La celebración de Mani Thawani y Pooja convirtió el sur de Gran Canaria en el escenario de una de las bodas más espectaculares del año, con actuaciones de Carlos Latre e INNA, un Ferrari, una impresionante procesión hindú, escenarios construidos especialmente para la ocasión y un altar flotante en mitad de una piscina.
Gran Canaria, 27 de octubre de 2026. Tres días de celebraciones, una producción que superó los 1,5 millones de dólares, más de 200 invitados y una puesta en escena digna de las grandes bodas de Bollywood. Así fue el enlace de Mani Thawani y Pooja, que del 22 al 24 de octubre transformó algunos de los espacios más exclusivos del sur de Gran Canaria en escenarios de una celebración hindú extraordinaria.
La boda reunió tradición, lujo, música internacional, espectáculos en directo y una producción de enormes dimensiones. Desde un mercado hindú recreado frente al océano Atlántico hasta un altar construido sobre el agua, pasando por una espectacular llegada del novio en un Ferrari 488 y una actuación privada de la estrella internacional INNA.
Primer día: una gala espectacular en Sala Scala con Carlos Latre
La celebración comenzó el jueves 22 de octubre en la emblemática Sala Scala de Gran Canaria, que acogió una exclusiva gala de bienvenida con más de 200 invitados.
Para la ocasión, el espacio se transformó en un gran escenario de celebración, con una cuidada producción audiovisual, iluminación, música, espectáculos y una puesta en escena diseñada para sorprender desde el primer momento.
Uno de los grandes protagonistas de la noche fue Carlos Latre, reconocido humorista e imitador español, que ofreció un espectáculo especial para los asistentes, aportando humor, entretenimiento y uno de los primeros grandes momentos de la celebración.
La velada dio comienzo a tres jornadas en las que cada evento tendría una identidad completamente diferente.
Segundo día: un auténtico mercado de la India frente al mar, espectáculos acuáticos y fuegos artificiales
El viernes 23 de octubre, la celebración se trasladó al exclusivo Lopesan Villa del Conde Resort & Thalasso, en Meloneras, donde tuvo lugar una de las producciones más sorprendentes de toda la boda.
En sus espacios exteriores, junto al océano Atlántico, se recreó un auténtico bazar tradicional hindú, con estructuras construidas especialmente para el evento, ambientación inspirada en la India, decoraciones monumentales, colores vibrantes y diferentes espacios dedicados a sus tradiciones.
Durante la jornada se celebró el tradicional Mehndi, uno de los rituales más característicos de las bodas hindúes, en el que las mujeres decoran sus manos y brazos con elaborados diseños de henna, símbolo de celebración, amor y buenos deseos para los novios.
Pero lo que comenzó como una ceremonia tradicional terminó convirtiéndose en un espectáculo de grandes dimensiones.
La producción incluyó actuaciones coreografiadas, música, efectos visuales, espectáculos en el agua y un gran despliegue técnico. Uno de los momentos más inesperados llegó durante el espectáculo final, cuando varias artistas emergieron desde la propia piscina, integrándose en una puesta en escena acuática que dejó sorprendidos a los invitados.
La noche culminó con un espectáculo de fuegos artificiales, poniendo el broche de oro a una jornada que transportó a los asistentes directamente a la India, sin salir de Gran Canaria.
Tercer día: una carretera cortada, cuatro caballos, un Ferrari 488 y una procesión hindú
El sábado 24 de octubre llegó el momento más esperado: la ceremonia oficial del matrimonio, celebrada en el Lopesan Baobab Resort, uno de los hoteles de lujo más emblemáticos de Canarias.
La jornada comenzó con el tradicional Baraat, una de las ceremonias más llamativas de las bodas hindúes, en la que el novio realiza una entrada festiva acompañado por familiares, amigos, música y baile.
Sin embargo, en esta ocasión, la tradición fue llevada a otra dimensión.
Para el espectacular recorrido se cortó temporalmente el tráfico de la vía, dando paso a una gran comitiva integrada por decenas de participantes, bailarines, música y cuatro caballos que formaron parte de la escolta ceremonial del novio.
Entre el ambiente festivo y la expectación de los asistentes, Mani protagonizó otra de las grandes sorpresas al aparecer en un Ferrari 488, incorporándose a una celebración que combinó la esencia de las grandes bodas de la India con una producción contemporánea de auténtico lujo.
El resultado fue una escena poco habitual en Gran Canaria: una procesión hindú de grandes dimensiones, música, vestimentas tradicionales y una entrada diseñada para convertirse en uno de los momentos más memorables del enlace.

Un altar flotante construido en mitad de la piscina del Lopesan Baobab
La gran sorpresa aguardaba en el interior del resort.Para celebrar la ceremonia matrimonial, la organización diseñó y construyó un altar hindú completamente flotante, situado en mitad de una de las grandes piscinas del Lopesan Baobab.
Lejos de utilizar un espacio convencional, los novios decidieron transformar el entorno acuático del hotel en un escenario ceremonial único.
La estructura, creada especialmente para la boda, permitió celebrar sobre el agua los rituales tradicionales del matrimonio hindú, rodeados de una cuidada decoración, arquitectura efímera y una espectacular puesta en escena.
El agua, la vegetación y el entorno del resort sirvieron como telón de fondo de una ceremonia cargada de simbolismo, en la que familiares y amigos presenciaron la unión de la pareja siguiendo las tradiciones ancestrales de la cultura hindú.
Fue, sin duda, uno de los momentos más emotivos y visualmente impactantes de los tres días.
Alta costura india, vestidos deslumbrantes y diseños que superaron cualquier imaginación
El vestuario fue otro de los grandes protagonistas de la celebración, convirtiéndose en uno de los elementos que más sorprendieron a los invitados durante los tres días.
Especialmente impactantes fueron los espectaculares vestidos de la novia, auténticas obras de alta costura india que parecían sacadas de un cuento de reyes. Diseños extraordinarios, cubiertos de miles de piedras brillantes, cristales, bordados artesanales y detalles que reflejaban la luz con cada movimiento, creando un efecto visual difícil de describir.
Cada aparición de Pooja se convirtió en un espectáculo por sí mismo, con creaciones que superaban cualquier imaginación y evocaban el trabajo de los más prestigiosos diseñadores de lujo de la India.
El novio tampoco pasó desapercibido, luciendo diferentes conjuntos exclusivos que combinaron la elegancia contemporánea con la majestuosidad de la tradición hindú, incluyendo elaborados sherwanis, tejidos nobles y accesorios ceremoniales.
La combinación de alta costura, joyería, artesanía y diseños extraordinarios elevó el vestuario a otro nivel, reforzando la estética de una boda en la que absolutamente cada detalle fue concebido para sorprender.
Una recepción completamente roja y un final de película con la estrella internacional INNA
Después de la ceremonia matrimonial, los invitados se prepararon para la última gran celebración: una recepción nocturna que volvió a transformar por completo los espacios del Lopesan Baobab.
Para esta ocasión se creó un escenario de estética impactante, dominado por el rojo intenso, presente en la decoración, iluminación y ambientación de una gran sala convertida en un espacio de fiesta de lujo.
La producción volvió a incorporar espectáculos, música y una puesta en escena especialmente diseñada para la última noche.
Pero la mayor sorpresa todavía estaba por llegar.
En el momento culminante de la celebración, apareció sobre el escenario INNA, la estrella internacional de la música dance y pop, conocida mundialmente por éxitos como Hot, Sun Is Up y Cola Song.
La artista rumana, con una trayectoria internacional y millones de seguidores en todo el mundo, ofreció una actuación privada y exclusiva para los invitados de la boda, convirtiendo la recepción en un auténtico concierto.
Su aparición desató la euforia entre los asistentes y puso el broche final a tres jornadas de celebración extraordinaria.
Una producción de más de 1,5 millones de dólares que situó a Gran Canaria en el escenario del lujo internacional
Con una inversión superior a 1,5 millones de dólares, la boda de Mani Thawani y Pooja destacó por la magnitud de su producción, la transformación de varios espacios de lujo y la combinación de elementos culturales tradicionales con espectáculos contemporáneos.
La organizadora Venustaweddings fue la responsable de los tres días, tres grandes escenarios y una sucesión de experiencias completamente diferentes que reunieron gastronomía, moda, tradición, artistas internacionales, producciones escénicas, música en directo y espectaculares montajes creados específicamente para el enlace.
Sala Scala, Lopesan Villa del Conde y Lopesan Baobab se convirtieron así en los escenarios de una boda que llevó el espíritu de las grandes celebraciones hindúes al corazón de Gran Canaria.
Una celebración que no solo destacó por su presupuesto y espectacularidad, sino también por el homenaje a las raíces culturales de los novios, demostrando que las tradiciones ancestrales de la India pueden convivir con algunas de las producciones más ambiciosas del mundo.



