OPINIÓN

Rivas: pioneros en salud mental

Reivindicación de los sindicatos de clase

Vivimos tiempos en que hay quien parece interesado en cuestionarlo todo, incluso el sistema de derechos y libertades que nos dimos entre todos y todas bajo el paraguas de la Constitución Española de 1978. En la arquitectura de este sistema, que ha propiciado los mejores años de nuestra historia más reciente, los sindicatos de clase han jugado un papel fundamental. Esto, que parece una evidencia, algo que todos y todas asumimos como una realidad que está ahí y que nadie se va a atrever a tocar, requiere de una defensa y de una reivindicación casi diaria. Los gritos y aspavientos de la ultraderecha, que ha venido a destruirlo todo (ya estamos viendo los resultados de los primeros meses de Gobierno de Trump en los EEUU), nos obligan a ello.

Son muchos los logros conseguidos por la UGT y por las CCOO en beneficio de la clase trabajadora, que es, al fin y al cabo, la mayoría social de este país. En los últimos tiempos, cabe destacar su papel negociador en la consecución de leyes y medidas que abundan en la protección y en la mejora de la calidad de vida de los trabajadores y las trabajadoras de este país. Para ello, se han encontrado con un gobierno sensible, presidido por Pedro Sánchez, con capacidad de escucha y de negociación y con una clara vocación de legislar para la mayoría, promoviendo el crecimiento sin dejar a nadie atrás. Como ejemplo de ese buen trabajo quedan la reforma laboral, que ha conseguido batir récords de empleo en España; la subida del SMI en un 61% desde 2018; o la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales.

El papel de los sindicatos en estos niveles de la administración es muy importante, pero también es fundamental el trabajo de las delegaciones sindicales en los centros de trabajo o de las uniones regionales y comarcales en los municipios o en comunidades autónomas como la de Madrid, donde hay un gobierno empeñado en dinamitar todos los puentes y en minar los servicios públicos a través del maltrato constante a los trabajadores y trabajadoras de sectores básicos como la sanidad o la educación. Como muestra, un botón: Madrid ha cedido en la reducción paulatina del horario lectivo del profesorado madrileño en Secundaria (que se vio incrementado como consecuencia de la pandemia), y lo ha hecho forzada por la presión de los sindicatos.

En Rivas, tanto la UGT como las CCOO siguen trabajando de la mano del Gobierno municipal con un alto grado de responsabilidad, participando de forma activa en el Pacto Local por el Desarrollo Económico y el Empleo de Rivas, dando apoyo y soporte a distintas acciones que están pensadas para mejorar la vida de esa mayoría social de la que hablaba al principio: la economía circular, la digitalización y el apoyo a proyectos que son fundamentales para que Rivas siga creciendo en beneficio de todos y todas, también de la clase trabajadora de la que se nutre gran parte de nuestra población. Es por eso que, en este gobierno y por ese camino, van a encontrar siempre una mano tendida, porque el papel de los sindicatos es fundamental en cualquier democracia y en cualquier país desarrollado.

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