La sociedad esconde o niega la muerte. Esto ha cambiado con la pandemia

Con una sala Marcos Ana al completo, el pasado día 17, el médico y presidente de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), Fernando Marín fue exponiendo a las personas asistentes, los pormenores sobre la nueva Ley reguladora de la Eutanasia.

El 25 de junio de 2021 entró en vigor la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia, que despenaliza la muerte asistida en algunas circunstancias. A partir de ahora cualquier persona con un sufrimiento intolerable a causa de una enfermedad en fase terminal, o por una enfermedad irreversible con limitaciones en su autonomía física, podrá pedir una eutanasia a su médico, ejerciendo así un nuevo derecho.

“Los que están en contra de la eutanasia consideran que el Estado hace un juicio de valor con respecto a la vida, y esto no es así, a nadie se le invita a morir, solo se les facilita el morir con dignidad y cuando cada cual lo decida”, comentaba Marín. “Puede haber personas con una demencia total, que son completamente dependientes y no pueden expresarse con conciencia, lo mejor para resolver esta situación, no es que sus allegados tengan que cuidarles indefinidamente o decidir sobre su vida, sino que cada cual haya decidido previamente y lo haya dejado por escrito, para que no queden dudas”, añade.

La sociedad niega la muerte, parece como que nadie se muriera. Pero esto ha cambiado con la pandemia. La eutanasia crea una cultura ante la muerte porque apuntamos hacia su aceptación y a tomar decisiones sobre ella.

El proceso desde que alguien solicita la eutanasia, hasta que esta se puede llevar a cabo, transcurre entre un mes y mes y medio, después de ratificar la decisión varias veces y que varios expertos lo aprueben. La eutanasia trata de facilitar la muerte de una manera medicalizada, como el final de una enfermedad o deterioro individual, que lleva a una persona a la muerte más o menos cercana y en una situación indigna.

La Comunidad de Madrid (como ha hecho con el tema de la interrupción voluntaria del embarazo), se está planteando encargar a la clínica Quirón, el tema de las eutanasias.

“En DMD lo que pretendemos es asegurar el derecho a decidir sobre tu vida en un momento o las circunstancias cualquiera que concurran”, dice el presidente de DMD.

Además, también se informó sobre el Testamento Vital, donde realizarlo y cómo podemos actualizarlo para adaptarlo a la nueva ley aprobada.

En el historial médico de cada uno se va a incluir un icono que indica que el titular dispone de ‘Testamento vital’ para que el médico lo vea y eso prevalezca por encima de las opiniones o decisiones de cualquier familiar u otros.

También se cuestionó el derecho de los funcionarios público a declararse ‘objetor de conciencia’, este hecho puede llevar a situaciones tan absurdas como que, un maestro también se declare objetor para determinados temas, un policía sobre algunas actuaciones…, o cualquiera otra forma de objeción. Estos profesionales lo que no deberían ser es funcionarios públicos, sino que desarrollen su actividad en ámbitos afines a su conciencia o ideología.

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