Artículo de opinión de Janette Novo, portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Rivas
La política, cuando se aleja de la realidad de los ciudadanos, corre el riesgo de convertirse en un simple ruido de fondo. Sin embargo, para las familias del CEIP Hispanidad, el ruido que importa no es el de los plenos, sino el de las máquinas que deberían estar terminando el colegio de sus hijos.
Desde el Partido Popular de Rivas Vaciamadrid seguimos con máxima preocupación la situación de la segunda fase del centro educativo. Conocemos y compartimos la inquietud de los padres ante la paralización de las obras y la disponibilidad de espacios para el próximo curso y, por ello, no nos hemos quedado cruzados de brazos.
Nuestra labor durante estas semanas ha sido de trabajo interno y constante con la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid para buscar la vía más rápida: la cesión de las obras.
¿Por qué una cesión y no una nueva licitación? Porque los tiempos de la administración son lentos y las familias no pueden esperar dos años más a que se resuelva un nuevo concurso público. La cesión permite que una nueva empresa retome los trabajos a la mayor brevedad. Pero seamos realistas: en el actual escenario económico de inestabilidad de precios, con el coste de los materiales de construcción por las nubes, es fundamental eliminar obstáculos financieros y ofrecer ayudas para garantizar que el proyecto se ejecute con total garantía de éxito. Por ello, es necesario que el Ayuntamiento facilite que se puedan afrontar los trabajos sin la presión añadida de cargas fiscales municipales que hoy pueden ser bonificadas.
Somos conscientes de que la actual crisis de precios de los materiales y el complejo escenario económico, en el que las empresas trabajan con márgenes muy ajustados, elegir una nueva constructora que disponga de la calificación exigida por la Administración, no es un proceso rápido. Los precios a día de hoy no son los mismos que los estipulados en el contrato. Por poner un ejemplo, en el contrato actual el hormigón está a 69€/m³. Actualmente, el hormigón está a 115€/m³. Es aquí donde el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid tiene la posibilidad de facilitar la reanudación de las obras del colegio. Hemos propuesto formalmente que el Gobierno municipal aplique una bonificación del 95% en el ICIO (Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras) sin contrapartidas. No es una ocurrencia; es una herramienta que ya contempla nuestra propia ordenanza fiscal en su artículo 4 para obras de «especial interés municipal».
Se trata de eliminar obstáculos fiscales para garantizar que la nueva constructora asuma el compromiso de finalizar el centro con garantías. La Comunidad de Madrid está trabajando en la mejor solución técnica y el Ayuntamiento de Rivas debe utilizar su autonomía fiscal para allanar el camino. Es una cuestión de lealtad hacia los vecinos, no hacia otras siglas políticas.
¿Hay algo de mayor interés social en nuestro municipio que la educación de nuestros hijos? Creemos que no. Bonificar este impuesto no es un regalo; es una decisión estratégica para compensar el sobrecoste de los materiales y garantizar que la obra sea atractiva para una nueva empresa. Es, en definitiva, poner los recursos municipales al servicio de una solución urgente.
Lamentablemente, en Rivas estamos acostumbrados a que la ideología frene la gestión. Un claro ejemplo fue el acondicionamiento de la parcela delantera del colegio —solicitado por el Partido Popular en enero de 2025—, cuyas obras el Ayuntamiento ha tardado más de un año en iniciar. También quedó en evidencia con la lentitud en la concesión de las licencias de construcción que la Comunidad de Madrid solicitó hace ya más de dos años, las cuales sufrieron demoras administrativas injustificables en los despachos municipales.
La oferta realizada por el Ayuntamiento para acometer las obras es jurídicamente imposible dado que la construcción del colegio ya ha sido adjudicada a una empresa que no puede cederla a quien no tiene la calificación profesional exigida. Tampoco resulta viable debido a la deuda que el Consistorio mantiene con la Comunidad de Madrid: 1,8 millones de euros por un convenio incumplido con la Consejería de Educación y otros 6 millones a la Agencia de la Vivienda Social. Esta situación genera una profunda desconfianza e inseguridad jurídica hacia la administración local, que además acumula un importante sobrecoste y tres años de retraso en la ejecución del enlace de Rivas con la M50.
Pero en un momento de tanta urgencia y excepcionalidad como el actual, no contemplamos mirar atrás ni barajar otra opción que no sea tender la mano y trabajar en equipo desde la lealtad institucional. Cada administración debe aportar propuestas realistas: la Comunidad de Madrid se está encargando de la constructora y el Ayuntamiento solo tiene que aplicar su propia ordenanza para facilitar el camino.
Las familias del CEIP Hispanidad merecen respeto y soluciones factibles. Su preocupación es nuestra prioridad y su bienestar debe prevalecer sobre cualquier estrategia de confrontación partidista o interés electoral. Nosotros lo tenemos claro y seguiremos exigiendo que cada administración asuma su responsabilidad. Estamos convencidos de que este parón indeseado terminará muy pronto, llegarán las buenas noticias y las obras se reanudarán.




