Durante la pandemia ya demostraron los vecinos y vecinas de Rivas su capacidad solidaria (también los de otros lugares): todo tipo de ofrecimientos para ayudar al vecino o a quien lo necesitara.

Ahora nos sorprende este tremendo temporal, que nos deja encerrados en casa de nuevo, y una vez más los buenos sentimientos de la gente aflora, los distintos chat entre amigos, los de debate o los simplemente informativos, se llenan de ofrecimientos desinteresados de profesionales sanitarios, que viven en una determinada zona y lo comunican a los vecinos por si necesitan ayuda; otros que ofrecen sus vehículos todoterreno para trasladar de urgencia a quienes lo necesiten; los hay que se apuntan a las brigadas quitanieves para despejar las calles y entradas a edificios de servicios, institucionales, sanitarios, etc. También quienes se ofrecen a traer medicinas o alimentos a mayores y enfermos que no pueden salir a comprarlos…

Otros se vuelcan recogiendo ropa de abrigo y aparatos de calefacción para llevarles a los vecinos de la Cañada.

Y muchos más se suman a la acción de denuncia contra las suministradoras eléctricas y contra la Comunidad de Madrid por el abandono de miles de personas en esa zona límite con Madrid, abandonados casi a su suerte y a las inclemencias del temporal.

A pesar de que hay muchas situaciones de las que nos rodean que no son agradables, nos compensa esas buenas actitudes de muchos que cuando es necesario siempre están.

Gracias a todas las personas capaces de regalar y hacer cosas por los demás sin esperar recompensa alguna.

JuanM. del Castillo