Artículo de opinión de Carlos Rodríguez, progenitor de una de las familias del CEIP Mercedes Vera / Hispanidad.
Es indignante que una noticia que debería haber traído alivio y alegría a las familias del Mercedes Vera se haya gestionado de forma tan lamentable. Lo que el PP Comunidad de Madrid ha vendido en los medios como la solución al abandono de las obras no es más que otro intento de apagar un incendio que ellos mismos han provocado.
Es, sencillamente, una tomadura de pelo. Durante meses han ignorado las reclamaciones de las familias, esquivado explicaciones y negado respuestas, mientras nuestros hijos e hijas daban clase entre escombros, hacinados y respirando polvo.
Un ejercicio de discriminación y opacidad que va desde el famoso “ritmo vertiginoso” pronunciado por un concejal popular hasta la patada adelante constante que define la gestión de esta crisis por parte del PP de Rivas. Una demostración más de que, cuando les toca asumir responsabilidades, son incapaces de resolver los problemas de nuestro municipio.
Lo más grave ha sido la absoluta falta de respeto y empatía hacia las familias afectadas. En lugar de dar la cara ante la AFA, la consejera de Ayuso ha preferido acudir a la prensa para lanzar a bombo y platillo un titular vacío, sin ofrecer una fecha concreta porque, según sus palabras, “sería muy descabellado”. Así, las familias han sido las últimas en enterarse del futuro de su propio colegio.
Otro desprecio hacia quienes llevan meses luchando por culpa de su incompetencia. Para el gobierno del PP de Ayuso, la propaganda parece estar por encima de la dignidad y de la educación de nuestras hijas e hijos.
Mientras tanto, el PP de Rivas sigue ajeno a la realidad de nuestra ciudad (solo hay que ver el estado de la sanidad, del transporte o de la educación pública) hasta el punto de priorizar su cuota de votos por encima del bienestar de los menores. Ya está bien de tratarnos como mercancía electoral. Las obras deben finalizar el 7 de septiembre.




