Los paros en las seis universidades públicas madrileñas denuncian la falta de financiación frente a los estándares de la LOSU y el aumento de la presión policial en los campus
Las seis universidades públicas de la Comunidad de Madrid —Alcalá (UAH), Autónoma (UAM), Complutense (UCM), Carlos III (UC3M), Politécnica (UPM) y Rey Juan Carlos (URJC)— afrontan dos jornadas de huelga los próximos 4 y 5 de noviembre. Esta convocatoria conjunta busca visibilizar un malestar profundo ante lo que la comunidad universitaria define como un contexto de asfixia económica e incrementos en los episodios de represión dentro de los campus.
El factor policial: un detonante en la tensión universitaria
Más allá de las demandas históricas presupuestarias, la escalada de tensión de las últimas semanas ha marcado el calendario de protestas. Los colectivos convocantes han situado la actuación de las fuerzas de seguridad en el centro de sus quejas, haciendo especial hincapié en los sucesos ocurridos el pasado 14 de octubre en la Universidad Complutense. Durante aquella jornada, las cargas policiales contra trabajadores y estudiantes que se manifestaban derivaron en denuncias por vulneración del derecho de reunión y protesta.
Para documentar estos hechos, la plataforma UCM por la Pública, a través de su portavoz Eva Aladro, ha anunciado la publicación de un informe que recopila material audiovisual, fotografías y partes médicos de lesiones. Asimismo, las plataformas han expresado su rechazo a las declaraciones de la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, al considerar que buscan deslegitimar unas reivindicaciones que conectan con los problemas de todo el sistema educativo regional, desde la etapa infantil hasta la superior.
La brecha financiera: un presupuesto estancado
El debate económico constituye el segundo pilar fundamental del paro. La comunidad universitaria cuestiona duramente el acuerdo plurianual suscrito el pasado 3 de marzo entre la Conferencia de Rectores de las Universidades Públicas de Madrid (CRUMA) y el Gobierno regional presidido por Isabel Díaz Ayuso, calificándolo de insuficiente para paliar el déficit estructural de los centros.
La inversión actual en la región se sitúa en un escaso 0,4% del PIB, un dato que contrasta de forma drástica con el 1% que exige la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU). Esta cifra aleja a la autonomía madrileña tanto de la media nacional, fijada en el 0,75%, como del promedio europeo, que alcanza el 0,92%. Los convocantes advierten de que esta insuficiencia financiera empuja a las instituciones hacia la búsqueda de recursos privados, favoreciendo un modelo supeditado a intereses empresariales en detrimento de una educación pública, gratuita y de acceso universal.
Calendario de protestas y acciones programadas
El plan de acción comenzará antes de las jornadas de paro general con una concentración previa el 28 de octubre ante la sede de la Consejería de Educación. De forma paralela, la iniciativa ‘La Uni en la calle’ llevará a los docentes a impartir clases fuera de las aulas para acercar la actividad académica a la ciudadanía. La huelga arrancará oficialmente el 4 de noviembre con actos informativos en cada campus, mientras que el 5 de noviembre culminará con una concentración masiva a las 15:00 horas en el Museo Reina Sofía y una gran manifestación a las 18:00 horas.
Bajo el lema «La universidad pública es un derecho y el futuro», estudiantes y trabajadores afirman que mantendrán la presión institucional hasta lograr respuestas concretas que garanticen la sostenibilidad de la enseñanza pública madrileña.



