En España, según datos del año 2014, 3.666 nuevas personas fueron
infectadas de este virus, casi diez personas cada día, siendo la principal vía
de transmisión la actividad sexual. Se estima que hay entre 130.000 y
160.000 personas infectadas y entre el 25% y el 30% desconoce su situación.
Desde Cruz Roja, trabajamos para ayudar a todas las personas afectadas y
que no se sientan excluidas de la sociedad por ser portadoras del
virus. Además trabajamos por la sensibilización y la prevención para
erradicar el virus a través de distintos canales:

 http://www.cruzroja.es/principal/web/info-vih
 900111000
 informacionvih@cruzroja.es
 Facebook
 Twitter

Cómo es la prueba del VIH:
 Es un sencillo análisis de sangre.
 Es gratuita, voluntaria y confidencial.
 La prueba del VIH es una prueba informada y consentida: nadie puede
realizar la prueba del VIH sin informar y pedir el consentimiento
expreso de la persona.
 Se trata de una prueba del VIH específica. Ningún análisis de sangre
que se realice con otro fin detectará el virus: debe solicitarse
específicamente la prueba del VIH.

Información sobre el VIH
El VIH se reproduce dentro de las células y debilita el sistema inmunológico.
El virus ataca preferentemente al sistema inmunitario, es decir a las defensas
del organismo hasta reducirlas de manera notoria. Este es el motivo de que
aparezcan en el organismo infecciones -producidas por gérmenes, parásitos
o virus- o algunas variedades de cáncer, que en condiciones normales no se
producirían. Son las llamadas Enfermedades Oportunistas.

En una primera fase, el VIH se reproduce multiplicándose rápidamente en las
células infectadas. Para defenderse, el organismo crea anticuerpos
específicos pero no consigue eliminar el VIH: disminuye la presencia de este
virus en el organismo, pero no impide que siga presente y continúe su
actividad en otros órganos.

Durante varios años el organismo puede permanecer en una situación de
aparente equilibrio, pero el VIH se sigue multiplicando en las células e
infectando otras nuevas.

La persona que se encuentra infectada con VIH es porque ha estado
expuesta al virus, pero no quiere decir que vaya a desarrollar la enfermedad
del sida. Ser portador del VIH o ser seropositivo al VIH significa que se puede
transmitir la infección, pero no significa que se haya desarrollado la
enfermedad.

El VIH se transmite a través de los siguientes fluidos corporales: sangre,
semen, secreciones vaginales y leche materna. Aunque el VIH se encuentra
en todos los tejidos y órganos de la persona infectada, sólo lo pueden
transmitir los fluidos mencionados.
El resto de fluidos, no lo transmiten.

Gracias a los avances en los tratamientos ya es posible vivir con VIH sin que
se llegue a la fase de enfermedad (sida), sin ser por tanto este virus causante
de una enfermedad mortal.

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