Buenos días:
Muchas gracias por vuestra asistencia a este acto en recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, una fecha que ha sido declarada Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo. Por lo tanto, un recuerdo a todas las víctimas de los diferentes terrorismos habidos en Europa y recuerdo también a las víctimas europeas de atentados cometidos en otras regiones del mundo. Queremos agradecer en este acto la decisión del pasado 25 de febrero del Presidente de la República de Francia, Emmanuel Macron, de “declarar este día, como día nacional en homenaje a las víctimas del terrorismo, haciéndose eco del Día Europeo que conmemora el ataque yihadista más mortífero en Europa, en Madrid, el 11 de marzo de 2004 (192 asesinados)”.

Quince años después de que diez bombas fueran explosionadas por terroristas yihadistas en cuatro trenes de cercanías de Madrid (en las estaciones de Santa Eugenia, El Pozo y Atocha, y junto a la calle Téllez, la actividad de nuestra Asociación 11-M Afectados del Terrorismo se vertebra en cinco postulados: VERDAD, JUSTICIA, REPARACIÓN, MEMORIA y PAZ.

En cuanto a la VERDAD, nos atenemos a los HECHOS PROBADOS.

Con relación a la JUSTICIA, nos atenemos a las sentencias de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo. Sentencias que nos pueden satisfacer más o menos, pero que son resultantes del Estado de Derecho en el que estamos.

En la REPARACIÓN situamos nuestra tarea de atención a las víctimas en los aspectos médicos, psicológicos, sociales y jurídicos. En definitiva, en todas las actuaciones que comportan una reparación digna para quienes han sido víctimas de los atentados: heridos y familiares de heridos y asesinados.

La MEMORIA la entendemos no sólo como el recuerdo puntual, sino como la constatación y aclaración de lo acontecido para impedir que los acontecimientos históricos sean olvidados.

Y, por último, la PAZ, que ha de ser la consecuencia lógica de los postulados anteriores.

Hoy, en este XV aniversario, quiero detenerme un poco en LA MEMORIA; sobre todo, porque ya hay historiadores que se han adentrado en la historia del 11-M y, por lo tanto, yo también tengo algo que decir.

Como estamos ya a las puertas de campañas electorales, y no quiero que se me atribuya un discurso electoralista, me voy a remitir al artículo titulado EL 11-M Y LA HISTORIA DE ESPAÑA que escribí el 31 de mayo de 2016 en mi Blog 11-M CARTAS AL DIRECTOR. Artículo del que he extraído los párrafos siguientes:

“Mentiría si dijera que he leído el libro BREVE HISTORIA DE ESPAÑA escrito por Fernando García de Cortázar y José Manuel González Vesga para ver si aparecía en algún momento el 11-M. Fue el simple deseo de saber –aquello de que el saber no ocupa lugar–, de conocer algo más acerca de dónde venimos –no en el sentido estrictamente filosófico sino más bien en el sentido histórico–, por lo que busqué y me pareció que el citado libro podía responder a mis expectativas. Así es que me hice con él.
Interesante el recorrido por los primeros pobladores, tanto los que entran por el norte como los que entran por el sur y

el mediterráneo. Indoeuropeos y Orientales, Celtas, Fenicios, Tartesos, Griegos, Cartagineses, Romanos; Suevos, Vándalos, Alanos y Visigodos; la irrupción de los Musulmanes en la Península desde su Arabia natal y la descomposición del Califato de Córdoba, la formación de los Reinos Cristianos y sus Monarquías, las dinastías Austríacas y Borbónicas, la Invasión Francesa, las primeras Cortes, las dos Repúblicas, las Dictaduras y los Pronunciamientos Militares, la Democracia… El trabajo y las luchas de los pueblos, las diferentes evoluciones, reformas y revoluciones económicas, científicas, políticas y culturales… Los imperios y  las guerras territoriales y religiosas… Desastres como las sequías o las pestes… Y los diferentes terrorismos.
Y claro, un libro que trate la Historia de España actualizado con fecha 2015, es normal que ya incluya los atentados terroristas islamistas del 11 de marzo de 2004. Y a lo más señalado que este libro dice del 11-M es a lo que me voy a referir a continuación, ejerciendo la correspondiente réplica.

Se lee en el libro: […La primavera de 2004 habría de quedar marcada, no obstante, en la historia de España por los horrorosos atentados ocurridos en Madrid el 11 de marzo. El estallido de varias bombas colocadas en los trenes de cercanías de la capital, además de un reguero de muerte y destrucción, provocó una revolución en el panorama político español. Bruscamente, el atentado desbarató la campaña de las elecciones generales que habrían de tener lugar tres días más tarde. De nada sirvieron los años de bonanza económica, ni la casi desaparición del terrorismo vasco, ni la mejor imagen de España en el mundo; la conmoción suscitada y la incapacidad del gobierno para dominar la campaña de prensa y las manifestaciones orquestadas en su contra destruyeron las expectativas de un triunfo del Partido Popular en las elecciones. Sobre todo, después de que interesados medios de comunicación acusaran al

ejecutivo de mentiroso por atribuir, en los primeros momentos de confusión, el atentado a ETA con el fin de ocultar la autoría de un comando integrista islámico…]

Nada dicen los autores del libro que el “ejecutivo” no sólo mintió “en los primeros momentos de confusión”. Mintió durante el corto plazo de tres días para con la mentira intentar ganar las elecciones y mintió durante mucho más tiempo para deslegitimar y boicotear al gobierno de Zapatero. Mintió hasta el punto de que el Partido Popular al que pertenecía el “ejecutivo” el 11 de marzo de 2004, al día de hoy no ha pedido perdón por sus mentiras.

Y respecto a que “interesados medios de comunicación acusaron al ejecutivo de mentiroso”, qué vamos a decir del Ministro del Interior del Partido Popular en aquel día, Ángel Acebes, que  llamó “miserables” a los que dudaron de la versión oficial que aseguraba que había sido ETA la autora del 11-M. Nada dicen los autores del libro acerca de que los medios de comunicación afines al Partido Popular estuvieron interesados en mantener y tapar sus mentiras.

Se lee en el libro: […El inesperado triunfo del PSOE en las elecciones de 2004 tendrá perversas consecuencias para la vida política española de los años siguientes. Por un lado, una depresión colectiva atenaza a parte de la militancia y los dirigentes del Partido Popular, incapaces de digerir la traumática derrota sin achacarla a factores exógenos que pervirtieron los resultados. Esta desorientación será especialmente clara en la dificultad para saturar la herida del 11-M y se pondrá de manifiesto durante el interminable juicio sobre el atentado, donde las llamadas de los dirigentes conservadores a aclarar lo sucedido se estrellaron contra el férreo muro levantado por los socialistas, los partidos nacionalistas y los medios de comunicación afines al gobierno, quienes no perdieron ocasión para zaherir al Partido Popular por sus supuestas teorías conspirativas. La
sentencia del caso en 2007 y el cerco diario a la labor de oposición del Partido Popular desgastarán la imagen de éste, aunque también calaría en la opinión pública conservadora el discurso que presentaba a los socialistas como enemigos de la verdad y del esclarecimiento de la masacre…]

Hablan los autores del libro de “interminable juicio sobre el atentado”. No es cierto. No fue “interminable”. Tuvo fecha de comienzo el 15 de febrero de 2007 y fecha de finalización el 2 de julio de 2007. Juicio realizado por una justicia garantista para los encausados. Con la frase de “interminable”, da la impresión que a los autores del libro les molesta que se celebrase el juicio, durando lo que tuviese que durar.

Nada dicen los autores del libro del férreo acoso al que los parlamentarios del Partido Popular someten en casi cada sesión parlamentaria al Gobierno Socialista planteándole preguntas y más preguntas sobre el 11-M, previamente formuladas por los medios de comunicación afines al Partido Popular (El Mundo, la Cope y Telemadrid, por citar algunos), torpedeando, hostigando y “zahiriendo” continuamente al Gobierno Socialista, al que no daban legitimidad porque, tal y como dijo el senador del Partido Popular Carlos Benet, “Zapatero entró en el Congreso con un tren de Cercanías”, comparándole con los golpes de Estado de Pavía (1874) y Tejero (1981). Así, de forma tan manipuladora y machaconamente diaria por parte del Partido Popular y sus medios de comunicación afines, iban calando en la opinión pública conservadora las teorías conspirativas elaboradas por los medios de comunicación afines al Partido Popular, el cual las amplificaba en el Congreso de los Diputados.

Se lee en el libro: […La misma política del gobierno estaría en el origen de muchas de estas iniciativas, que el Partido Popular sabrá propagar mediante la movilización ciudadana en las calles. Los años de la primera legislatura de
Rodríguez Zapatero si por algo pueden definirse fue por esta conquista de la calle, hasta entonces monopolio de la izquierda, por las masas disciplinadas de la derecha liberal y conservadora. El repetido espectáculo de cientos de miles de ciudadanos, con los máximos dirigentes del PP a la cabeza, tomando las avenidas de las capitales españolas contra la política antiterrorista o educativa del gobierno, o en defensa de la Constitución, permitió a los populares sostener su influencia social y sus expectativas electorales pese a las dificultades del momento…]

Nada dicen los autores del libro acerca de cómo en esas manifestaciones de la derecha liberal y conservadora encabezadas por el Partido Popular llevaban pancartas con el famoso “queremos saber” alusivas al 11-M. Espectáculos en los que se vociferaba contra los socialistas Zapatero y Rubalcaba, acusándoles de ser los instigadores del 11-M.

Se lee en el libro: […2004  …La Comisión parlamentaria encargada de investigar no logra esclarecer los puntos oscuros del atentado…]

La considero una afirmación gratuita que los autores del libro hacen en el breve resumen del año 2004. Sobre todo porque es después, en el mes de julio del año 2005, cuando la Comisión Parlamentaria del 11-M presenta sus Conclusiones y Recomendaciones. Y nada dicen los autores del libro sobre dichas Conclusiones y Recomendaciones en el resumen que hacen del año 2005.

Se lee en el libro: […2007  …Se celebra el juicio por el 11M…]

Resulta chocante que los autores del libro se limiten a escribir esta frase tan escueta y no digan –aunque sea también de forma breve– que la sentencia firmada el 31 de
octubre de 2007 por los magistrados de la Audiencia Nacional Fernando García Nicolás, Alfonso Guevara y Javier Gómez Bermúdez considera probado que los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que causaron 191 muertos y más de 1.800 heridos, fue perpetrado por una célula islamista (siete de cuyos miembros murieron en el suicidio de Leganés y por lo tanto no pudieron ser juzgados), con la ayuda del ex minero José Emilio Suárez Trashorras, que les facilitó los explosivos de una mina asturiana. Explosivos con los que se fabricaron las bombas que utilizaron para los atentados.

Hay y habrá más libros que traten la Historia de España. Seguro. Y no es mi intención ponerme a bucear en ellos para ver qué dicen del 11-M. Pero me ha venido muy bien leer este libro del que les estoy hablando. Los asesinados el once de marzo de dos mil cuatro están muertos y, más tarde o más temprano, los heridos, familiares y afectados moriremos también. Pasarán años y siglos, y entonces quedará sólo la Historia, la Memoria Histórica. Por eso ahora, además de trabajar por la justicia, la dignidad, la atención y el cuidado de las víctimas de los atentados yihadistas del 11-M, es necesario gestionar que los libros de Historia de España, los libros de texto de las escuelas, institutos y universidades no divulguen un relato del 11-M contaminado y tergiversado por las teorías conspirativas.

Esta BREVE HISTORIA DE ESPAÑA de Fernando García de Cortázar y José Manuel González Vesga, en lo que al 11-M se refiere la encuentro decepcionante, falta de rigor. Además, es sesgada, condescendiente con el Partido Popular y beligerante con los socialistas. Es de suponer que sus autores harán nuevas actualizaciones y que para entonces se hayan documentado mejor y hayan investigado más a fondo, de forma que puedan construir una narración objetiva acorde con lo acontecido antes, durante y después del 11-M.
Hasta aquí lo escrito por mí en mayo del 2016. Ustedes dirán: bueno… los atentados son del 2004 y me escrito es del 2016, pero es que además, ya estamos en 2019… ¿A cuento de qué viene recordar ahora todo esto? Pues se lo voy a decir. No hace tantos años, ni siquiera tantos meses, sino escasamente sólo hace algo más de un mes, concretamente el pasado 2 de febrero, el Presidente de Melilla y Senador del Partido Popular, Juan José Imbroda, dijo, refiriéndose al Partido Socialista Obrero Español: “Aquí han llegado ustedes al Gobierno nacional gracias a dos bombas, una el 11 de marzo de 2004”. En realidad, no ha dicho nada nuevo, es similar a lo dicho por el también senador del Partido Popular, Carlos Benet, en el 2006, a quien ya me he referido anteriormente.   Y es que el Sr. Imbroda tiene un gran problema con el 11-M. Y también lo tiene el Partido Popular en la medida que consiente afirmaciones de este tipo por parte de sus dirigentes. El Sr. Imbroda y el Partido Popular tienen un grave problema con el 11-M. Y no lo tienen sólo con una bomba ni con dos, lo tienen con las trece bombas colocadas por los terroristas yihadistas con motivo de la guerra contra Irak a la que nos llevó José María Aznar. Por si no lo tiene claro, al Sr. Imbroda tengo que decirle que YO NUNCA QUISE ESTAR AQUÍ. Y le digo más, le digo que FAES, la Fundación del Partido Popular por aquellos días y que a fecha de hoy preside Aznar, a principios del 2003 dijo: “Cabe esperar el recrudecimiento de la amenaza terrorista si es que se produce la guerra contra Irak, una amenaza que afectará principalmente a los países que participen en ella”. O sea, dicho y hecho. Por desgracia, Sr. Imbroda, acertó FAES, en su pronóstico, ¡vaya que si acertó!: El Gobierno de Aznar del Partido Popular, de su Partido Popular, Sr. Imbroda, nos llevó a la guerra contra Irak y a cambio recibimos el atentado.

Mientras el Sr. Imbroda, mientras el Partido Popular no digieran este acontecimiento histórico, seguirán teniendo un gran problema.

Como decía al principio, en nuestra Asociación nos movemos en cinco postulados. Ya me he referido a cuatro de ellos: VERDAD, JUSTICIA, REPARACIÓN Y MEMORIA.   Me queda el quinto: la PAZ. Seguimos trabajando por el NO A LAS GUERRAS y en tareas educativas y de concienciación que contribuyan a que las personas no caigan en las redes del terrorismo yihadista. Y es precisamente en el contexto de esta tarea de educación y concienciación que seguimos reivindicando la concreción y puesta en marcha del compromiso contraído en el año 2014 por el Gobierno de Mariano Rajoy de creación de un Centro Memorial en Madrid dedicado a las víctimas del terrorismo yihadista. Un Centro Memorial que hemos reivindicado también al actual Gobierno y que seguiremos revindicando también al próximo Gobierno.

Muchas gracias