El virus 2019-nCov pertenece al mismo grupo de los que causaron las epidemias de SARS o MERS, y que ocasionaron miles de muertes en todo el mundo. Sin embargo, hay diferencias entre ellos: el SARS provocaba la muerte al 9,6% de infectados y el MERS al 34%, mientras la mortalidad de este coronavirus ronda el 3%.

Evidentemente es fundamental que se toman medidas de prevención para evitar su expansión, el coronavirus puede terminar afectando a millones de personas, como ocurre con la gripe: entre 290.000 y 650.000 personas mueren cada año en todo el mundo por gripe común.

En 1918 se declaró la pandemia llamada ‘Gripe Española’ que afectó a todo el mundo y que produjo, se calculan entre 40 a 100 millones de muertes.

En 1985, en el Reino Unido, se desata la crisis de ‘las vacas locas’, millones de vacas sacrificadas en todo el mundo,

En 2003, en Tailandia, se destapa la ‘Gripe Aviar’, millones y millones de aves sacrificadas.

En abril de 2009, se anuncia una nueva posible epidemia ‘la gripe A’.

Y ahora en 2020 ‘el coronavirus’. Hasta el martes 11 de febrero, 43.138 afectados en todo el mundo, con 1018 fallecidos, menos dos todos en China y todos de los denominados ‘población vulnerable’.

Además del SARS, MERS, Neumonía atípica, Gripe C, …

Lo primero que me resulta curioso, es la aparición cada cierto tiempo (pocos años) aparece una enfermedad de este tipo y de implicaciones mundiales.

Esto supone inmediatamente, la investigación de los laboratorios sobre medicamentos y vacunas, que después se venden a todos los gobiernos del mundo por millones y millones de dosis, en principio como prevención de la posible pandemia. Vacunas y medicamentos que posteriormente se destruyen, puesto que no han sido utilizados.

No solo es la industria farmacéutica quienes hacen ‘el agosto’ con estas alertas, toda la industria periférica de útiles de laboratorio, viales, jeringuillas, batas, gorros, calzas, mascarillas, alcohol de manos, etc.

Se podrían hacer otras lecturas, como por ejemplo. Son distintos laboratorios en todo el mundo los que cada vez desarrollan los medicamentos (Ciprofloxacino, Tamiflu,…) para tratamientos. U otros como las incineradoras para acabar con las aves infectadas, patentado por George Bush (hijo). Todos ellos tremendos negocios multimillonarios.

En otro orden, las relaciones comerciales y políticas entre EEUU y China no pasan por el mejor momento, de lo que se ha dejado de hablar. Así como de las acusaciones de corrupción a Trump. Del acoso de EEUU a Irán. De las nuevas anexiones de terrenos palestinos a Israel. De las masacres de Turquía contra los Kurdos. O de la nueva crisis económica que supuestamente se nos viene encima… Y otra vez la xenofobia, en este caso contra todos los que muestren los ojos almendrados.

Que los gobiernos deben estar preparados por lo que sanitariamente pueda ocurrirnos, seguro, pero lo que no llegamos a abarcar, es cuantos más elementos confluyen en estas ‘alarmas’ reales o inventadas por intereses de empresa, de estado, de medios de comunicación, etc.

En nuestro país hay dos casos de coronavirus. La gripe común, esa que padecemos todos los años, mata unas 600.000 personas en el mundo con cada nuevo brote. En el pico más alto de este año, en España son 447 ingresados y 13 fallecidos. Esto es lo que realmente debería alarmarnos.

JuanM del Castillo