El barómetro especial para las elecciones de Aragón muestra una subida de la extrema derecha.
El panorama político de cara a las próximas elecciones autonómicas de Aragón, que se celebrarán el 8 de febrero, comienza a definirse. El último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado ayer es tajante en sus conclusiones: el Partido Popular ganará los comicios, pero las llaves del Pignatelli (sede del Gobierno de Aragón) pasarán inevitablemente por un pacto con Vox.
La encuesta preelectoral dibuja un escenario donde la única alternativa de gobernabilidad pasa por la suma de las derechas. El organismo demoscópico no contempla, en ninguna de sus horquillas de estimación, una mayoría alternativa de izquierdas que permita revalidar el actual ejecutivo o proponer uno nuevo liderado por los socialistas.
Hegemonía popular sin mayoría absoluta
Según los datos arrojados por el estudio, el Partido Popular se consolidaría como la fuerza más votada en la comunidad. La estimación de voto les otorga una horquilla de entre 25 y 29 escaños en las Cortes de Aragón.
Este resultado mantendría a los populares en una línea muy similar a su representación actual (28 diputados). Sin embargo, esta victoria en las urnas resulta insuficiente para gobernar en solitario, lo que obligaría a la formación a mirar a su derecha para conseguir la estabilidad parlamentaria necesaria.
El ascenso determinante de Vox
El dato más relevante que arroja este barómetro para las elecciones en Aragón es el comportamiento de Vox. Es el único de los tres grandes partidos que experimenta un crecimiento significativo, capitalizando gran parte del movimiento electoral.
El CIS pronostica que Vox pasará de sus 7 diputados actuales a una horquilla de entre 10 y 13 asientos. Este crecimiento no es solo numérico, sino estratégico: con estos resultados, el apoyo de Vox se vuelve matemáticamente indispensable para que el PP pueda formar gobierno, consolidando un cambio de ciclo en la política aragonesa.
El PSOE pierde fuelle
En el bloque de la izquierda, las noticias no son alentadoras para el PSOE. Aunque se mantendría como la segunda fuerza política más votada, las tendencias apuntan a un estancamiento o retroceso.
En el mejor de los escenarios planteados por el CIS —su previsión más optimista—, los socialistas lograrían retener los 23 diputados que han ostentado durante la legislatura recién terminada. Sin embargo, la parte baja de la horquilla alerta de un posible descalabro que podría dejarles con tan solo 17 representantes, complicando cualquier aritmética de pactos progresistas.
Estabilidad en la izquierda y caída de la ‘España Vaciada’
Más allá del bipartidismo, el barómetro analiza el comportamiento de las fuerzas minoritarias, que muestran una resistencia notable:
- Chunta Aragonesista (CHA): Muestra una tendencia al alza moderada. Tienen asegurados sus 3 escaños actuales y podrían escalar hasta los 5.
- Izquierda Unida y Sumar: La coalición lograría conservar su escaño actual, con posibilidades de crecer hasta los 3.
- Podemos: Retendría su diputado y optaría a un segundo.
La otra cara de la moneda la protagoniza la Coalición Existe (formada por Teruel Existe y Aragón Existe). El fenómeno de la «España Vaciada», que irrumpió con fuerza en la pasada legislatura con 3 escaños, parece perder tracción. El CIS pronostica una caída que les dejaría con una representación testimonial de 1 ó 2 diputados.










