Septiembre es ese mes de reencuentros, propósitos, aires renovados. Claro que hay septiembres y septiembres, y este, el cuarto de la actual legislatura, marca además el inicio del último curso político del mandato. Así, mientras disfrutamos con la programación del Festival de Cultura en la Calle de varias miradas diferentes, filtradas por la creatividad y la sensibilidad artística, de la ciudad que compartimos cada día, y a la vez que en el barrio Pablo Iglesias volvemos a tomar algo en sus fiestas populares solidarias, podremos poner a punto todo lo necesario para culminar el camino andado en los últimos años.

Para este grupo municipal es un orgullo ver cómo una Rivas mejor que la de septiembre de 2015. El Ayuntamiento cerró el ejercicio 2017 con 16,6 millones de euros de superávit, y en tres años se ha reducido casi un 30% la deuda viva municipal. Paralelamente, se está haciendo una inyección, a través del Plan Municipal de Inversiones, de más de 29 millones de euros en la ciudad, que están ya viéndose en las mejoras de instalaciones deportivas, intervenciones en los colegios, en los viales, y que vamos a seguir viendo plasmarse hasta 2020; estamos en marcha con el plan de arbolado para reponer ejemplares sanos que nos den sombra y oxígeno en nuestras calles –incluido un nuevo sistema de riego inteligente-, el plan de accesibilidad que acabará con barreras arquitectónicas, una intervención integral en Covibar para revitalizar este barrio emblemático. El colegio público de La Luna es una realidad gracias al esfuerzo de Rivas adelantando una inversión que corresponde a la Comunidad de Madrid, y la Biblioteca Gloria Fuertes por fin ha abierto sus puertas. El proyecto Rivas 2020 ha supuesto la atracción de inversiones empresariales que ha fortalecido el tejido económico local y van a crear empleo. La Empresa Municipal de Vivienda (EMV) ha vivido un punto de inflexión con la municipalización de su modelo de gestión, el desbloqueo del VI Plan de Vivienda, la gestión de cobro de impagos de arrendamiento y la instauración de una renta social para bonificar los alquileres de aquellas familias inquilinas con dificultades económicas sobrevenidas. La Empresa Municipal de Servicios se ha afianzado como un instrumento de mejora de la gestión, asumiendo la prestación directa del servicio de la EMV o la grúa municipal. Y quienes vuelvan de vacaciones y paseen por el barrio de La Luna verán que se han iniciado las obras de prolongación de la Avenida de la Tierra, dentro del proyecto de conexión con la M-50 para cuya culminación esperamos la cofinanciación del Ministerio de Fomento (¿o se olvidará el PSOE de lo que decía antes de que Pedro Sánchez entrase en La Moncloa?).

Se avecinan, pues, meses de mucho trabajo para completar la dedicación y el esfuerzo invertidos en este tiempo para mejorar nuestra ciudad. La ‘vuelta al cole’ es un chute de ánimo para afrontarlo. Como siempre, no podremos hacerlo solas y solos desde la institución. Necesitamos que el compromiso y el espíritu crítico de vosotras y vosotros, vecinos, se sienta a pie de calle. Éste es un septiembre especial. ¡Duro con él!