El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Coslada imputa un presunto delito de homicidio por imprudencia y otro contra la seguridad vial al conductor que el domingo circuló en sentido contrario por la M-50 y chocó contra otro vehículo, a la altura de Coslada, causando la muerte a un joven de 20 años.

Desde el Tribunal Superior de Justicia de Madrid han explicado que se trata de una imputación inicial que puede variar con el desarrollo de la investigaciones que está llevando a cabo la Guardia Civil para determinar las circunstancias en las que se produjeron los hechos.

Fuentes de la investigación señalaron que el conductor, de 35 años y origen asiático, triplicaba la tasa de alcoholemia, sin descartar que pudiera haber consumido otras sustancias.

El arrestado ya ha sido puesto a disposición judicial aunque permanece ingresado en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid con un traumatismo ortopédico en el brazo, por lo que el juez no ha podido todavía tomarle declaración.

Un error de los servicios de emergencias al transmitir la información a los medios provocó la confusión de la familia en un primer momento, ya que se comunicó que el fallecido tenía 35 años y el kamikaze 24, cuando en realidad la víctima tan solo tenía 20 años y el conductor que provocó el accidente, 35.

El joven, vecino de Rivas, iba con su coche a trabajar al Carrefour de San Fernando de Henares donde acababa de ser contratado como carnicero, ha informado El País. Fue sobre las 6.30 horas del domingo cuando un vehículo que circulaba en sentido contrario se lo llevó por delante causándole la muerte en el acto. Un dolor terrible para unos padres que ya habían perdido a otro hijo en trágicas circunstancias hace un año.

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