El partido político Actúa exige al gobierno de Rivas que emprenda medidas para proteger los derechos de los menores.

Las casas de apuestas están generando un problema serio de convivencia en nuestros barrios y entre sus familias. Como ha revelado la Universidad Carlos III, el nuevo cliente de las casas de juego y apuestas por Internet es  mayoritariamente joven, varón y con una edad de entre 18 y 24 años. Los barrios con menos recursos económicos son los que sufren una mayor concentración de estas casas de apuestas; algunas de ellas ya forman parte del paisaje urbano en el entorno vital de la ciudadanía más joven; colegios, institutos, parques, bibliotecas y casas de la juventud. Si la ludopatía juvenil ha crecido más del 20%, el boom de las casas de juego supera el 140% de crecimiento en la Comunidad de Madrid. Es necesaria una estrategia integral para combatir ‘la dependencia del juego” y promover entre los más jóvenes alternativas de ocio más saludables.

Como la dependencia a las distintas drogas, la ludopatía destroza familias, arrasa vidas y condiciona el futuro de quienes la padecen; no podemos mirar hacia otro lado. Tampoco pueden hacerlo quienes desde su reconocimiento público y presencia mediática publicitan el negocio de las casas de apuestas, incluida su versión online.

La Comunidad de Madrid dice que está regulando las casas de juego para mejorar los mecanismos que impidan su acceso a menores y proliferación de estímulos visuales que les inciten al juego. Y mientras tanto ¿qué se puede hacer desde los municipios si no tienen competencias para regular las licencias de juego?

Sin una estrategia integral que siente en la misma mesa a las distintas administraciones, instituciones, asociaciones y sector del juego las medidas para acotar el conflicto, minimizar sus secuelas, y aportar una solución que satisfaga nuestros derechos y deberes, seguirá beneficiando a muy pocos y perjudicando a la mayoría; especialmente a nuestra población más joven.

Es nuestro derecho exigir que los locales de juego estén a más de 500 metros de los entornos en los que habitualmente se mueven nuestros jóvenes. Por responsabilidad social también nos asiste el derecho a reivindicar que se evite la concentración de estas casas de juego. Somos conscientes que desde los ayuntamientos estas medidas quedarían más reguladas y aseguradas mediante la modificación de sus respectivos Planes Generales de Ordenación Urbana. Sin embargo este cambio normativo que exige rigor, participación ciudadana y unos procesos administrativos largos no puede servir de excusa para paralizar la acción municipal. En Rivas el gobierno municipal anunció la revisión de su Plan General. Sin noticias aún de las propuestas municipales desde Actúa exigimos que este aspecto regulador sea tenido muy en cuenta. Nadie puede especular con nuestra salud; tampoco ignorar la ludopatía.

Las campañas de información, concienciación, educación son necesarias y por eso también nuestra demanda. Sin duda, las inspecciones municipales para asegurar el cumplimiento de la legalidad también es una herramienta útil y precisa en manos de las administraciones locales. La formación y recursos de la policía local forman parte de las competencias municipales que el gobierno de Rivas puede implantar con determinación, responsabilidad y compromiso social. La prevención es la mejor forma de apostar por la seguridad ciudadana. En el Pleno municipal el gobierno local adquirió este compromiso; no puede mirar hacia otro lado ni desentenderse de él como ya ha hizo con la retirada de la Unidad Canina de nuestra policía local.

Y mientras llega la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Rivas las ordenanzas municipales son una “apuesta segura” por la prevención y contra la ludopatía juvenil. Exigimos al gobierno municipal que se mueva y no espere a que las “casas de apuestas” nos jueguen una mala pasada.

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