— Algunos de ellos, con origen muy lejano al nuestro (por ejemplo la avispa asiática), están llegando aquí. ¿Por qué se producen estas «invasiones»?

De manera natural, siempre se han producido “invasiones” de ciertas especies que se introducen en territorios en los que antes no estaban y han provocado cambios más o menos notables en la dinámica de esos ecosistemas, pero eso se ha producido de manera lenta y pausada.

En la actualidad, debido al trasiego comercial del ser humano, esto se está produciendo constantemente, por eso aparecen especies exóticas continuamente. Esto, en ciertos casos, como el que usted menciona u otros similares (mosquito tigre, etc), pueden llegar a tener consecuencias gravísimas. No obstante, por tranquilizar un poco, aunque sin dejar de advertir de la gravedad de la situación, a veces la prensa y desde ciertos sectores se alarma de manera exagerada —por desconocimiento o por interés— y la población se angustia y se crea una alarma social totalmente injustificada. Por ceñirnos a la especie que usted menciona, la Vespa velutina o “avispa asiática” —también mentada en la prensa como “la avispa asesina” para añadir más dramatismo a dichas noticias— que, en efecto, ha ocupado rápidamente el norte de España creando problemas graves e incluso causando algunas muertes —generalmente en personas a las cuales provocan una reacción alérgica (esto mismo puede pasar con especies autóctonas)—, decir que he leído noticias que aseguran que al ritmo que invade el norte ocupará rápidamente la totalidad de la península y será un problema gravísimo en toda España. A mí me han preguntado a veces desde diversos organismos y estamentos sobre el particular y he estudiado el asunto y tengo que decir que, en mi opinión, no hay nada más lejos de la realidad. Me explico…

Cada especie tiene unos “condicionamientos ecológicos” que necesita para cumplir correctamente sus ciclos vitales, y entre ellos, los más importantes, son determinados requisitos climáticos. En el caso de la avispa asiática, las condiciones del resto de España, áridas y secas, no facilitan precisamente su expansión; podrá hacerlo, pero se tendrá que ceñir a áreas montañosas o, fuera de ellas, a los bosques galería de los cauces de los ríos. Con el mosquito tigre sucede algo similar: se ha acondicionado perfectamente al Levante, pero su expansión hacia el interior es muy lenta y dificultosa, ya que en la meseta no existen condiciones favorables para esta especie.

Eso no quita gravedad a ciertos casos, como son éstos u otros (el gorgojo de las palmeras, etc), pero tampoco hay que crear alarma social exagerando el problema como si una pandemia o el quinto jinete de la Apocalipsis se cerniera sobre nosotros. Siempre hay que circunscribirlos a zonas concretas, a las áreas favorables a su desarrollo.

Aunque repito lo que dije al principio: el ser humano es el causante de casi todas estas introducciones de especies exóticas y los desaguisados que provocan.

José Ignacio López-Colón