En España, la inflación perjudica un 26% más a los hogares con menores ingresos, devorando el poder adquisitivo de los salarios, la principal fuente de ingresos de los hogares.   

 

El 1 % más rico ha acaparado casi dos terceras partes de la nueva riqueza (valorada en 42 billones de dólares), generada a nivel global entre diciembre de 2019 y diciembre de 2021, casi el doble que el 99 % restante de la humanidad, según revela esta semana un nuevo informe de Oxfam Intermón. Durante la última década, el 1 % más rico ha capturado alrededor del 50 % de la nueva riqueza.

La ley del más rico se publica el día en que comienza el Foro Económico Mundial en Davos.  “Las élites se están reuniendo en un contexto en el que la riqueza y la pobreza extremas en el mundo se han incrementado simultáneamente por primera vez en 25 años”, afirma Franc Cortada, director de Oxfam Intermón.

Por cada dólar de nueva riqueza global que recibe una persona del 90 % más pobre de la humanidad, un milmillonario se embolsa 1,7 millones de dólares. La fortuna de los milmillonarios crece a un ritmo de 2700 millones de dólares diarios. Esto se suma a una década de ganancias históricas en la que el número de milmillonarios y su riqueza se han duplicado.  Desde 2020, el valor conjunto de la riqueza de los milmillonarios españoles ha aumentado en casi 3000 millones de dólares, lo que equivale a un aumento de aproximadamente 3 millones de dólares al día.

La actual crisis de precios es también una crisis de desigualdad. Según el Banco Mundial, podríamos estar ante el mayor incremento de la pobreza y desigualdad entre países desde la Segunda Guerra Mundial. Países enteros se encuentran al borde de la bancarrota. Los más pobres destinan cuatro veces más recursos al servicio de la deuda (en manos de ricos acreedores) que a los servicios de salud pública, Brasil destinó en 2021 tres veces más al servicio de la deuda que a inversión en salud.   

Dinastías familiares: riquezas heredadas

 Mientras los hogares más vulnerables sufren para llenar la nevera o mantener una temperatura adecuada, el extraordinario crecimiento de los beneficios empresariales en sectores como el de la energía y la alimentación ha disparado de nuevo los patrimonios de los más ricos. 

Según las estimaciones de la organización, 95 grandes empresas de energía y de alimentación han más que duplicado sus beneficios en el 2022, generando unos beneficios extraordinarios por un total de 306 000 millones, y destinando 257 000 millones (el 84 %) a remunerar a sus ricos accionistas.  Esta codicia alimenta la inflación. En Australia, Estados Unidos y el Reino Unido, estos enormes beneficios empresariales han contribuido como mínimo al 50 % del crecimiento de la inflación.

La dinastía familiar Walton, propietaria del 50 % de la multinacional Walmart, recibió 8500 millones de dólares de dividendos a lo largo del año pasado. Solo en 2022, la riqueza del milmillonario indio Gautam Adani, propietario de grandes compañías energéticas, se ha incrementado en 42 000 millones de dólares (un 46 %).

En contraste, al menos 1700 millones de trabajadoras y trabajadores viven en países donde el crecimiento de la inflación se sitúa por encima del de los salarios, y más de 820 millones de personas en todo el mundo (aproximadamente una de cada diez) pasan hambre. Las mujeres y las niñas suelen comer en último lugar y en menores cantidades en los hogares, y representan casi el 60 % de la población mundial que padece hambre.

 

 Hacia una desigualdad estructural en España

 

Los milmillonarios españoles se recuperan con rapidez de las embestidas de la pandemia y de las subidas de precios. En 2008, el 1 % con mayor riqueza concentraba el 15,3 % de la riqueza neta total pero en 2021 ya representaba un 23,1%, aproximadamente 1 de cada 4 euros.

“La evolución de la desigualdad en España es un fenómeno preocupante: mientras los salarios pierden peso y capacidad de poder adquisitivo, las grandes empresas aumentan beneficios y la riqueza en España sigue concentrándose en manos de unos pocos”, señala Cortada.

Además, Oxfam Intermón hace un análisis sobre la nueva estructura de la desigualdad en España que apunta a que, al igual que ya sucedió durante la crisis de 2008, los milmillonarios también se han visto afectados por la actual crisis y el valor de su riqueza cae, pero logran que sus ganancias se recuperen rápidamente, por encima del crecimiento del país.

Los salarios caen a niveles de la crisis de 2008

Todo lo contrario a la realidad de millones de hogares en España en los que llegar a fin de mes es una tarea cada vez más difícil. Entre enero y noviembre de 2022, la inflación ha reducido el poder de compra de los hogares en peor situación un 26 % más que el de aquellos con mayores ingresos. Al mismo tiempo, los salarios en términos reales, caen a niveles similares a los vividos durante los peores años de la gran crisis iniciada en 2008, y son ya un 4 % inferiores a los de entonces.

Al mismo tiempo, los beneficios, especialmente de las grandes empresas, se han mantenido e incluso han crecido. En 2021, el beneficio de las empresas del IBEX 35 en su conjunto fue ya un 63 % superior al de 2019, e incluso un 55 % por encima a la media de los resultados de los cinco años pre pandemia (entre 2015 y 2019). Pero esta tendencia se ha acelerado en el último año. Tan solo en el tercer trimestre de 2022 anunciaron resultados un 30 % superiores a los del mismo periodo del año anterior.

Esta tendencia se ve agravada este último año. “Estamos ante una crisis alimentada porque algunas de las grandes empresas y los superricos se han aprovechado del contexto de incertidumbre, la pandemia y la guerra en Ucrania y están sacando tajada, inflando precios y márgenes, a costa de una gran mayoría” afirma Cortada. A finales de 2022 los márgenes de las empresas eran ya un 60 % superiores a los de finales de 2019, mientras los salarios apenas habían crecido un 4 %. La actual crisis inflacionaria podría suponer un importante canal por el que se transfieren rentas salariales hacia rentas del capital, perjudicando doblemente a los hogares más pobres y vulnerables, dada su escasa participación de los beneficios empresariales. 

 

Las prioridades, según Oxfam Intermón

Oxfam Intermón pide al gobierno español que de manera inmediata impulse un pacto de rentas junto con el conjunto de los actores sociales, para evitar que los salarios sigan sufriendo el efecto directo de la inflación. Este sería el conjunto de prioridades:

  1. Profundizar en la reforma fiscal elevando los tipos aplicados sobre las rentas de capital hasta equipararlas al tratamiento fiscal del trabajo.
  2. Sin más excusas ni retrasos, España debe reforzar la lucha contra la evasión y elusión fiscal actualizando su lista de paraísos fiscales incluyendo los territorios de baja o nula tributación, así como los que tienen un comportamiento fiscal más agresivo.
  3. Revisar los impuestos a los beneficios caídos del cielo para ampliar su cobertura sectorial y hacerlos permanentes, así como el impuesto al patrimonio sin distorsiones territoriales ni exenciones ineficientes y una revisión en profundidad del impuesto de sociedades.
  4. En términos de políticas sociales, es vital ampliar la cobertura del IMV así como agilizar trámites y requisitos, junto con políticas de corte social focalizadas en los hogares y empresas más vulnerables mientras se mantenga la crisis de coste de vida.
  5. Focalizar apoyo público en autónomos/as y pequeñas y medianas empresas, así como sacar adelante una ley que exija a las empresas españolas prevenir y mitigar las vulneraciones de los derechos humanos y medioambientales allí donde operen.

“Es el momento de pasar de las medidas de urgencia y reactivas a otras de mayor calado y que impliquen a los diferentes actores sociales. Lograr que España deje de ser uno de los países con mayores niveles de desigualdad requiere de una combinación de políticas fiscales, sociales y salariales. Es esencial garantizar que los salarios puedan recuperar su poder adquisitivo” concluye Cortada.

 

Tax the rich, la campaña

 

Para poner en el foco en la necesidad de tributar de manera justa y que sean las personas que más tienen las que más paguen para que el peso no recaiga siempre en los hogares más vulnerables, Oxfam Intermón lanza su campaña de denuncia #taxtherich. A través de una red flag, emoji de uso habitual en el ámbito digital, para señala las relaciones tóxicas, la ONG señala que es hay prácticas y políticas que son comportamientos propios de relaciones socioeconómicas tóxicas. Algunos ejemplos, que los ultra ricos se aprovechen de las crisis para aumentar su riqueza, que vendan y contaminen aquí pero declaren en un paraíso fiscal, que aumenten sus beneficios pero no suban los salarios de su plantilla, o que facturen millones pero apenas paguen impuestos.