La alcaldesa de Rivas, junto a todos los grupos menos el Popular, exige rectificar la convocatoria de concentraciones prevista para el 2 de septiembre
La alcaldesa de Rivas-Vaciamadrid y portavoz de Izquierda Unida-Compromís-Comuns-Podem en la FEMP, Aída Castillejo, ha impulsado junto a los grupos Socialista, ERC y Junts un comunicado contra las decisiones adoptadas por la presidenta de la Federación, María José García Pelayo, en relación con Ceuta. Los grupos denuncian que la convocatoria de concentraciones de apoyo a la ciudad autónoma para el 2 de septiembre se realizó sin acuerdo de los órganos de gobierno de la entidad.
El comunicado parte de un correo institucional enviado el martes a ayuntamientos, diputaciones, consells y cabildos para solicitar su participación en esas concentraciones. Los grupos firmantes, todos salvo el Grupo Popular, consideran que la iniciativa se tomó de manera unilateral.
La protesta no se limita a la convocatoria de concentraciones. También cuestiona otras dos decisiones comunicadas por la presidenta de la FEMP: celebrar en Ceuta la Junta de Gobierno de septiembre y ceder al presidente ceutí, Juan Vivas, un puesto en la delegación de la federación ante el Comité de las Regiones.
Cuatro grupos reclaman una rectificación
Socialistas, Izquierda Unida-Compromís-Comuns-Podem, ERC y Junts sostienen que ninguna de estas actuaciones contó con el respaldo de los grupos representados en la FEMP ni con el acuerdo previo de sus órganos de gobierno.
Los firmantes expresan su «desacuerdo» y reclaman a García Pelayo que «rectifique las decisiones adoptadas, y adecúe su comportamiento a la institucionalidad y lealtad debida tanto al resto de grupos políticos como a nuestros asociados».
La crítica alcanza también a la forma de funcionamiento de la federación. El comunicado sostiene que la presidenta habría actuado «a hechos consumados», sin someter las decisiones al consenso de las formaciones políticas presentes en la organización municipalista.
La solidaridad con Ceuta no está en cuestión
Los cuatro grupos aseguran que no cuestionan la necesidad de que los gobiernos locales muestren solidaridad ante situaciones de crisis. Como ejemplos, citan la pandemia, la erupción volcánica de La Palma, la invasión rusa de Ucrania y la tragedia de Adamuz.
Según el comunicado, en esos casos la respuesta municipalista se produjo desde la institucionalidad, buscando el consenso entre los distintos grupos y utilizando los órganos de gobierno de la FEMP para adoptar las decisiones.
El conflicto planteado ahora se centra, por tanto, en el procedimiento seguido ante la situación de Ceuta y no en la solidaridad de las administraciones locales con la ciudad autónoma.
Críticas al papel del Partido Popular
El comunicado acusa al Partido Popular de apartarse del funcionamiento que, a juicio de los grupos firmantes, debería regir la Federación Española de Municipios y Provincias. Los cuatro grupos consideran que las decisiones adoptadas suponen un «uso partidista de la institución» y cuestionan que se hayan respetado sus normas y procedimientos internos.
El texto está firmado por Javier Ayala Ortega, portavoz del Grupo Socialista; Aída Castillejo Parrilla, portavoz del Grupo IU-Compromis-Comuns-Podem; Jordi Verdú Paijá, portavoz de ERC; y Miquel Noguer i Planas, portavoz de Junts per Catalunya.
La petición conjunta reclama que María José García Pelayo revise las decisiones comunicadas y adapte su actuación al funcionamiento institucional y a la representación de los gobiernos locales que ejerce como presidenta de la FEMP.



