Artículo de análisis del periodista Abel de Lamo
Hace más de 50 años murió Franco y las fuerzas políticas llegaron a un acuerdo (Pactos de la Moncloa) para dar entrada a la democracia parlamentaria en España. Fue un pacto incompleto. Se abordó el apartado político/legislativo (monarquía, autonomías, elecciones generales, autonómicas, sindicales…) y se olvidaron del resto de poderes del Estado: económico, judicial, mediático, fuerzas armadas, policía… . La derecha lo acepto, así podía seguir controlando desde el resto de poderes la marcha del Estado, donde continuarían las mismas empresas, los mismos jueces y fiscales, los mismos medios de comunicación, a los que se añadió PRISA (El País, Cadena SER, etc.), que apareció entonces como una referencia de la nueva democracia y que ahora está en manos de fondos de capital extranjero, alguno israelí.
Y ahí sigue la derecha controlando todos los poderes, menos el legislativo, aunque Feijóo, presidente del PP, no desespera y todos los días por la mañana y por la tarde, con enorme ansiedad, lleva meses descalificando al Gobierno actual y pidiendo, muy en plan trumpista, nuevas elecciones generales. Antes, desde la oposición el PP se negó durante 5 años a actualizar y “normalizar” el poder Judicial, hasta que cedió Sánchez del PSOE, que es presidente de España desde el 2018.
EL PSOE NO SE ATREVE CON LA REFORMA DEL PODER JUDICIAL
Los socialistas nunca se han atrevido con aquellos que mandan en los distintos órganos del Poder Judicial. Cuando se inventaron pruebas falsas e imputaron a los de Podemos (más de 7 imputaciones inventadas durante 8 años) y a los independentistas catalanes el PSOE debía haber desarrollado una nueva Ley del Poder Judicial, que democratizase el sector y, de paso, le dedicará los medios e infraestructuras necesarias, medidas que se siguen necesitando.
El PSOE de Sánchez nunca ha sido verdaderamente de izquierdas ni en lo judicial ni en lo social (vivienda/alquileres, sanidad pública, derogación Ley Mordaza, que entró en vigor en 2015, etcétera). Ahora han tocado con imputaciones de pandereta, propiciadas por Asociaciones cercanas a VOX, a la familia de Sánchez (suegro, hermano, ya condenado, mujer…), también a Zapatero, y ya parece tarde para reaccionar.
El poder judicial está viciado desde el inicio de la democracia. No es extraño encontrarnos con “profesionales“ juristas como el Marchena o el García-Castellón de turno, dirigiendo las acciones necesarias para mantener “lo establecido”. Algunos sondeos recientes (Instituto 40dB) señalan que más del 65% de los españoles piensan que existe lawfare en España y no confían en la justicia.
Algunas preguntas obvias: ¿Para cuándo unas leyes adecuadas contra la corrupción que impliquen a corruptos y corruptores? ¿Alguien puede decirnos cuántos millones han recibido Aznar, Felipe y El Emérito por trabajos de representación o intermediación? ¿Y qué pensar de la UCO actual con el teniente coronel A. Balas al mando de la investigación económica y de anti-corrupción? ¿O del juez Peinado, que a bastantes les parece un “incompetente” en el caso Begoña?
SÁNCHEZ Y EL PSOE EN EL PUNTO DE MIRA
Al PSOE se le amontona el trabajo. David, hermano del presidente Sánchez, ha sido condenado a 9 años de inhabilitación para empleo público y a Begoña, la esposa de Sánchez, la derivan por tráfico de influencias y malversación a juicio ante un Tribunal Popular, donde el 93% de los casos terminan en condena. El hermano de Sánchez llevaba 7 años desempeñando su cargo en Badajoz y Begoña 4 años en la cátedra en Madrid. Algunos jueces y algún ministro como Puente señalan que se está haciendo una “cacería” judicial contra el Gobierno.
Tenemos a Manos Limpias, iniciador “sin pruebas” de las denuncias, pidiendo 6 años de prisión para David Sánchez, petición a la que se unieron PP y VOX. Y al fondo el teniente coronel Balas en la UCO controlando las investigaciones. ¿Qué hace la UCO en un caso de “enchufismo” administrativo? ¿Y los jueces, imponiendo el relato de la UCO y desestimando la declaración de unos 40 testigos a favor de David Sánchez? ¿Realmente son materia de derecho penal estos casos de David y Begoña? No parece, ni deberían serlo. Sánchez seguro que ahora si será consciente como presidente, de que no se puede regalar a la derecha el control del Consejo del Poder Judicial, incluida la Sala Segunda de lo Penal. ¡Nunca!
Termino con la pregunta clave, ¿van a por el presidente Sánchez y el PSOE? Estamos en tiempos de involución política en España y en el mundo y parece que sí, que van a por Sánchez desde la política, la judicatura y la mediática. ¿Vamos hacia un lawfare de libro? Ah, en el PSOE parece que sobran Felipe y Page por sus lamentables declaraciones contra el presidente Sánchez, ¿o no?




