Queda poco menos de un año para la fecha de las nuevas elecciones municipales, autonómicas y europeas. La acción de depositar el voto en una urna, para muchos es la manifestación política más evidente de su vida cotidiana, de cada cuatro en cuatro años. Ojala que esa acción que parece simple, lo fuera reflexionada, sin apasionamientos ni lealtades a nadie, que fuera producto de un análisis de nuestra vida cotidiana, en gran medida consecuencia de las decisiones de los que nos gobiernan. Simplemente observando los cambios en nuestra propia situación, en la de los que nos rodean, en nuestra ciudad, en lo que ocurre más allá de nuestras fronteras,…, deteniéndonos en el análisis de todo eso, ya tendríamos la respuesta clara de quien queremos que nos gobierne, quienes nos sugieren una mayor confianza.

¿En qué ha cambiado nuestra vida en los últimos diez años? ¿Tenemos un mayor y mejor estado de bienestar? ¿Gozamos de un mejor trabajo o mejor salario? ¿Nuestros cercanos que estaban en paro, ya están empleados? ¿El futuro de los jóvenes es esperanzador? ¿Los mayores tienen sus necesidades cubiertas? ¿La sanidad funciona mejor?, etc. Son algunas de las preguntas que nos darán la clave sobre a quienes nos conviene colocar en el poder que decide sobre nuestro futuro.

Algunos partidos andan revueltos y desorientados ¡no es para menos, la corrupción salpica a casi todos sus dirigentes! Otros partidos ya han elegido o están eligiendo a sus candidatos. Lo cierto es que el tiempo de campaña electoral ya ha empezado.

En Rivas el actual gobierno es una coalición entre concejales de la candidatura de Izquierda Unida y la candidatura de Podemos, sin duda un gobierno de izquierdas, continuación de los gobiernos de treinta años atrás. Y nuestra ciudad se distingue de todos las otras de la Comunidad de Madrid, precisamente por esa circunstancia.

Para las próximas municipales, los afiliados de Somos Rivas (candidatura de IU) y los inscritos de Rivas Puede (candidatura de Podemos), han votado que las formaciones políticas de izquierda se presenten en confluencia. Por ahí se empieza la unidad de la izquierda, el objetivo común es claro y está por encima de cuitas, personalismos, rencores añejos,… Solo podremos conservar lo conseguido y empujar para desalojar del poder a los corruptos, si lo hacemos todas juntas y desde colectivos e instituciones locales fuertes.

La historia de cada uno está llena de avatares, de aciertos y de errores, a veces de egoísmos y ruindades y a veces de originalidad y gratuidad. Todas y todos los que nos movemos en el ‘compromiso social’ procedemos de otros colectivos, de distintas formaciones políticas,…, a nadie se le exigen acreditaciones, certificados de buena conducta, ni juramentos de lealtad. Cualquiera que esté dispuesto a echar una mano, a luchar por conseguir una sociedad un poquito mejor, todos y todas son bienvenidos.

“Si quieres ir deprisa ve solo, si quieres ir lejos júntate con otros” dice un proverbio africano. Queremos llegar lejos, tanto como para cambiar la incomprensión por comprensión, el egoísmo por solidaridad, la precariedad por bienestar, el espolio por respeto,…