las administraciones públicas competentes los servicios públicos deficientes en el municipio. Nuestra ciudad no ha dejado de crecer y, con demasiada frecuencia, ciertas infraestructuras claves han llegado con retraso y tras la movilización vecinal.
Llevamos años que, junto a entidades sociales, vecinos y vecinas, reivindicamos y exigimos la atención sanitaria pública correspondiente a un municipio de más de 100.000 habitantes.
En 2018, el Pleno acordó la cesión a la Comunidad de Madrid de la parcela en el barrio de La Luna para que construyera el cuarto Centro de Salud con Especialidades y Urgencias pertinente. Desde el Ayuntamiento de Rivas se ha mantenido un diálogo y presión institucional constante, incluyendo el ofrecimiento de ocuparse de la construcción y financiación vía convenio para agilizar los plazos. A pesar del compromiso, y la palabra de varios consejeros, los continuos aplazamientos nos han llevado a que sigamos sin que se materialice el cuarto centro de salud. La inacción del gobierno de Ayuso pone en riesgo el bienestar de vecinos y vecinas, impidiendo el acceso a una sanidad pública digna.
La salud es un derecho fundamental y un pilar esencial para el bienestar de la sociedad en su conjunto. Con la actitud negligente de la Comunidad de Madrid no se puede asegurar este derecho de ciudadanía. La sociedad civil organizada ripense, con 270 personas voluntarias al frente, se ha movilizado por distintos puntos del municipio para recabar más de 20.000 firmas. Una vez más, nuestro municipio ha sido ejemplo de movilización y organización por el bien común.
Con esta acción se exige al gobierno regional que cumpla su compromiso con la ciudad de Rivas. El cuarto centro de salud, que corresponde al consolidado Barrio de la Luna, ofrecería una atención integral, incluyendo especialidades médicas y servicios de urgencias. Además de que ayudaría a aliviar la presión sobre los ya existentes, todos sobrecargados, y mejoraría significativamente la calidad de vida de los ripenses.
La salud es un derecho fundamental y universal, no puede ser un negocio. La tan ensalzada “colaboración público-privada” de los últimos quince años nos ha supuesto pasar de tener cita médica en 2 días, a una media de 18 días vista. Si hablamos de citas con especialistas, al hecho de tener que desplazarnos fuera del municipio, le sumamos que el tiempo de espera supera el año. Los resultados son entregados meses después, y no semanas, dando lugar a diagnósticos tardíos que ponen en riesgo la vida de las personas. Los recortes en las convocatorias de plazas de personal médico y sanitario, y la no cobertura de bajas ni jubilaciones, nos ha llevado a centros incompletos, y una merma de nuestro derecho a la salud. En toda la Comunidad de Madrid hay más de 1 millón de personas en lista de espera para una intervención, fruto de los recortes en lo público frente a la progresiva privatización del sistema sanitario madrileño.
La plataforma vecinal de Rivas por la sanidad pública en Rivas lleva más de 5 años movilizándose para reclamar que haya personal médico de urgencia, resolver la carencia de pediatras en Rivas y contar con profesionales de enfermería suficientes en los centros ya existentes. Nuestros impuestos tienen la función de garantizar nuestros derechos, no para beneficiar intereses económicos privados.
En Rivas no vamos a desistir hasta contar con el cuarto centro de salud, y seguiremos poniendo todos nuestros esfuerzos para exigir una sanidad pública de calidad para todos y todas.









