Artículo de opinión de Mónica Carazo Gómez, Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Rivas.
En la política municipal son muchos los proyectos que inciden en la vida diaria de la gente. Pero son pocos los que suponen una transformación radical de una ciudad como la nuestra. Es el caso del proyecto del cubrimiento del metro a su paso por Rivas, que supondrá un antes y un después en nuestro municipio. Es un proyecto transformador y que trasciende incluso al gobierno que lo esté llevando a cabo, porque, una vez terminado, será un proyecto asumido como propio por toda la ciudadanía.
Bien es cierto que cuando hablamos de un proyecto de esta envergadura sobre los planos o los documentos económicos y técnicos, todo tiende a parecer una utopía. Algo que tardaremos mucho en ver, si es que lo vemos algún día, que dirán los más pesimistas. Pero la realidad es que ya se están dando los pasos necesarios y avanzando en los trámites pertinentes para llevarlo a cabo. Hay mucha gente trabajando detrás de lo que será un proyecto para coser la ciudad, eliminar la división que actualmente supone el metro a su paso por Rivas y generar así un espacio de oportunidad para la ciudadanía.
El objetivo es que lo que ahora es una gran cicatriz se convierta en unos años en un gran corredor verde de dos kilómetros y medio de longitud, pensado para recorrer la ciudad a pie o en bicicleta, con zonas estanciales y de recreo para la ciudadanía. Además, será un extraordinario conector entre el área industrial y la zona residencial, haciendo de la nuestra una ciudad más compacta y cohesionada, más verde y más confortable.
De momento, el Ayuntamiento de Rivas ya ha hecho los deberes. A finales de julio ya remitimos a la Comunidad de Madrid el proyecto de ejecución y construcción del cubrimiento, que incluye las soluciones técnicas para abordar una obra tan compleja como esta y un estudio sobre el impacto de las obras en el servicio, que tratará de ser mínimo, así como de las alternativas de movilidad pensadas para suplir al metro cuando sea necesaria la interrupción del mismo.
Y en el ámbito de los deberes hechos, algo fundamental: la financiación. El Ayuntamiento de Rivas cuenta ya con una línea de crédito en el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa y aprobó, antes del verano, una modificación presupuestaria que permitirá el inicio de las obras en el tramo comprendido entre el Parque Lineal y el polideportivo Cerro del Telégrafo.
Aunque no por ello vamos a dejar de reclamar la implicación de otras administraciones, como la regional o la estatal, en un proyecto que transformará Rivas para siempre. El esfuerzo merece la pena.



