Me sigue faltando aliento, abandono el ánimo…

Y aprovecho la ocasión para contarles un cuento,

Aprovecho la ocasión, para esparcir mis mentiras,

(no da camelias el cardo.)

Y aunque cante mi canción, me echaron a la frontera,

(y allá no te escucha nadie.)

Aprovecho la ocasión para esconderme de nuevo.

  • ¿Una madrugada clara?, ¿un atardecer oscuro?
  • Los sonidos del silencio, los hedores del sepulcro, ¿qué sentido tiene esto? —hablo solo, murmuro (incontinencia verbal, obscenidad)— la tierra se escurre entre mis dedos cuando aprieto; escapa.
  • (No tengo patria, no encuentro mi lugar, no estoy a gusto.)
  • ¿Te suena? —claro que te suena (es un castigo brutal.)

He presenciado crueldades; escuchado atrocidades; y el olor del llanto… Has presenciado crueldades; escuchado atrocidades; y el olor del llanto… ¿Crees que todo se arregla poniendo la cruz en la tumba?

Nací bajo el signo de Saturno. No soy capaz de sincerarme. No llega a mis ojos la luz. Soy el escorpión, el filósofo de la muerte.

Hades Gaudó

Nota a pie de página:  Como quiera que este espacio es reducido, tengo que restringir los ruegos habituales para que desde Europa se tomen medidas efectivas para ayudar a los refugiados. Ya sean sirios o africanos, sean subsaharianos o magrebíes, a todos lo que sufren. A pesar de los gravísimos problemas que ahora tenemos “en casa” por causa del Covid-19, el “coronavirus” dichoso, en Europa y en España no cejamos en el empeño: seguimos cerrando fronteras; continuamos levantando barreras, unas de espino y otras de papel, algunas —mucho peor— de acero invisible, barricadas custodiadas por cíclopes y dragones (malditas leyes e ideologías). Cientos, miles de muros y vallas siguen elevándose hacia los cielos en todo el mundo…. Cientos de miles, millones de personas, continúan sin poder ejercer uno de los derechos elementales del ser humano. Lejos de resolverse, la situación se agrava cada día más ¿Quién ha dicho que tenemos derecho a levantar vallas y a cerrar fronteras? ¿a quienes queremos engañar?

Y no queremos terminar sin volver a recordar un asunto puntual importantísimo para ayudar en España como es el de solucionar de una vez por todas la insoportable la situación española en el asunto de los  desahucios: cientos, miles de familias quedan en la calle porque la legislación española no soluciona la gran estafa que la Banca ha propiciado en las últimas décadas; auténtico pillaje que está dinamitando la cohesión social. A pesar de la grave situación actual, tampoco eso cambia y sigue su curso exactamente igual que hace unos meses. La Banca es implacable…

Y todo eso hay que hacerlo dejando aparte cualquier tipo de consideración ética y/o moral dejando de lado las ideologías, las creencias religiosas y las consideraciones económicas…, eso hay que hacerlo  simplemente PORQUE ES LO CORRECTO.