Los trabajos de la Comunidad y el Ayuntamiento de Rivas buscaban un paso de 3,5 metros para los bomberos y un itinerario peatonal protegido; las marcas amarillas han aparecido cubiertas con parches de asfalto
La Policía ha detenido a cuatro personas asociadas a una entidad de la Cañada Real, en relación con el borrado de la señalización de seguridad vial pintada en la calzada del sector 4, según ha podido confirmar Zarabanda. Las marcas amarillas que delimitaban la vía, señalaban el límite de 30 kilómetros por hora, advertían de los resaltos y marcaban el itinerario peatonal han aparecido cubiertas con parches de asfalto nuevo.
Las imágenes a las que ha tenido acceso este medio muestran la señalización tal como quedó pintada: el círculo con el 30, las líneas continuas que ordenan la calzada, los triángulos de aviso de resalto y la flecha de dirección junto a la figura de peatón que protegía el paso. En el mismo tramo, un parche circular de asfalto oscuro cubre ahora parte de esas marcas.

En el vídeo que nos han facilitado y se puede ver a continuación, se puede ver desde el punto de vista de un vehículo que recorre la calle cómo ya no se distingue ninguna señalización en el firme.
Los hechos no llegan solos. El pasado miércoles, 28 de octubre, integrantes de esa misma entidad amenazaron a los trabajadores de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de Rivas que ejecutaban los trabajos de seguridad vial en el tramo de la Cañada que afecta al municipio. Cuatro días después se han producido las detenciones por la eliminación de las señales.
Las obras responden a dos criterios técnicos. Por un lado, un informe de los bomberos no garantiza la extinción de un incendio en la Cañada si no existe un paso libre de al menos 3,5 metros. Por otro, la presencia de menores y de personas con movilidad reducida en el sector exige un itinerario peatonal protegido. Ese es el sentido de las marcas que ahora han sido cubiertas.

Fuentes municipales consultadas por este medio confirman que los trabajos de pintura estaban vistos e informados por todas las entidades y asociaciones que participan en la mesa de diálogo permanente con el Ayuntamiento de Rivas para abordar los asuntos de la Cañada Real. Es decir, todos los actores relevantes en Cañada habían sido informados previamente y había habido una interlocución previa, en ningún caso fue una actuación sorpresiva.
«Todavía hay gente en la Cañada que piensa que ese suelo público es su cortijo y que ahí se puede especular con el suelo, realquilar ilegalmente infraviviendas o montar actividades económicas irregulares, y que la administración y el resto de vecinos y vecinas de Rivas tenemos que mirar para otro lado», señalan estas fuentes, indignadas por que se haya eliminado una actuación que beneficiaba en primer lugar a la seguridad vial de la población de Cañada. «Eso en Rivas, desde enero de 2026, que todo el sector 5 y el 4 Sur son nuestro término municipal, se ha acabado«, añaden manifestando la determinación que creen que tiene el Consistorio en su intervención en Cañada.
La Cañada Real es un territorio con una historia larga de conflictos por el suelo, la luz y las condiciones de vida, que este medio ha venido contando: desde la constitución de la Asamblea de la Cañada Real Galiana hasta las reclamaciones vecinales por el suministro eléctrico, pasando por los dos años sin luz de casi 4.000 personas o la advertencia de que Rivas tendría que ser «el pepito grillo» de lo que ocurre en el sector.
Las detenciones no cierran el asunto. La calzada del sector 4 sigue sin las marcas que ordenaban el tráfico, advertían de los resaltos y separaban al peatón del vehículo, y los trabajos de seguridad vial que las motivaron tendrán que volver a realizarse para garantizar la seguridad de los vecinos de Cañada, algunos de los cuáles viven con incertidumbre el hecho de que ahora mismo no tengan asegurada la entrada de los servicios de extinción de incendios.



