Las 10 de la mañana. Qué agustito se está en este despacho. Mi cargo de confianza me acaba de subir un café. Tengo que revisar los recortes de prensa que me ha dejado encima de la mesa. Leeré los titulares y me ahorraré los contenidos. Mi agenda me dice que a las 11 tengo que reunirme con una asociación de no sé qué. También a las 12 me espera una empresa que quiere instalarse en la ciudad. A las 4 de la tarde me hacen una entrevista y a las 7 una inauguración…

Me siento como una estrella de cine. Mi fotografía está en todos los medios de comunicación. Me llaman periodistas, empresarios, personas famosas, y me dan golpecitos en la espalda. Por allí por donde paso, la gente me para y me saluda. Me invitan a vinos y canapés y todo el mundo pierde el culo por mi presencia en sus actos culturales.

Y no tengo tiempo.

Se me pasan los minutos, los días y las semanas casi sin darme cuenta. Sin poder  apenas reflexionar. Incluso tengo que llevarme a mi casa los últimos decretos que mañana firmaré en comisión de gobierno.

Y encima tengo que aguantar críticas en mi partido. Qué sabrán ellos y ellas lo que es gobernar. Aquí me gustaría verles, lidiando todos los días contra la ley Montoro, los técnicos, los presupuestos,..

Me dicen que no estoy cumpliendo el programa electoral, incluso que estoy yendo en sentido contrario. ¿Qué se han creído? Los programa electorales están muy bien para ganar las elecciones, pero luego hay que gobernar. Al “Sí se puede” hay que añadirle “Si la ley de estabilidad presupuestaria nos lo permite”

Me dicen, esos que no quisieron presentarse a primarias pero andan todos los días tocándome las narices, que en otros sitios donde gobernamos sí que se cumplen los programas electorales. Y yo les contesto que nuestra ciudad es diferente, que tiene más deuda, o más funcionarios, o más habitantes…

No tengo tiempo ni para revisar lo que firmo y también pretenden que consulte mi gestión.  Si por ellos y ellas fuera, estaríamos todos los días de asambleas y de consultas telemáticas. ¿No se dan cuenta que en esta actividad tan frenética no ha lugar para consultas? Además, soy yo quien está más informado y el que sabe lo que le conviene a la ciudad. A ver si unos centenares de personas, sentaditos frente al ordenador de sus casas, van a dictarme a mí lo que tengo que hacer.

Ya sé, ya sé. Prometimos a quienes nos votaron que les íbamos a consultar las políticas más importantes, pero ya lo hicimos cuando les pedimos el voto. ¿Que no les basta? ¿Que quieren transparencia y participación? Mucha democratitis hay en esta ciudad.

Me echan la culpa de que al principio de esta aventura en las asambleas asistían  centenares de personas y ahora apenas unas pocas decenas. Que hace unos años, las asambleas eran “decisivas” y ahora son “informativas” . Pero bueno… ¿No sabe la gente ese dicho de que si no haces política, la harán por ti? Pues eso. Si la gente me vota y delega en mi, luego que no se queje.

La verdad es que me importa un carajo que quienes me acompañaron hasta aquí, dejen de hacerlo. Yo sigo siendo el Presidente, el Tesorero y el Secretario, el Más Grande y seguiré pisando moqueta mientras la gente me siga votando.

Como antídoto a este síndrome, reivindico las enseñanzas del 15M en aquel glorioso Mayo del 2011:

¡No nos representan! ¡No somos mercancía de políticos y banqueros! ¡Los políticos nos mean, los medios dicen que llueve! ¡Lo llaman democracia y no lo es! ¡Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir! ¡Indígnate ! ¡Democracia Real YA! ¡No somos antisistema, el sistema es antinosotras!  ¡Vamos despacio porque vamos lejos! ¡Somos el 99%! ¡Tu pasividad es tu complicidad! ¡Apaga la tele. Enciende tu mente! ¡El voto más inútil es el voto útil! ¡Nuestros sueños no caben en vuestras urnas” ¡No es una crisis, es el sistema! ¡Pienso luego estorbo! Error de sistema. Reinicie, por favor ¡Manos arriba, esto es un contrato!

Les dejo con las sabias palabras de Pablo Iglesias, Secretario General de Podemos:

“El 15M fue la manera de sembrar un nuevo sentido común rupturista contra la falta de la democracia. Herederos de aquello,  Podemos es una iniciativa política cuya principal aspiración es convertir la indignación y el hartazgo social en poder político. Es una herramienta puesta al servicio de la ciudadanía y su activación política. Podemos no tiene como objetivo convertirse en una sigla más dentro de un arco parlamentario. Quienes hemos lanzado esta apuesta creemos que lo más importante es trabajar para construir la unidad popular y ciudadana a favor de la democracia, y eso implica cambiar el relato y la narrativa en torno a la crisis y la manera de salir de ella”

José Manuel Pachón López