Como todos los meses de Enero, en este también toca hacer la lista de propósitos para el nuevo año.

Y el nuevo año va a ser duro, todos los años preelectorales lo son, vamos a criticar la labor del Gobierno, sobre todo sus desatinos, pero sobre todo, nuestro principal propósito para este año es seguir haciendo, como dijimos en el primer Pleno de esta Legislatura una oposición real y leal, denunciando lo que tengamos que denunciar , proponiendo proyectos que creamos buenos para nuestra Ciudad y nuestros Vecinos y apoyando todas las iniciativas del Gobierno Municipal que creamos justas y beneficiosas para TODOS nuestros conciudadanos.

Es la hora de poner las cartas sobre la mesa, este Gobierno municipal ya está acabado, ni siquiera el pacto desigual firmado con la marca ripense de Podemos ha dado sus frutos y es evidente la desconfianza y la falta de diálogo entre ambas partes, la desinformación del Gobierno a sus socios, la diferencia de trato a los miembros del Gobierno….

Por un lado el desgaste que ha supuesto para  Rivas Puede  la entrada en el Gobierno, la ruptura con sus bases y lo peor, las contradicciones ideológicas que se han visto obligados a realizar, no se sabe muy bien por qué o para qué, apoyando la entrada de capital privado para gestionar los servicios que desde siempre reivindicaban como públicos, sirvan de ejemplo la nueva instalación deportiva en el Barrio de la Luna o el futuro tanatorio y cementerio de la Ciudad, la supresión de las comisiones de control al Gobierno que capitalizaban, municipalización y auditoría de la deuda, que de la noche a la mañana dejaron de ser importantes, y además, la oposición ha perdido el derecho a formar parte de esas comisiones, el estar atados de pies y manos para la acción de Gobierno porque aquí a pesar de todo, manda quien manda, y quien sigue mandando es Izquierda Unida

Por otro lado la falta de ideas de los miembros de I.U., que bajo el nombre de  Somos Rivas, creen que pueden esconder casi treinta años de Gobierno, con más sombras que luces, sobre todo en las últimas Legislaturas y refugiarse en lo que ellos llaman “las políticas de los nuevos partidos” ¿nuevos?, por favor, un poco de respeto.

El Gobierno municipal de Rivas, este que conforman a su manera los del pacto de Progreso, esta amortizado, les espera dieciocho meses de calvario hasta las próximas elecciones, dieciocho meses para hacerse las victimas y no aportar soluciones, y lo que es peor, no contar con los demás para buscarlas.

Pero insisto, como he dicho al principio, el Partido Popular, un año más, hará lo posible para buscar soluciones y aportar las ganas, la experiencia y el entusiasmo que nuestro municipio necesita para sacar adelante los retos que se nos  presentan.

José Antonio Riber Herráez